Fútbol y homofobia: la foto que Rúrik Gíslason borró de Instagram

El jugador islandés más stalkeado por los argentinos, desató una ola de comentarios con una espontánea foto que ahora "decidió" eliminar.
Avatar del

MDZ Espectáculos

1/4
Rúrik Gíslason, el islandés que desató pasiones en la Argentina, plasmó con una simpática foto las fobias y los prejuicios que atrasan en el fútbol.

Rúrik Gíslason, el islandés que desató pasiones en la Argentina, plasmó con una simpática foto las fobias y los prejuicios que atrasan en el fútbol.

Fútbol y homofobia: la foto que Rúrik Gíslason borró de Instagram

Fútbol y homofobia: la foto que Rúrik Gíslason borró de Instagram

Fútbol y homofobia: la foto que Rúrik Gíslason borró de Instagram

Fútbol y homofobia: la foto que Rúrik Gíslason borró de Instagram

Fútbol y homofobia: la foto que Rúrik Gíslason borró de Instagram

Fútbol y homofobia: la foto que Rúrik Gíslason borró de Instagram

El sábado pasado, en cuestión de minutos, el futbolista islandés Rúrik Gíslason se transformó en el objeto de deseo nacional, cuando en el segundo tiempo del partido que disputó su equipo con Argentina, ingresó en la cancha y desató un aluvión de piropos en las redes. El rubio de ojos claros y 1,84 de estatura, como otros tantos jugadores, podría amasar fortunas tanto en el mundo del fútbol como en el del modelaje.

Antes de pisar el campo de juego del estadio ruso, el volante de la gélida isla europea tenía 40.000 seguidores en Instagram. Un par de días después, ya supera los 400.000. Teniendo en cuenta que la población total de Islandia es de poco más de 300.000 habitantes, queda en claro que la nueva masa de fans que ha cosechado el volante es bien argenta. 

El perfil de Rúrik Gíslason en dicha red social combina imágenes de su performance como futbolista, algunas vacaciones paradisíacas, y un puñado de espontáneos retratos familiares. Para todo stalker intenso, eso no es suficiente, y por ende es capaz de curiosear desde las fotos más recientes, hasta los posteos más remotos del personaje que ha decidido indagar. Y allí fue precisamente cuando, ¡oh sorpresa!, saltó ante la vista de muchos la divertida instantánea que tomó algún amigo de Gíslason, que muestra al jugador durmiendo casi "en cucharita" con un hombre en la cama. El futbolista acompañó la simpática imagen con un comentario, que apelando a algún traductor en la web, nos permite desentrañar que dice: "Estás buscando una cuchara. ¡Salí de la casa!". 

Este martes, la inocente imagen del volante europeo junto a un amigo "desapareció" de su cuenta de Instagram. Una medida absurda, seguramente aconsejada por algún representante o asesor de imagen. Si Gislason es gay o no, es absolutamente irrelevante. Pero la decisión de quitar esa foto de su perfil en Instagram, refuerza la rancia atmósfera de homofobia que rodea al fútbol, incluso frente a la idea de que alguien suponga que tal o cual futbolista pueda ser homosexual

Repetimos, si el jugador en cuestión es gay, no tiene importancia alguna. En caso de que lo fuera, lo único que podría resultar triste, es que tenga que vivir su sexualidad obligadamente dentro del armario. En el mundo del fútbol, son pocos los jugadores que se atreven a exponer su identidad gay. Una cosa es que elijan no plasmar su vida privada en la esfera pública, por absoluta decisión personal. Otra muy distinta es que dada la coraza de homofobia que va desde la cancha hasta la hinchada, no les quede otra que limitar su intimidad a un círculo tan pequeño como asfixiante. 

Para ver la imagen que Rúrik Gíslason eliminó de su cuenta de Instagram, y leer una nota de opinión sobre las fobias y los prejuicios que atrasan en el fútbol; entrá en la nota del siguiente recuadro.