Zonas Retro '90: la vuelta del teatro subvertido

El legendario grupo que hace dos décadas marcó a fuego la escena local a puro motor de narrativa fragmentada y una notable impronta visual, regresa con un espectáculo que combina pasajes de diferentes obras de su trayectoria. Los integrantes de este explorador elenco renuevan su apuesta por un teatro que propone la inmersión de la platea en un trance que oscila entre la contemplación y la provocación.

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aleandro conte, marcela barbarán y hugo marsala en "zonas retro '90"

Para quienes llevamos un par de décadas viendo teatro local, el regreso del Grupo Zona a las tablas de la sala Las Sillas, ubicada actualmente en la Alianza Francesa, es decir el mismo espacio donde entre mediados y fines de los '90 el icónico elenco presentó joyas como Tu corazón es un ladrillo y Chaparrones, nubosidad variable; representa un ejercicio que se debate entre la nostalgia de todo aquello que sentimos con esas movilizantes propuestas y la incertidumbre de ver qué nos sucede hoy, veinte años después.

Ya desde los minutos iniciales de este espectáculo que intercala momentos de las obras mencionadas y de otras como Esquilóidea y Zonas Olvidadas, queda demostrado tanto para el público que siguió al Grupo Zona desde los comienzos, como para quienes están aterrizando ahora en la narrativa fragmentada y la fuerte impronta visual características de este talentoso combo; que la maquinaria sigue funcionando. En tiempos en que consumimos cada vez con más avidez historias de Instagram, es decir recortes de imágenes en los que habitualmente no se imponen normas narrativas ni estéticas preestablecidas, Zonas Retro '90 cobra una inesperada vigencia en su destreza a la hora de combinar escenas que rompen con los esquemas de continuidad y la idea de dinamitar la noción de una progresión dramática trazada a través de los conflictos de un puñado de personajes.

Esta movediza apuesta dirigida por Noemí Salmerón y protagonizada por Alejandro Conte, Hugo Marsala y Marcela Barbarán; propone el ingreso en una suerte de trance que oscila entre la contemplación y la provocación. Estamos frente a un espectáculo que requiere de una platea dispuesta a transitar un viaje que se reparte entre la experiencia sensorial y la urgencia existencial. En varios momentos, el efecto de inmersión está logrado, aunque la puesta trazada sobre escenario convencional con telones negros de fondo luzca demasiado ortodoxa y clásica. La falta de un marco escenográfico y un tratamiento lumínico más a tono con la atmósfera general de este espectáculo, o el uso de pasarelas que tan bien funcionó en anteriores creaciones del Grupo Zona; son algunos de los puntos pendientes de este regreso.

Marcela Barbarán, Alejandro Conte y Hugo Marsala en "Zonas Retro '90"

En contrapunto a esas limitaciones visuales, los vestuarios especiales de Susana Dragota aportan tanto hoy como en los '90 algo que excede la idea del toque de exquisitez. Esos trajes y vestidos son auténticas obras de arte que resultan parte fundamental de algunos de los fragmentos más inspirados de Zonas Retro '90, entre ellos el hipnótico momento de teatro kabuki y el glamoroso desfile de moda que deviene en un quiebre lacerante.

A nivel dramatúrgico, Salmerón alterna con soltura textos de autores tan diversos como Heiner Müller, María Mercedes Carranza, Oliverio Girondo, y Pacho O’Donnell; combinados con algunos pasajes escritos de manera colectiva por los integrantes del Grupo Zona. Tomando como punto de partida a dos actores y una actriz que se disponen a ensayar, el espectáculo agita una coctelera en la que es posible saltar de personajes alienados con sus celulares, a otros en una sala de espera alternando entre el diálogo coloquial y la explosión más desbocada. Mientras tanto, una suerte de Van Gogh con delirio místico merodea por ahí, y un facho con todas las letras intenta labrar su patética oda al orden.

La química entre los integrantes del elenco y sus talentos individuales están orquestados sabiamente por la directora Noemí Salmerón. Alejandro Conte explota su solvente potencial dramático, mientras Hugo Marsala propulsa destellos de comicidad con un orgánico juego de expresión facial; y Marcela Barbarán regresa tras una larga estadía fuera del país para corroborar que sigue siendo una de las actrices más poderosas que hayamos visto en nuestras tablas.

En un año de tanta incertidumbre como el que estamos atravesando, Zonas Retro '90 tiene el enorme plus de ser un espectáculo que funciona como una bomba crítica del derrotero de un país que en estas últimas dos décadas ha profundizado una estruendosa debacle política y social. Es cierto que hay momentos en que la alegoría pierde potencia cuando algunos pasajes se inclinan por el subrayado, pero en términos generales resulta muy estimulante que un espectáculo craneado desde la más exuberante experimentación y cruce de códigos, sea capaz de interpelar a estos convulsionados días desde búsquedas que no van hacia el objetivo de entregarle un paquete discursivo al espectador; sino más bien hacia una inquietante zona en la que el pasado reciente se estrella con el presente.

Zonas Retro '90

Zonas Retro '90

Próxima función: sábado 31 de agosto a las 22 en Teatro Las Sillas (sede Alianza Francesa, Chile 1754, Ciudad).

Actúan: Marcela Barbarán, Hugo Marsala y Alejandro Conte

Vestuarios especiales: Susana Dragota

Diseño Lumínico y operación de luz y sonido: Daniela Quintero, con la asistencia de Felipe Curandelli

Fotografía y diseño gráfico: Bruno Palero

Arreglo de vestuarios: Susana Rivarola

Edición sonora: Alejandro Conte

Coreografías: Hugo Marsala

Dirección General y Puesta en Escena: Noemí Salmerón.

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