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El amor y el enamoramiento: un capítulo aparte

Llegado el mes de los "enamorados", repasemos un poco estas ideas.
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Brenda Ugalde

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El amor y el enamoramiento: un capítulo aparte(Web)

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Como planteamos en otra nota, la pregunta por la infidelidad femenina disparó la pregunta sobre el amor... allí hablamos de que el tema del amor y el enamoramiento merecían un capitulo aparte. Llegado el mes de los "enamorados", repasemos un poco estas ideas.

Mucho se ha escuchado sobre la etapa del enamoramiento, vivenciada como muy excitante y con picos de furor, donde predominan los mecanismos de idealización, negación y sensación de completud. Dicho estado contribuye a crear un mero espejismo del otro, donde aspectos de ese otro no logran verse, sino que se percibe mas como uno quiere que sea, que como es. Podemos pensar que la palabra enamoramiento lleva incluida la palabra "miento", ¿no? Algo de la mentira, de lo que no se puede ver, parece estar jugando.

En un momento estos mecanismos comienzan a decaer. Algo aparece allí como inevitable... aquello que hace bajar a la pareja enamorada a la realidad, son las diferencias, los desencuentros, lo distinto de cada uno. Diferencias tenemos todos, pero... en la pareja ese es el momento crucial para comenzar a pensar si allí hay, una posibilidad de amor. ¿Por que? Porque lo que una pareja haga con el desencuentro inevitable, determinará su posibilidad de trasformar esa etapa inicial y fugaz, en un estado de permanencia.

¿Que se necesita para esto? Trabajar. Como trabajamos todos los días para pagar las cuentas, viajar y tener las cosas que queremos, si queremos tener una pareja hay que trabajar en ello.

Mucho se escucha de construir una pareja... ese "trabajo" es un hacer allí. Tiene que ver con poder asumir aquello en lo que el otro no puede, aquello en lo que inevitablemente y por su constitución psíquica, falla... pero no falla por nosotros, ni para nosotros, sólo inevitablemente falla. Todos tenemos algo con lo que no podemos, con lo que no sabemos hacer y el problema mayor es que las parejas transforman eso en el campo de batalla... algo del amor tiene que ver con poder alojar, mas que batallar esa falta.

Solo ahí aparecerá la posibilidad de atravesar un amor junto con otro, que lejos está de ser completo y pleno, sino que se vincula con poder reinventar, rearmar, estar permeable y poder esperar, mas que con acordar y hacer cumplir, prometer y castigar...

Entonces si no hay armonía, encuentro, sino el mero anhelo de que suceda y en cambio, se presenta disconformidad, divergencia y contrariedad en todo lo concerniente a dos sujetos dispuestos a estar juntos. ¿Por qué dos sujetos insisten en estar juntos?

Algo convoca a cada uno a elegir a ese sujeto (hombre o mujer) y no a otro... pero no siempre esas elecciones son posibilidades de amor. Por esto, uno no ama a quien quisiera amar, sino a quien puede. Ama a aquel sujeto con el que puede armar algo del amor, y no de la pulseada, de la batalla, de la lucha eterna. En definitiva se ama a veces, a quien no es... pero quien se queda allí, para construir con ese otro, que para él, tampoco es.

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  • psicología
  • pareja
  • análisis