Arrested development: lo último es la familia

La genial comedia de Michael Hurwitz vuelve por una quinta temporada, con su elenco de estrellas confirmado. Lo que pasó y lo que se viene en una serie única.
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Francisco Pérez Osán

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 Imaginemos que somos integrantes de una familia millonaria, que vivió durante años sin ningún tipo de problema y que utilizó el dinero para ocultar los profundos problemas emocionales de sus miembros. Ahora imaginemos que, de repente, el patriarca de esa familia es detenido por sus negocios turbios, y todas las propiedades y riquezas son confiscadas. ¿Qué podríamos hacer? Los fanáticos de Arrested development lo saben: "Siempre hay dinero en el puesto de bananas".

La primera temporada de Arrested development (una frase que significa "desarrollo atrofiado", utilizada generalmente para hablar de personas inmaduras) se estrenó hace cerca de 15 años, en noviembre del 2003. Desde los primeros minutos de su primera edición se supo que no iba a ser como ninguna otra comedia que hubiera salido en televisión hasta el momento: caótica, con decenas de personajes que salían y entraban de escena permanentemente, y con diálogos inteligentes y veloces que castigaban a los espectadores desatentos.

La historia de la familia Bluth era magnética. El patriarca, George Bluth Sr. (Geoffrey Tambor), es arrestado y se ve obligado a dar el control de la empresa a uno de sus hijos, tres adultos con una cantidad de problemas inaudita, casi siempre resultado del despiadado método de crianza del propio George y de sus constantes críticas.

El reparto continúa siendo uno de los mejores ensamblados para una comedia, y catapultó a sus integrantes a la fama -por lo menos a los que no eran ya famosos-. Está encabezado por Jason Bateman, quien interpreta a Michael Bluth, el único hijo responsable y padre de George Michael, encarnado por el siempre vergonzoso Michael Cera. La matriarca es la despiadada Lucille (Jessica Walter), quien controla completamente al menor de los hermanos, Buster, interpretado por Tony Hale en un papel consagratorio. La familia se completa con GOB (George Oscar Bluth), encarnado por el multifacético Will Arnet -la voz de BoJack Horseman y el Batman de Lego-, y Lidsay (Portia de Rossi), la hermana melliza de Michael.

Los satélites de la familia son innumerables. Sobresalen Tobias Fünke (David Cross), el esposo de Lindsay y padre de Maeby (Alia Shawkat), un psicólogo que tiende a hablar antes de pensar -sus diálogos son hilarantes- y que lucha por reprimir su extremadamente aparente homosexualidad. Fuera de la familia política, los personajes recurrentes van desde detectives privados a actores famosos haciendo de sí mismos. Una breve lista incluye a Charlize Theron, Terrey Crews, Andy Richter, Jeff Garlin, Ben Stiller y un larguísimo etcétera.

Como dijimos antes, los diálogos son otro punto destacable. El ingenio del creador de la serie, Michael Hurwitz, parece no tener límite a la hora de crear situaciones ridículas y chistes recurrentes. Probablemente el personaje que mejor lo demuestra es Tobias, con sus constantes actos fallidos, pero el nivel es superlativo en general. A pesar de la genialidad del guión, lleva a algunas consecuencias que le terminaron jugando en contra a la serie. Primero, la velocidad de los diálogos y lo retorcido de las situaciones hacían que Arrested development dejara atrás rápidamente a los espectadores menos atentos. Segundo, era imposible continuar con la historia si no se veían uno o dos capítulos, lo que hizo que el público estadounidense, todavía no acostumbrado al nuevo estilo de contar historias, no la acompañara. Así fue que luego de tres temporadas, la serie fue cancelada.

Años después Netflix, consciente del seguimiento de culto que  Arrested development tenía en internet, compró la serie y le dio libertad total a Hurwitz para la cuarta temporada, que se estrenó en el 2013. Los resultados, nuevamente, fueron dispares. Los fanáticos enloquecieron con el nuevo estilo con el que el productor contó la historia: capítulos centrados en un personaje que se insertaban en la trama sin mucha explicación, pero manteniendo el tono general de la serie original. El gran público, en cambio, no pudo tragar tanta innovación junta, y las críticas también lo hicieron notar.

Cinco años después,  Arrested development tiene una nueva oportunidad. Recientemente Hurwitz volvió a lanzar la temporada 4 con un estilo más clásico, con la esperanza de que la historia fuera más lineal y comprensible. Y en dos semanas se estrena la quinta temporada de la serie, con el elenco original completo. Según adelantaron, esta nueva entrega explorará las similitudes entre los Bluth y otra familia disfuncional: los Trump.

La nueva temporada llegará el 30 de mayo. Como sucedió con la cuarta, se espera que Netflix saque los ocho episodios el mismo día.