Succession: ricos, poderosos y enfrentados

La nueva comedia dramática de HBO muestra qué pasa cuando el patriarca de una poderosa familia está al borde del retiro. Una de las favoritas de la crítica en lo que va del año.
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Francisco Pérez Osán

1/7
Succession: ricos, poderosos y enfrentados

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Succession: ricos, poderosos y enfrentados

Succession: ricos, poderosos y enfrentados

Succession: ricos, poderosos y enfrentados(HBO)

Succession: ricos, poderosos y enfrentados | HBO

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Succession: ricos, poderosos y enfrentados

Succession: ricos, poderosos y enfrentados

Succession: ricos, poderosos y enfrentados

Succession: ricos, poderosos y enfrentados(HBO)

Succession: ricos, poderosos y enfrentados | HBO

 Hay pocas cosas que los Roy, la familia protagonista de la nueva comedia dramática de HBO -Succession (Sucesión)- no harían para ganar dinero y poder. Durante los primeros episodios se observa la agresividad que estos magnates de los medios manejan para hacer negocios, y los pocos escrúpulos que tienen a la hora de traicionar a sus familiares y amigos si existe la posibilidad de ganar algo.

A pesar de esto, es muy difícil no sentirse fascinado por los personajes que Succession presenta: desde el viejo patriarca que gobierna la familia con puño de hierro -que muchos ven como un reflejo de Rupert Murdoch-, pasando por los hijos que sólo quieren conseguir su parte del negocio, hasta el primo bueno para nada que busca entrar en el círculo íntimo para encaminar su vida. Son un grupo variopinto que le da forma a una historia que ya se contó varias veces, pero que es presentada con algunos giros novedosos.

La trama no tiene nada nuevo. Logan Roy -interpretado por el imponente Brian Cox- es el fundador y presidente de Waystar Royko, el quinto conglomerado de medios más grande del mundo. Durante su cumpleaños 80 le da una desagradable sorpresa a su primogénito, Kendall (Jeremy Strong), cuando decide no darle las riendas de la compañía a pesar de que el traspaso ya estaba acordado. La crisis se agranda cuando Logan sufre una hemorragia cerebral de la que nadie sabe si se recuperará.

El traspaso de la familia del modo "preocupación por el patriarca" a "guerra de poder" es inmediato. En el medio quedan los otros tres hijos de Logan, Roman (Kieran Culkin) ,Siobhan (Sarah Snook) y Connor (Alan Ruck), quienes deben decidir si dejan a la más reciente esposa de su padre como parte de la empresa.

A partir de ese punto comienza lo verdaderamente interesante de Succession, las relaciones familiares. Desde el vamos quedan marcadas las personalidades de los personajes, y al ambicioso Kendall se le contrapone su hermano mayor Connor, un hippie millonario que parece no interesarse por el mundo de las altas finanzas; al joven Roman -interpretado con maestría por Culkin- se le enfrenta Sobhan, en una pelea que no se sabe si tiene más de broma que de deseo real de conseguir algo; y el primo Greg queda boyando mientras intenta sacar un rédito personal que parece minúsculo en comparación a lo que quieren sus parientes.

El tono general varía entre el drama de finanzas y la comedia política, ambos géneros que su creador Jesse Armstrong maneja a la perfección. Armstrong fue el creador del clásico de la comedia política británica The thick of it (El meollo del asunto), y participó de la producción de Veep. Su particular mirada sobre el mundo de los poderosos mezcla burla con algo de espanto, y lo deja patente cuando muestra a los hijos del magnate como malcriados, egoístas y sin escrúpulos.

La dirección del piloto cayó sobre Adam McKay, un viejo especialista en contar complicadas historias económicas que fue nominado al Oscar por su trabajo en The Big Short. Si bien este capítulo se esfuerza más que nada por establecer los vínculos familiares, deja bases firmes para el drama que se verá durante los otros nueve episodios.

Succession tiene un poco de lo mejor que se vio durante los últimos años de la TV: algo de la sátira de House of cards, diálogos que recuerdan a las primeras temporadas de The newsroom, y un humor cercano a Arrested Development. Con cuatro capítulos estrenados (esta noche sale el quinto), ya se transformó en uno de los estrenos del año, y ya tiene confirmada una segunda temporada.