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Se comprobó que la pasión nos hace perder el control

El grado de pasión en el enamoramiento ejecuta peor las tareas, independientemente de que fueran hombres o mujeres. ¡Conocé el por qué!
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MDZ

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Se comprobó que la pasión nos hace perder el control(web)

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 Es maravillosa la sensación de enamoramiento sobre todo al principio de la relación cuando la pasión lo inunda todo, y con tanta intensidad que no puedes pensar en otra cosa que no sea estar junto a esa persona amada.

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Tanto es así que en esos momentos la concentración en los estudios o el trabajo puede disminuir significativamente. Y es que la sabiduría popular nos dice que la pasión es una de esas cosas que nos hace "perder el control".

Es que la ciencia comprobó que los amantes apasionados tienen un menor control cognitivo. Henk van Steenbergen y sus colaboradores lo afirmaron en un artículo publicado en la revista científica Motivation & Emotion. En su estudio analizaron las relaciones entre el la intensidad del amor apasionado y el rendimiento en dos tareas de control cognitivo en un grupo de estudiantes que de forma reciente habían comenzado una relación amorosa.

Fueron 51 participantes los que completaron la Passionate Love Scale con la que se medía la intensidad de ese amor apasionado y realizaron dos pruebas cognitivas, el test de Stroop (una prueba de inhibición motora) y una tarea de flancos (que mide atención selectiva e inhibición) en las que se obtiene una mejor puntuación cuando se es capaz de omitir una información irrelevante y centrarse en el estímulo importante.

Los resultados mostraron que el grado de pasión en el enamoramiento predecía el rendimiento en las pruebas. Así, aquellos más apasionados ejecutaban peor las tareas, independientemente de que fueran hombres o mujeres y de su estado afectivo en el momento de la evaluación.

Concretamente, los más apasionados sufrían más interferencia de la información irrelevante sobre la que era importante, lo que se traducía en mayores tiempos de reacción. Quizá sea esto lo que explique por qué no nos centramos y cometemos más fallos en nuestras actividades cotidianas cuando nos inunda la pasión.

Los autores concluyen el estudio argumentando que quizá un menor control cognitivo sea necesario o beneficioso al principio de las relaciones. Queda mucho por saber aún sobre el amor y las pasiones, sobre todo a nivel científico.