Slow-Deco: la tendencia que vas a querer tener en tu casa

Este movimiento busca la sostenibilidad dentro de la decoración, en el diseño, en los edificios y en nuestros hogares. Algo así como querer encontrar el equilibrio entre nuestro tiempo y nuestro espacio

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Conocé esta tendencia que va a encantarte.

Olvidarnos del caos exterior, tomarnos las cosas con más calma y disfrutar del momento, se ha puesto de moda, convirtiéndose en esta tendencia que llegó para quedarse: "Slow Deco". 

Se trata de un movimiento decorativo que busca recrear en nuestras casas un oasis de descanso y de paz.

Los ambientes se conectan entre sí.

¿Cuáles son las claves?

Buscar los espacios abiertos. Por ejemplo, la cocina, la sala de estar y el comedor deberían estar en un mismo ambiente. Esta apertura de espacios nos permite, en este caso, disfrutar más de la familia ya que toda la familia estará junta buena parte del tiempo.

Espacios abiertos.

Olvidar los aparatos electrónicos. Al dormitorio se va a descansar o como mucho a leer, por lo tanto los aparatos electrónicos sólo te traerán distracciones que te dificultan el descanso óptimo. Además, es conveniente que la habitación tenga buena comunicación con el vestidor y el baño.

El dormitorio debe ser apto para desconectar.

Darle su sitio al recibidor.  Es decir, un lugar donde dejar las llaves, el abrigo e incluso los zapatos. La idea es deshacernos de todo en la puerta para disfrutar de tu casa.

Un recibidor para que te deshagas de todos esos objetos que traés de la calle.

La luz natural debe ser abundante. Pero, además, hay que buscar alternativas, como la luz de bajo consumo, así como electrodomésticos que tengan alta eficiencia energética.

La luz debe estar presente.

El orden facilita la vida y ayuda a mantener el equilibrio y la armonía. Cuando todo está en su sitio, no hay nada que evite distracciones, que te haga levantarte del sofá sin motivo. Por eso, cada habitación requiere un protocolo diferente. 

El jardín y la terraza también son para el invierno. No dejés pasar la oportunidad de un desayuno o una comida al aire libre, aunque tengas que abrigarte. Y apuesta por elementos y materiales naturales, que favorecen la calma y ayudan a crear ambientes cálidos y acogedores.

El jardín o la terraza debe estar integrada a los ambientes de la casa.

La cocina debe ser funcional. Allí el orden juegan un papel muy importante. Plantas aromáticas y música ambiental podrán ayudarnos a disfrutar más de ella.

La cocina en orden y bien iluminada de forma natural.

Si crees en el uso de la energía dentro del diseño: aplicá el feng shui o establecé un patrón propio de pautas energéticas.

Materiales y colores claves

El primer gran eje es la sencillez decorativa. En cierta parte, tanto en los materiales como en los colores, el slow deco se parece al estilo nórdico. La gama de colores slow deco también es muy nórdica: blancos, beiges.

Los colores deben ser neutros.

La ropa de cama debe ser de textura natural, pues este tipo de textiles favorecen el descanso y nos ayudan a conciliar el sueño. 

Pero el slow deco tiene otro gran aliado: el azul. El azul es un color que transmite tranquilidad, relajación y empatía, por lo que es un color que va con toda la filosofía slow deco.

Entre los materiales, preferí las maderas naturales, el mimbre y géneros como el lino o el algodón.

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