El restaurante recomendado: una cervecería que ofrece vinazos

Alicia Sisteró nos deja su crítica gastronómica a Chachingo Craft Beer.

Alicia Sisteró

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Chachingo Craft Beer es una cervecería, bar y restaurante. También wine bar, y gin club. Completito. Es uno de los locales preferidos de Arístides por mendocinos y turistas, siempre hay gente, hasta en época de crisis. Atrás está el reconocido enólogo Alejandro Vigil y su familia) y el brewmaster Marcos Balacco.

El buen diseño está presente, desde su impactante fachada, hasta su decoración interior tipo industrial, pasando por el mobiliario, la carta y la barra. Muy bonito de día y de noche.

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Abre todo el día y todos los días, ofrecen desde desayunos hasta cenas. En las mesas veo más cerveza que vino, como es de esperarse en una cervecería. Lo bueno, según mi opinión, es que también muchos clientes piden vino. 

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Voy bastante seguido, soy cliente, y he probado casi todos los horarios y platos. Si bien relato en esta nota un almuerzo en particular, mi crítica está basada en múltiples experiencias.

La propuesta gastronómica es muy simple, justa diría, ideal para indecisos que se marean con muchas opciones.

En la carta hay unas seis opciones de entradas en el apartado “para picar”. Hay tres ensaladas, por lo general abundantes y bien presentadas. Y unos cinco tipos de sándwiches, uno de esos sugerido para compartir (la hamburguesa 4x4). Para finalizar la parte salada, están los principales (entre $370* y $520*), entre los que hay cortes de carne grillados y pastas. Hay solo cuatro postres, convencionales pero con toques originales.

De lunes a viernes al mediodía hay un menú ejecutivo muy conveniente, que incluye entrada, principal, y postre (dos o tres opciones de cada paso), con una bebida (gaseosa, media pinta de cerveza o agua) y café por $330*. Y por un plus de $25* se puede optar por una copa de vino (tinto o blanco) o una pinta completa.

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La carta de vinos es muy amplia, sobre todo teniendo en cuenta que principalmente esto es una cervecería. Está ordenada por tipo de varietal. El rey es El Enemigo, marca insignia de Vigil, pero también hay un gran abanico de marcas y gamas, desde $250* a $9.600*- La propuesta de vino por copa es de unas diez. Van de $80* (Tinto Negro) hasta $220* (Gran Enemigo).

La coctelería tiene su espacio, y por supuesto hay una completísima oferta de cervezas artesanales de elaboración propia.

Lo que pedimos

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De entrada una rabas, con una lactonesa de ajo. Bien cocidas, un poco pálidas a la vista, pero crocantes y nada “chiclosas”.

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En otra ocasión probé el chipa de queso azul, lo recomiendo para compartir como entrada o entremés. 

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Uno de los principales fue un ojo de bife acompañado con crema de brócoli y papas aplastadas.

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Otro principal: otro corte al grill (picaña) con vegetales a la chapa y salsa criolla.

Y el otro principal liviano (o podría haber sido una entrada): una ensalada de peras en cúrcuma envueltas en jamón crudo, mezcla de hojas verdes frescas, con un praliné.

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Un postre fue un original crumble de manzanas servido en una mini maceta. Excepcionalmente rico.

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Otro postre: un helado de chardonnay, con genoise (similar al pionono) de banana y tomillo.  

Pulgar para arriba

. Varias opciones para celíacos, y fácilmente identificables en la carta.

. Ambiente precioso, agradable, cálido.

. Excelente atención. Mozos muy amables y simpáticos siempre bien predispuestos.

. La ración del menú ejecutivo es muy buena sobre todo contemplando el precio.

. Cocina totalmente aislada del salón, lo que permite salir sin olor a comida.

. Excelente musicalización. En esta oportunidad escuchamos rock nacional y mucho Cerati.

. El punto de cocción de la carne fue el solicitado (jugoso)

. Alcuza con oliva y aceto sobresalientes

. Platos abundantes y bien presentados

. Mobiliario cómodo

. Variedad y calidad de cervezas, con algunas líneas de edición limitada y muy originales.

. Vino bien servido, en copas impecables de cristal, y a temperatura.

. El mejor locro que probé en años fue el que sirvieron el 25 de mayo pasado.

. Muchas opciones de vino por copa (¡y es una cervecería!)

Pulgar para abajo

. A veces el servicio es lento, sobre todo a salón lleno.

. La calidad del menú ejecutivo y de las pastas es inestable, siendo óptimo a veces, y fallando en los sabores o texturas en otras ocasiones. Suele fallar la sazón.

. Mesas muy juntas una de otra.

Un deseo

Este punto es totalmente subjetivo, y responde a mi gusto personal. Me gustaría una panera más variada y con panes más húmedos y esponjosos.

Y más tomacorrientes para cargar celulares y computadoras.

Conclusión

Propuesta gastronómica simple pero no aburrida, pensada para el gusto común (lo que le gusta a la mayoría) pero con pequeños detalles diferenciadores. Muy buena relación precio - calidad en menús ejecutivos, y gran variedad de bebidas (cocktails, cervezas, vinos, gins) . Ambiente versátil para grupos de amigos y familias, y distintas ocasiones como trabajo o festejos. No lo recomiendo para salidas románticas.

. Dirección: Arístides Villanueva 383, Mendoza.

. Teléfono: +54 9 261 338 6365

. Días y horarios: todos los días de 8:30 a 3 AM

. Forma de pago: efectivo y tarjetas

. Comidas: desayunos, almuerzos, meriendas y cenas.

. Alimentación especial: opciones vegetarianas y para celíacos.

. Menú ejecutivo: de lunes a viernes al mediodía. $330*

. Ambiente climatizado

. Espacios: dos salones en dos locales con entradas independientes, hostel de por medio. Un patio semi cerrado. Y mesas en la vereda.

. Kid friendly: menú infantil ($260*) y sillas altas para niños.

. Wine friendly: vino por copa, sommelier, y servicio de descorche.

. Work friendly: WiFi, tomacorrientes para cargadores y coffee refill por la mañana.

. Facilidades para personas con discapacidad: baño y rampa de acceso

. Total consumido $ 2.365* - (un promedio de $790 por persona). Incluyó una entrada, tres platos principales, dos postres, una copa de vino y tres bebidas sin alcohol. Y el 10% de propina.

*Precios julio 2019

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Los restaurantes, bares y demás negocios gastronómicos no pagan por aparecer en la sección “Recomendados” de Food Lovers. Esta crítica gastronómica fue realizada por la periodista Alicia Sisteró, editora de Food Lovers, quien pagó la cuenta por la consumición.

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