Slash en Mendoza: el último baluarte del hard rock americano

El guitarrista debutó en suelo mendocino junto a Myles Kennedy and The Conspirators ante más de 3.000 fanáticos que coparon el Arena Maipú.  

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Gonzalo Arroyo

Con 50 años y 30 de carrera sobre los escenarios, la actualidad encuentra a Slash como parte de ese reducido club de los grandes próceres de la guitarra. Tanto camino recorrido tuvo sus pro y sus contras, pero en un virtual balance el "hombre de la galera" sale victorioso. A esta altura del partido ya no tiene obligación de sacar a relucir sus conocidos laureles, es más, hace tiempo que dejó de lado en sus shows interpretar temas de Guns N’ Roses, para centrar su espectáculo en sus discos como solista y su magistral performance como guitarrista.

La de anoche fue la cuarta vez de Slash junto a Myles Kennedy en Argentina (2011, 2012, 2015, 2019), esta vez en torno a la gira de Living the Dream, su último gran disco lanzado el año pasado. Primera vez en Mendoza y puntapié inicial para su gira por el territorio nacional.

Slash

La unión entre el mítico guitarrista y el cantante de Alter Bridge ya lleva 9 años. Fue en 2010 cuando se inició esta dupla que hoy muestra una tremenda solidez luego de grabar ya tres discos juntos, recorrido que hoy le permite al guitarrista renunciar a tocar temas de Guns N’ Roses o Velvet Revolver.

"The call of the wild" da inicio a un show de dos horas donde más de 3000 personas disfrutaron de un setlist compuesto de 22 canciones. De arranque Myles Kennedy demuestra su calidad vocal como buen abanderado de la tradición más ochentosa del heavy metal clásico, custodiado por una ajustada banda compuesta por Todd Kerns en bajo, Brent Fitz en batería y Frank Sidoris en segunda guitarra.

Slash

Con "Halo" y "Standing in the sun", del disco Apocalyptic love (2012), demuestran que son canciones con aire a clásico moderno. Todd Kerns se adueña con potencia de "We’re all gonna die", interpretada por Iggy Pop en el Slash (2010), para dar lugar a "Doctor Alibi", también cantada por Kerns, y el recuerdo del inmortal Lemmy Kilmister de Motörhead. En "Wicked Stone" llegará uno de los puntos más altos del show, cuando Slash ofrezca a todos los presentes un solo de más de 10 minutos. También habrá lugar para clásicos como "Back from Cali", "My antidote", "Serve you Right" y "Lost Inside the Girl".

"Nightrain" será el único tema de Guns N’ Roses. Se ofrece como un regalo para todos los que esperaban algún que otro clásico de la histórica banda. Los bises serán con "Avalon" y "Anastasia" para ponen fin a un intenso show.

El sonido en general no acompañó la velada, algo que se fue solucionando a medias a partir del quinto tema. Igualmente el bombo nunca logró escucharse del todo y el bajo estuvo ausente durante las primeras canciones. Si uno se ubicaba frente al escenario, las cosas mejoraban por momentos. Desde los costados era imposible poder distinguir los sonidos con claridad.

Mientras muchos artistas se esfuerzan por hacer algo distinto, Slash parece estar cada vez más metido en ese mundo de hard rock de guitarras, bajo y batería. En síntesis, el quinteto se despachó 22 canciones repasando el catálogo de Slash que recorre sus discos solistas sumando los lanzados junto a The Conspirators más la voz de Kennedy. 

Slash

Sin lugar a dudas fue el concierto más personal del gurú de los Guns, donde sus propias canciones fueron las protagonistas de colmar un espacio a puros temas desconocidos para la gran mayoría, pero eso no importó para deleitar a todos con fraseos de blues, riff volcánicos y solos largos y enchufados que recuerdan sus días de apogeo junto a Axl Rose y compañía.

Parado ahí sobre el escenario, con su galera, sus chupines y sus zapatillas de cuero gastadas, Slash parece un verdadero mártir del rock and roll que logró salir ileso de mil contiendas. El último bastión del hard rock americano.

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