volver a

Te enseño a organizar una degustación de vinos en casa

Las degustaciones o catas de vinos sirven tanto para entrenar los sentidos como para aprovechar al máximo lo que un vino nos puede aportar sensorialmente hablando.

Ponce Pablo

Te enseño a organizar una degustación de vinos en casa

Te enseño a organizar una degustación de vinos en casa

Juntarse entre amigos para probar vinos debería ser una actividad casi obligatoria para todo mendocino. Y cuando finalmente logramos hacerlo, también sucede a veces que esto se termina desvirtuando debido a que no se termina teniendo en cuenta algunos puntos básicos para poder aprovechar al máximo esta experiencia.

Si vamos a organizar una degustación con amigos, preferentemente tiene que ser antes de las comidas, para evitar que tengamos el paladar desgastado a la hora de probar los vinos.

Tenemos que saber qué vamos a degustar. No todos los vinos llevan el mismo tiempo de preparación. En el caso que tengamos vinos espumantes (champagne) la temperatura a servir deberá ser entre 7°C y 9°C, de igual forma si tenemos vinos gasificados (tipo frizze). Si son blancos y rosados, éstos deberán estar entre 9°C y 11C°. En el caso de vinos tintos la temperatura a la que lo probaremos será entre 16°C y 19°C.

El orden en que degustemos los vinos es muy importante. Empezaremos por los más suaves finalizando con los más fuertes y de mayor cuerpo. La razón de esto es para no perturbar de entrada a las papilas gustativas, pensemos que si al principio degustamos un vino fuerte y luego uno ligero, a este último probablemente no logremos apreciarle todas sus características. El método correcto sería: blancos, rosados, grandes blancos, tintos jóvenes, grandes tintos, vinos dulces o fortificados (con + de 19° alcohol).

El lugar donde armemos la degustación tiene que estar bien iluminado, preferentemente luz blanca. Un mantel blanco nos ayudará con la parte visual del vino. Si queremos ambientarlo para una mayor concentración, podemos acompañarlo con música suave de fondo a un volumen mínimo.

Lo ideal para poder apreciar correctamente todas las cualidades de un vino, es contar con las copas técnicas de degustación (también llamadas tipo tulipa). Pero si no tenemos, los copones de vino también servirán para iniciarnos en esta nueva práctica.

Además de las copas, el vino y la armonía del lugar, también es necesario contar con espitas (pequeños recipientes donde escupir el vino), agua fresca y galletas o grisines de agua (para limpiar del paladar de vez en cuando). Si queremos tomar nota de cada uno de los vinos, serán bienvenidos algunos anotadores.

Como empezar la degustación

Comenzaremos con la vista. Primero miremos sobre la copa y describamos lo que podemos ver, no importa el vocabulario, simplemente describamos cual es nuestra primera impresión. Inclinemos un poco la copa sobre un fondo blanco para poder tener una mayor percepción y veamos la intensidad del color, si es brillante a la luz, las tonalidades que se ven en el centro y bordes del aro vínico, etc. Palabras claves: brillantez, intensidad, limpidez, tonalidad.

Luego es el turno del aroma. Llevemos la copa a la nariz y tratemos de imaginar y describir que es lo primero que se nos viene a la mente. Pueden ser cosas sencillas como frutas, flores o comidas. Acá encontraremos los aromas primarios. Después giremos levemente la copa para que el resto de los aromas secundarios se desprendan y repitamos la acción. Es probable que al principio no todos encuentren las mismas notas aromáticas, esto depende mucho de la memoria olfativa de cada uno. Palabras claves: aromas florales, frutados y especiados, fino, elegante, fresco, intenso.

Finalmente llega el turno de poner a prueba el paladar. Intentemos describir y saborear el vino desde que toca la punta de la lengua hasta que lo traguemos (o escupamos), poniendo especial atención el sabor que nos deja en la boca. En el caso del vino blanco, lo que más resaltará va a ser la acidez y frescura. Si de grandes tintos se trata, entonces encontraremos algunas notas de taninos (depende de su intensidad será la sensación de aspereza o astringencia en la boca). Palabras claves: untuoso, tánico, pastoso, ligero, largo, equilibrado, complejo, amplio.

Recordemos que más allá de lo que cada uno pueda llegar a saber a la hora de degustar un vino, esto es cuestión de práctica. A medida que probemos vinos con más frecuencia, iremos encontrando y reconociendo distintos descriptores, visuales, aromáticos y gustativos.

Pueden leer más notas relacionadas al mundo del vino en www.thebigwinetheory.com 

Temas
  • Plan para las vacaciones