Probamos el Mini familiar… no, no es una contradicción

Nos subimos al más amplio de la gama, el Countryman, excelente producto con el que la marca inglesa (en manos de BMW) intenta ampliar el número de fanáticos.

cristian ortega - mdzautos@mdzol.com

Mini Countryman.

Un familiar muy divertido.

El Mini, ya lo hemos dicho en este espacio, es una especie de pequeño “auto-juguete” para grandes. Con un diseño exquisito, calidad premium y prestaciones descollantes, seduce a todos, pero no todos tienen el dinero ni dan el paso para hacerse de uno.

Incluso tiene el estigma de ser un auto para solteros, sin hijos, que se dedican a la buena vida (cara por cierto), pero que con el paso del tiempo, terminan cambiando el Mini por un auto más grande, ya que la soltería se acabó y la familia necesita espacio.

Mini Countryman.

Pensando en esto es que Mini, desde hace algunos años, intenta ofrecer al público las mismas sensaciones de siempre, pero en tamaño XL. Así nació conceptualmente el Countryman, el “familiar” de la marca, que mantiene ese diseño magnífico, la calidad en cada detalle e incluso prestaciones deportivas, pesa a que estamos ante un vehículo 5 puertas y de dimensiones importantes (4,3 metros de largo; la Ford Ecosport mide 4,2 metros).

Gracias a los amigos de Genco, probamos el Mini Countryman S Chili. Esta versión ofrece un motor naftero de 2 litros, 192 cv de potencia, 280 nm de torque con caja automática. Además, tiene tres modos de conducción: Sport, Normal y Green (o económico). Es importado de Inglaterra.

Mini Countryman.

Las prestaciones del Mini Countryman con este motor son notables. Se lo nota ágil, despierto, nervioso, todo lo que uno espera de un Mini, más allá de que sea la versión familiar. El modo Sport es contundente a la hora de mejorar las prestaciones del vehículo, ya que entrega todo en muy poco tiempo, tal como busca el conductor.

Mini Countryman, con doble techo solar.

Lo probamos en ciudad, en ruta y algo en caminos de tierra. En todos los ámbitos el Mini se mueve perfectamente. No obstante haremos un comentario específico respecto al andar en ruta: de por sí el Mini es un auto bajo y ancho, lo que lo hace muy estable. En el caso del Countryman además es amplio en sus plazas trasera con un baúl generoso, lo que lo hace ideal para largas travesías. Incluso el confort interior es notable.

El instrumental es muy original, incluso divertido, y la pantalla central además de ser táctil cuenta con la intuitiva rueda de accionamiento entre los asientos, clásica de BMW, a la cual uno se acostrumbra notablemente rápido.

Mini Countryman.

En definitiva, el Mini que tanto nos gusto para una etapa de la vida ahora puede ofrecernos la opción de continuar acompañándos. Sólo resta que el público aleje del prejuico de que estamos ante un “auto-juguete” y comprenda que la marca inglesa tiene mucho más para ofrecer, incluso con espacio para sillitas de bebés.

Mini Countryman.

Ficha técnica

Motor: naftero

Cilindrada: 2 litros

Potencia: 192 cv

Torque: 280 nm

Consumo mixto: 6,2 litros/100 Km

Precio: 48.900 dólares

Dónde encontrarlo: Genco

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