Muy casero: todos los trucos para guardar tu salsa casera de tomates

Muy casero: todos los trucos para guardar tu salsa casera de tomates

Tener la salsa lista es fundamental para preparar una comida deliciosa en poco tiempo.

Food Lovers

Nada más delicioso que hacer una salsa de tomate casera para acompañar las pastas y otros tipos de recetas. En esta ocasión, compartimos algunas ideas para conservarla de la mejor manera, ya sea porque haya sobrado un poco o porque se haya hecho en cantidad para tenerla lista para usar en cualquier momento.

Estos casos son ideales para hacer una buena salsa con tomates frescos. La receta es simple: para un kilo de tomates basta con sumar unos 2 ó 3 dientes de ajo, una cebolla mediana, un poco de aceite de oliva, orégano fresco y un poco de sal y pimienta.

Fuente: mediolimon.org

¿Cómo conservar la salsa de tomate? 

1. Congelación. Al igual que con tantos otros alimentos, uno de los métodos más efectivos para conservar la salsa consiste en congelarla. Dicho de otra manera, lo único que hay que hacer es guardarla en el freezer.

Sin embargo, no todo es tan fácil como parece, ya que hay que tener algunas cuestiones en cuenta. En primer lugar, ya sea que se elija un recipiente de vidrio o una bolsa , es fundamental que la salsa quede cerrada de forma hermética.

Por otra parte, hay que evitar llenar el recipiente hasta el tope. Esto se debe a que, cuando lo líquido se vuelve sólido al congelarse, aumenta su masa y puede hacer que el envase incluso estalle.

En cuanto al tiempo de conservación, es el método más recomendado debido a que la salsa perdura hasta 1 año. ¿Un consejo? Para descongelar, hacerlo con tiempo llevando el envase a la heladera.

2. Vacío por llenado. Esta técnica consiste en utilizar unos frascos de vidrio llenándolos con salsa hasta el tope. Luego hay que taparlos enroscando con fuerza.

Si la salsa está recién cocinada, hay que dejar que se enfríe con los frascos boca abajo. De esta manera, la conservación de la misma dura un par de meses.

Al igual que en todos los casos, es importante revisar cada uno de los recipientes por anticipado garantizando que estén completamente limpios. Esto no es solo por una cuestión de salubridad, sino también para lograr que el sabor de la salsa no se vea modificado por ningún tipo de agente con el paso del tiempo.

3. Vacío a Baño María. En este caso, también hay que rellenar los frascos de vidrio con salsa y cerrar de forma hermética. A diferencia del anterior, lo que se hace es introducir los mismos en una olla con abundante agua (el nivel tiene que llegar hasta donde comienza la tapa del recipiente).

Luego, hay que llevar a fuego lento y dejar que se cocine durante unos 40 minutos. El resultado será una brillante conserva de salsa de tomate que puede ser almacenada hasta un máximo de 1 año.

Para dudas, sugerencias de nuevos temas de cocina y comentarios, te invitamos a escribirnos a contacto@mdzol.com y responderemos a la brevedad.

Fuente: mediolimon.org

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?