Los mayores errores que cometes en el gimnasio

Redactor Redactor

Incluso los más adictos al gimnasio pueden estar entrenando de manera incorrecta e incluso arriesgándose a lesionarse.

El reconocido entrenador Scott Laidler, que ha entrenado a actores ganadores del Oscar y a deportistas paralímpicos, nos va a explicar cuáles son los errores más frecuentes y cómo evitarlos.

1. No intentarlo por miedo a parecer débil

“A menudo veo que la gente solo utiliza los aparatos que conoce bien, como las cintas de correr y no diversifican el esfuerzo. Muchos tienen miedo a parecer débiles o ridículos si lo intentan con una máquina más compleja. Es una mentalidad muy conservadora que no lleva a ninguna parte”.

“Hay que recordar que todo el mundo ha empezado por el principio. La gente que está muy en forma comenzó igual que tú. Así que cuando tu cuerpo te dice que está listo no dudes en ir a la sala de pesas”.

2. Creer que un ejercicio moderado de cardio (correr) es la mejor manera de perder grasa

“La mayoría de la gente piensa que correr es lo mejor para perder grasa corporal. Por desgracia no es así, aunque desde luego puede ayudar. Lo ideal es mezclar ejercicios de baja intensidad con otros de alta intensidad. Con los primeros se queman bastante calorías mientras que los segundos mejoran el metabolismo”.

“Hace sesiones largas con el ritmo cardíaco entre 105 y 120 pulsaciones por minuto. Una buena idea es hacer series de ocho con 20 segundos de trabajo y 10 de descanso, este entrenamiento se conoce como Protocolo Tabata. Es posible variar según lo que se busque sea perder peso, ganar resistencia o mejorar la capacidad aeróbica”.

3. No tener en cuenta la postura correcta

“Es vital que controles tu postura a lo largo del día, en especial aquellos que conducen mucho o tienen un trabajo sedentario. Además, hay que fijarse en la forma de entrenar, en especial cuando levantas la espalda de un banco de ejercicio, haces flexiones de bíceps o cargas peso. Una mala postura puede hacer que las rodillas flaqueen”.

4. Olvidarse de realizar de forma correcta las diferentes fases

“La relación entre ejercicio y descanso es extremadamente importante a la hora de mejorar la forma física. Hay que tener en cuenta que los atletas olímpicos trabajan con ciclos de cuatro u ocho años. Así que para nosotros no deberá ser difícil planear el entrenamiento de una semana. Recomiendo cambiar el protocolo de entrenamiento cada seis u ocho semanas o cuando notes una disminución en el rendimiento”.

“Hay que variar los periodos de descanso y ejercicio dentro de un entrenamiento determinado. En una fase de entrenamiento duro habrá que incluir momentos de descanso para que el cuerpo se recupere. Si realizas un entrenamiento de alta intensidad semana tras semana sin descanso, acabarás fatigado y el rendimiento caerá de forma notable”.

5. No controlar los entrenamientos

“Una de las claves para mejorar la forma física es hacer un seguimiento exhaustivo de los entrenamientos. Veo, una y otra vez, cómo la gente se olvida de esto. Por ejemplo, si te dedicas a levantar pesas es esencial saber el progreso que estás haciendo en lo que respecta a los kilos. ¿Cuánto has levantado y cuánto has descansado entre cada sesión? Muchas apps permiten realizar un seguimiento del rendimiento, aunque por supuesto también lo puedes hacer con lápiz y papel. Lo que yo hago es usar la funcionalidad de notas en mi iPhone”.

6. Seguir las pautas de personas con objetivos, estilos de vida y genética completamente diferentes a los tuyos

“Progresar en tu entrenamiento es algo muy personal. Hay que encontrar el tipo de trabajo específico para nuestro cuerpo, teniendo en cuenta detalles como el estilo de vida que llevamos. Una vez estuve viendo a dos amigos que entrenaban juntos, un día tras otro. Uno de ellos era un atleta por naturaleza y había entrenando durante años. Su amigo era mucho más bajo y estaba levantando las mismas pesas. Dos cuerpos diferentes llegarán a resultados distintos, eso sin mencionar el peligro de lesionarse por levantar más peso de la cuenta”.

7. Tu ego no te deja experimentar con pesos más livianos

Uso pesos livianos cuando quiero ganar volumen y los más grandes los dejo para perder grasa.Scott Laidler

“Esto sorprende a la gente cuando se los digo: Uso pesos ligeros cuando quiero ganar volumen y los más grandes los dejo para perder grasa. Algunos de los entrenamientos más avanzados recomiendan el empleo de pesos ligeros. Pero veo a muchos tíos con pesos enormes simplemente por cuestión de ego. Si de verdad quieres mejorar tu potencial físico, no puedes caer en esta trampa”.

“En cambio, las mujeres tienen miedo de que si hacen muchas pesas van a acabar estando demasiado musculosas. Las chicas pueden trabajar en los músculos igual que los hombres, pero hacen falta años de trabajo para conseguirlo. No va a suceder de la noche a la mañana y desde luego no es una razón para no beneficiarse de la mejora en la forma física que se logra con las pesas”.

8. Olvidar hacer un buen calentamiento

“Tengo que confesar que durante muchos años no hice ni los calentamientos, ni los estiramientos necesarios. Lo que me causó unas grandes limitaciones. Si lo hubiese hecho bien desde el principio habría ahorrado mucho tiempo y energía. Veo que mucha gente cae en la misma trampa. Como mínimo, calienta y haz estiramientos antes de empezar a entrenar. Además una vez por semana hay que hacer un completo trabajo de movilidad por todo el cuerpo”.

9. Entrenar porque seguimos una mala dieta

“Hay mucha gente que hace ejercicio simplemente para seguir con la misma dieta o incluso empeorarla. Piensan que al quemar más calorías van a progresar. Por desgracia esto es un ciclo negativo. Si esta gente deja de entrenar enseguida van a ganar peso. La mala nutrición y un descanso insuficiente solo llevan a la fatiga. El sobreentrenamiento puede obligarnos a tener que parar completamente”.

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