La importancia de la alimentación durante la menopausia

La importancia de la alimentación durante la menopausia

Con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la evaluación y prevención en la salud de las mujeres, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM), designaron el 18 de octubre como el Día Mundial de la Menopausia.

Durante esta etapa, entre los 40 y 50 años, la mujer sufre diversos cambios tanto a nivel físico como psicológico a partir de la reducción en la producción de las hormonas sexuales femeninas. Por ejemplo, suele aparecer sudoración, sofocos, irritabilidad y/o ansiedad por la falta de estrógenos, además del aumento de la masa grasa en proporción a la masa muscular, provocando el aumento de peso.

A su vez, también aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, ya que pueden aparecer factores de riesgo como la hipercolesterolemia, diabetes o hipertensión arterial, y osteoporosis, al producirse una descalcificación ósea con repercusiones graves, la cual incrementa el riesgo de provocar fracturas.

Para prevenir estas enfermedades, incorporando calcio y vitamina D, además del sobrepeso, la Licenciada Liliana Grimberg (MN: 978), Nutricionista, Dietista y Coordinadora del área de Nutrición del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna recomienda “adaptar el consumo calórico a la disminución del gasto energético reduciendo el tamaño de las porciones y realizando una buena selección de alimentos”. Para poder lograrlo, propone diversos consejos en cuanto a la alimentación:

- Elegir los cereales y derivados de tipo integrales por su aporte en fibra como el arroz o las legumbres.

- Consumir diversas frutas y verduras porque aportan fibra, vitaminas, minerales y fitoquímicos con efectos positivos sobre la salud.

- Durante la menopausia suele aumentar la producción del colesterol, por eso es preferible elegir lácteos descremados como la leche, los yogures y los quesos.

- Por el lado de las proteínas, se aconsejan las carnes magras, huevos y pescados azules (atún, sardinas, anchoas y salmón).

- Evitar el consumo de harinas refinadas como pan galletitas productos de panadería.

- Para reducir el colesterol, los aceites de origen vegetal, como el de oliva, girasol o maíz, aportarán las grasas insaturadas necesarias.

- Evitar el consumo de grasas de origen animal como productos lácteos enteros manteca crema embutidos.

Sumado a ello, la Licenciada Grimberg recomienda: “tomar 3 litros diarios de líquido, puede ser agua, aguas saborizadas, caldos o infusiones, además de realizar las cuatro comidas evitando el picoteo y la pérdida de control la cual lleva a comer más cantidad de alimentos”.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?