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Los alimentos más extraños para comer en una ultramaratón

Los ultramaratonistas, son gente un tanto particular. Recientemente llegado de su último logro, el Everest Trail Race, Gonzalo Peñalva y su coach nos hablan de la alimentación.
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Los alimentos más extraños para comer en una ultramaratón

Luego de conquistar la Everest Trail Race, posiblemente, la carrera más dura del planeta, con apenas 59 participantes que deberán recorrer 160 kilómetros, en seis etapas y más de 30.000 metros de desnivel acumulado, Gonzalo Peñalva, junto a su coach el Prof Federico Fader, de Vidatraining, nos hablan de la alimentación para enfrentar este tipo de desafíos.

Hasta los propios corredores de ultramaratones lo admiten: correr distancias muy largas no está hecho para cualquiera. 

Muchos ultra maratonianos sostienen que tienes que estar un poco loco para hacer algo así, y con razón, para hacer esto tienes que disfrutar corriendo contigo mismo durante mucho tiempo mientras soportas puro sufrimiento.

¿Lo más extraño de todo? 

Lo que comen mientras corren. El famoso redactor Chris McDougall aseguró: 

"las ultramaratones son un ejercicio de comer y beber con un poco de ejercicio y paisaje entre medias", ya que para ganar una carrera, o incluso, simplemente, para completarla, tenes que poner mucho foco en tu nutrición.

Ahora nos cuentan que se llevan a la boca durante un ultramaratón... ¡Te vas a sorprender!

1. Carne seca 

Por qué funciona: proteína en un embalaje ligero.

Cómo comerlo mientras corres: abrí la boca y mastica con ganas.

Cuando se encuentra inmerso en una carrera de varios días en los montes Drakensberg, le gusta disfrutar de la carne seca. Los aperitivos salados son ligeros, pero llenos de proteínas y grasas que el cuerpo utiliza para reponer las reservas agotadas.

2. Dulces, golosinas y más dulces

Por qué funciona: azúcar = ¡energía rápida, impulso para la mente!

Cómo comerlo mientras corres: desenvolver y a comer, pero no tires el envoltorio al suelo.

La ultra corredora estadounidense Jax Mariash Koudele acaba de llegar de terminar la Atacama Crossing, una de las competiciones más duras del mundo. ¿Y a qué tentempié se recurre en una carrera así? A las chocolatinas Pay-Day, los Swedish Fish (una especia de ositos de golosina con forma de pescado) y los caramelos Starburst. Dice que conoce a gente que come Pop-Tarts, una marca de galletas glaseadas rellenas de frutas... lo que la mayoría de madres dirían que es 'comida basura'.

Suponemos que pensabas que dulces y ultramaratones no serían compatibles pero, cuando corres tanta distancia, comes lo que quieres y te apetece.

3. La mezcla monstruosa de los campeones

Por qué funciona: carbohidratos y calorías + sal.

Cómo comerlo mientras corres: suponemos que como un cavernícola... ¡Las cucharas son peso extra!

Dentro de su sencillez con puré de papas, aunque aumenta la ingesta calórica con aceite de oliva y queso parmesano, que le dan más sabor y energía. Todo a su mochila de cremallera y a empezar a correr.

4. Un batido no demasiado suave

Por qué funciona: fácil de hacer y no se estropea. Son calorías, calorías y más calorías.

Cómo comerlo mientras corres: no tenemos ni idea.

Este es uno de los más sorprendentes, de hecho, fue la receta que inspiró esta historia. Peñalva dice, "en las carreras por etapas llevo una botella de aceite de oliva en la que he mezclado nueces, maíz y dátiles. Una semana después no está muy bueno, ¡pero tiene un montón de calorías!".

La extraña mezcla le ayuda a completar un total de 260 km. sin parar por pleno desierto. Al parecer, el truco lo cogió de los beduinos del desierto. Suponemos que siempre será mejor que comer arena.

5. Tentempié salado y marítimo

Por qué funciona: no son demasiado salados.

Cómo comerlo mientras corres: son como las papas fritas, ¡agarra un puñado y a masticar!

En Japón, los participantes de la carrera por el Monte Fuji suelen llevar algas y pescado seco con papas como comida. Es ligero y lleva mucha sal, algo necesario para reponerse de las largas y calurosas carreras. No estamos seguros sobre cómo afectaría una cosa así en un estómago occidental, pero por probar...

6. Pescado crudo, como el sushi

Por qué funciona: pura proteína.

Cómo comerlo mientras corres: sáltate la parte de los palillos, baja la velocidad y usa los dedos.

En esa misma carrera, los puestos de avituallamiento están equipados con sushi. Sí, así es. Es pura proteína y, sinceramente, bastante sabroso. Teóricamente, es lo ideal, siempre y cuando tu estómago te permita ingerir pescado crudo. Y si te preocupa que tus dedos sudorosos no puedan sujetar los palillos, no hay problema, en Japón el sushi se come con las manos.

7. Caldo de huesos

Por qué funciona: pura proteína.

Cómo comerlo mientras corres: reduce la velocidad, sorbe rápidamente.

No es la sopa que te hace tu abuela los domingos, pero se le acerca. Agarra una bolsa de huesos de tu carnicería más cercada y cocínalos hasta hervir a fuego lento junto a unas pocas verduras para darle mayor sabor.

El resultado es un caldo rico en calcio y magnesio que harán que tus músculos y huesos se mantengan sanos y fuertes, además de servir para reponer líquidos y sales durante la carrera. ¿El principal inconveniente? Es pesado llevarlo encima, así que lo verás con frecuencia en los puestos de avituallamiento.