El islandés más deseado, en la cama con un hombre

Rúrik Gíslason ingresó en el segundo tiempo del partido contra la Selección y enamoró a miles de argentinas, que luego descubrieron una foto especial.
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MDZ Mediáticos

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El partido entre la Selección argentina e Islandia estaba empatado 1 a 1 cuando un particular detalle en el segundo tiempo volvió al encuentro mucho más interesante, al menos para las redes sociales.

Rúrik Gíslason ingresó a los 63 minutos en lugar de Johann Gudmundsson y rápidamente se convirtió en furor por su belleza. El volante islandés tiene 30 años -nació el 25 de febrero en Reikiavik- y es jugador del SV Sandhausen de la Segunda División de la Bundesliga.

Su metro ochenta y cuatro, ojos claros y pelo rubio enamoró a las argentinas, que no tardaron en seguirlo en su cuenta de Instagram donde previo al partido no llegaba a 100 mil seguidores y horas después superó los 250 mil.


Sin embargo, una divertida foto posteada por Rúrik Gíslason en julio de 2012, en la que aparece en la cama con un amigo, con el epígrafe: "Estás buscando una cuchara. ¡Salí de la casa!"; desalentó a unas cuantas argentinas que ya estaban planeando conocer Islandia. "Acá media Argentina comentado de este bombón y llegamos tarde, es gay", "Jajajaja acá no entendemos de límites para el stalkeo", "Todas las argentinas vinimos a pajerearnos con el chabon y bue jajajaja", "La poronga en saturno",  "Pinchó viajar a Islandia",  "No, Dios esto es demasiado. Quiero ser ese acolchado", fueron algunos de los comentarios que volcaron fans argentinas en la cuenta de Instagram del jugador islandés.

Este martes, la inocente imagen del volante europeo junto a un amigo "desapareció" de su cuenta en Instagram. Una medida absurda, seguramente aconsejada por algún representante o asesor de imagen. Si Gislason es gay o no, es absolutamente irrelevante. Pero la decisión de quitar esa foto de su perfil en dicha red social, refuerza la rancia atmósfera de homofobia que rodea al fútbol, incluso frente a la idea de que alguien suponga que tal o cual jugador pueda ser homosexual.

Repetimos, si el futbolista en cuestión es gay, no tiene importancia alguna. En caso de que lo fuera, lo único que podría resultar triste, es que tenga que vivir su sexualidad obligadamente dentro del armario. En el mundo del fútbol, son pocos los jugadores que se atreven a exponer su identidad gay. Una cosa es que elijan no plasmar su vida privada en la esfera pública, por absoluta decisión personal. Otra muy distinta es que dada la coraza de homofobia que va desde la cancha hasta la hinchada, no les quede otra que encerrar su sexualidad en el clóset.

Para ver la imagen que Rúrik Gíslason eliminó de su cuenta de Instagram, y leer una nota de opinión sobre las fobias y los prejuicios que atrasan en el fútbol; entrá en la nota del siguiente recuadro.

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