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Algunas maneras de hacer ejercicio si no te gusta hacer deporte

Para las perezosas, les proponemos un plan para no sufrir. ¡Atentas a los mejores consejos!
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MDZ

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Algunas maneras de hacer ejercicio si no te gusta hacer deporte(Web)

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Muchas veces las chicas se inscriben en los clubes o en los gimnasios pero no pueden empezar con las rutinas. El calor, el frio, la falta de tiempo y las pocas ganas son algunas de las excusas para las que detestan moverse.

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Pero está comprobado que la actividad física ayuda a prevenir inumerables enfermedades y resulta ser un cable a tierra.

De a poco

Esta es la disyuntiva de sumarte o no  al H.I.T. (siglas de high intensity training o entrenamiento de alta intensidad) o buscar un esquema flexible que nos permita adaptar el deporte a nuestra vida sin descoyuntarnos en los primeros meses.

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Para quienes no anden familiarizados con el término H.I.T. basta decir que se trata de sesiones frenéticas, de una media hora de duración, donde se ejercitan los músculos a tope, casi sin dejarlo recuperar. Visto desde fuera da la impresión de un entrenamiento militar. Si tenés un buen estado físico, sus resultados son demoledores: excelente ejercicio cardiovascular, máxima tonificación y pérdida de peso.

Si ya te decidiste, empezá por algo más liviano. Una caminata, ejercicios localizados o rutinas de relajación y elongación.

Comprensión

Algunos preparadores físicos empiezan a desmarcarse de esta tendencia y apuestan por un entrenamiento personalizado donde el maestro ejerce más de psicólogo que de preparador físico.

La idea es que te enseñen paulatinamente a usar tu faja abdominal, insistirte en la importancia de fortalecer esa zona y, sobre todo, animarte mientras sudas la gota gorda.

La vida real no es Rocky y el coach debe estar a la altura. “Te toca casi un 60% ejercer de psicólogo y el resto, de entrenador. Personalmente, si veo a un cliente machacado, veo más sensato mandarle a casa que rematarlo con un entrenamiento. Mañana siempre será otro día”. Esto no significa abandonar el entrenamiento, sino apoyar a esa persona. Se trata de que vea poco a poco sus progresos, de que introduzca la actividad física en su vida como algo agradable, no como un suplicio.

Tené en cuenta tu ciclo menstrual

Por mucho que entrenes, hay días en los que el cuerpo se empeña en no rendir. Les pasa hasta a corredores experimentados, como el maratoniano Chema Martínez, que sufrió lo indecible en la reciente Maratón de Nueva York.

Sí sos mujer, por aquello de los cambios hormonales. En Running Company, donde el 65% de sus clientas son mujeres, ya estructuran planes de entrenamiento con arreglo a los ciclos menstruales de cada corredora.

No comer lo que transpiramos

No hay nada mejor que hacer algo de deporte al aire libre y luego celebrarlo con cervezas.

Lo de mezclar cerveza y deporte tiene una explicación dietética: “Se ha analizado la recuperación del metabolismo de los deportistas en relación con el consumo de cerveza y se ha concluido que, por ejemplo, las maltodextrinas (carbohidratos presentes en la cerveza) corrigen la posibilidad de hipoglucemia, que el consumo moderado de cerveza permite recuperar las pérdidas hídricas, o que contribuye a evitar dolores musculares como las populares “agujetas”, apuntan en su web. Sin contar con que algo de juerga después del esfuerzo sienta de maravilla.

Trabajar en grupo

Quedar con amigos para ir al gimnasio o para salir a correr, hace más difícil lo de encontrar excusas. Pero ojo con extender la rutina en un bar o restaurante. Los permitidos son los fines de semana.