6 momentos épicos de los romances de Diego Maradona

6 momentos épicos de los romances de Diego Maradona

Un repaso por momentos que sellaron a fuego los amores del diez

MDZ Show

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Aunque se casó con el amor de su infancia, Diego Maradona era un latin lover. Tuvo varios romances a lo largo de su vida. Algunos intensos, otros fugaces, secretos, prolongados, profundos, apasionados, polémicos y siempre marcados por su singularidad.

Por eso, un repaso por los momentos épicos de los romances del diez, que revelan una forma de amar agitada, alborotada y encendida como hizo todo en su vida. 

Fuente. El intransigente

Baile en el barrio

Se conocieron a los 17 años, cuando Diego Maradona aún no era famoso ni tenía dinero.

En los medios siempre dijeron que fue amor a primera vista. Los dos eran pibes de barrio. Compartían el universo entero y la ambición de crecer, conquistar el mundo y ayudar a los suyos.

Vivían en Villa del Parque y eran vecinos. Diego había logrado llevar a toda su familia a vivir en un PH con sus ingresos como promesa futbolística. Los Villafañe vivían adelante, los Maradona atrás.

El padre de Claudia, Don Coco era taxista, fanático de Argentinos, doña Pochi ama de casa y Claudia. “Nos empezamos a mirar desde el primer día“, había dicho el diez.

Los momentos vividos juntos posiblemente sean infinitos, pero sin duda un primer momento puede retratar la relación que tenían. En el Club Social y Deportivo Parque, durante un baile en el que coincidieron, Pelusa se la jugó. Con 17 años y nada que perder, la cabeceó y ella aceptó avanzando hacia la pista enseguida.

En el libro “Yo soy el Diego“ de Daniel Arcucci y Ernesto Cherquis Bilao, Maradona contó: 

“Justo, justo en el momento en el que empezamos a bailar, meten el tema Yo te propongo de Roberto Carlos ¡Espectacular! Me ahorró todas las palabras, que justamente no me sobraban. A partir de ahí, de ese momento exacto somos El Diego y La Claudia“.

Después de diez años juntos y con las Dalma y Gianina ya en el mundo, decidieron casarse el 7 de noviembre de 1989. El icónico Luna Park fue el lugar elegido para una fiesta que fue leyenda, a la que asistieron 1200 invitados luego de la ceremonia en la Iglesia del Santísimo Sacramento de Buenos Aires.

Aún luego de separados desde el 2003 e incluso con los romances e hijos que fueron saliendo a la luz, Claudia nunca dejó de estar cerca, ayudándolo en cada problema de salud, cuidando al padre de sus hijas y aceptando la forma de ser de Diego.

Fuente. Reuters

 Noche de baile desenfrenado

Los que entonces rodeaban a Diego Maradona aseguran que Diego y Laura Cibillia, alias “La Turca“, estuvieron de novios tres años. Fue en la convulsionada década de los 90's, años que fueron quebrando la voluntad de su esposa tras continuas mentiras e infidelidades.

A “La Turca“ se la había presentado Leo Sucar, que manejaba el boliche y que conocía el problema de adicción a la droga de Diego. Le prestaba la oficina para que hiciera “lo que quisiera“ e intentaba cuidarlo a su manera.

En una entrevista reciente contó como él mismo fue quien le pidió a Laura que bailara con él, ante el presentimiento de que Maradona estaba a punto de ir a la oficina a drogarse. Ese momento inauguró el romance entre ellos. Después de ese baile inicialmente forzado, los movimientos fluyeron, la diversión inundaba el lugar y la noche encendió todas las luces del romance.
 

Enseguida, él le mandó un mensaje meloso con ganas de más, para que se encontraran a cenar en la casa de Guillermo Coppola, en ese entonces su manager y amigo del alma. No se separaron más. El romance fue fogoso. Ella, hasta se convenció de que lo iba a rescatar de la adicción. Sin embargo, fue ella la que comenzó a drogarse hasta terminar los dos internados.
 

La relación se hizo cada vez más lejana después de un viaje a España de ella y luego de 3 años en la clandestinidad pese a que Sucar asegura que la amaba, finalmente se alejaron.


Una historia parecida, aunque distinta en intensidad en tiempos, tiene con otra mesera, Valeria Sabalain, la madre de Jana. Ella conoció Diego cuando trabajaba en El Cielo, pero solo salieron 3 meses y cuando le informó de su embarazo, el astro no la llamó más. A los 8 meses de la niña intervino la justicia para que reconociera a su hija. 18 años después padre e hija recuperaron el vínculo afectivo.

Una fantasía que se concretó

La fantasía entre estas dos figuras había nacido muchos años antes de concretarla, al menos 20. Cuando Graciela Alfano apenas era una jovencita de 20 años y Diego tenía 14. 

Se cruzaban porque el padre de ella era presidente de Racing Club y estaba impresionado con “Maravilla Maradona“, como lo llamaba. Los cruces en la vida pública fueron varios pero no pasó nada hasta que en 1995 ella lo invita a su programa, El Periscopio.

Cuando termina la grabación, divertida y llena de picardía, el se va y ella se retira a su casa. La actriz confesó hace poco en el programa “Ángeles de la mañana“ que estaba demaquillandose cuando le avisaron que se asomara por la ventana. Allí vio al genio del fútbol con un peluche gigante y un cartel que decía “te quiero“.


Por supuesto, lo invitó a pasar. Esta vez, las cosas no quedaron en fantasías y miradas sino que concretaron. Ella tenía 41 y estaba en pareja con un empresario. El todavía estaba casado con Claudia. Las cosas no quedaron ahí y la aventura apasionada duró unos tres meses, pero en absoluto hermetismo por parte de ambos. Recién en 2014 la actriz lo admitió.

Por esa época y en un gesto de galantería, Diego le compró también un brillante que la vedette aún hoy conserva. 

Fuente. Puntal

Videoclip y fama

Casi antes de que ella se hiciera internacionalmente famosa con el dúo Pimpinela, Lucía Galán tuvo una relación de amor con Diego Maradona.

Fue el momento previo a la gloria. Los dos despegaban haciéndose populares casi a la vez, él jugaba en el Barcelona. Ella lanzaba su segundo álbum con el éxito “Olvídame y pega la vuelta“.

De esa época ella cuenta: “Era el Diego sano, divertido, simpático, familiero, el mejor Maradona“.

El jugador le había dicho que estaba separado de Claudia. Asegura además que compartían mucho tiempo juntos, por lo cual piensa que no podía tener una doble vida y que era verdad.

El romance trascendió cuando durante una entrevista en Chile se lo preguntaron y ella dijo naturalmente que sí, que estaba con el astro en una relación. El noviazgo duró 9 meses pero tuvo mucha importancia para ambos.

Lucía cuenta que cuando se distanciaron con el futbolista, él le contó que estaba con Cristiana Sinagra, madre de Diego jr. Ya había vuelto con la madre de sus hijas. Sin embargo, el instante más romántico de esta pareja ideal entre la actriz y cantante con el genio del balón pareciera transcurrir a la vista de todos: las miradas entre ellos dos durante el videoclip no tienen desperdicio.

“Un avión para estar con vos“

Verónica Ojeda fue la pareja de Diego ya de vuelta a la Argentina luego de su estadía en Cuba. Le dio el último hijo, Dieguito Fernando.

Se conocieron en el 2005 en el casamiento de unos amigos en común. Semanas después él ya estaba comiendo con los padres de ella, en Villa Fiorito. Esa vuelta a la sencillez después del descontrol, ese momento de paz luego de ser una figura rutilante del espectáculo lo cautivó. 

Fue la primera relación más larga luego de tantos romances tormentosos. Vivieron 8 años. En 2009 perdió un embarazo de Diego y él que entrenaba en San Juan se tomó un avión para acompañarla. 

Ese gesto de amor en ese momento íntimo de dolor y pérdida los unió aún más. Ella nunca olvidó que el jugador no dudó y corrió a abrazarla. No obstante, las hijas del diez nunca lograron una buena relación con ella.

En 2012, Ojeda le dijo que estaba nuevamente embarazada, pero él huyó a trabajar a Dubai y la abandonó. Tiempo después, conoció a su hijo, ya junto a Rocío Oliva.

Fuente: Infobae

Casualidad en el hotel y ramo de flores

Rocío Oliva tenía 19 años cuando viajó a Mar del Plata a ver el clásico Boca River y conoció por casualidad a Diego en el Hermitage.

La amiga con la que viajó tenía un amigo guardaespaldas de los Pimpinela que les prestó el cuarto para bañarse porque no conseguían hotel.

Así fue como el ojo asertivo del galán la vio, la mandó a buscar y el flechazo comenzó. Lo contó ella misma a Alejandro Fantino en su programa. Luego de ese cruce en “la Feliz“, el diez le mandó un ramo de rosas gigante a la casa, justo para el 14 de febrero, día de los enamorados. Y desde ahí consideraron novios. 

Una última relación de amor, desamor y pasión. No exenta de polémica que tuvo un inicio de telenovela.

 

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