Neurociencia: qué le falta a Mendoza para hacer realidad la ciencia ficción

El neurocirujano Fabián Cremaschi fue invitado a participar del panel Neurociencia 20, en el marco dle G20. Destacó que en Mendoza hay equipamiento de punta, pero reconoció que para llevar adelante investigaciones el costo es muy alto. Afirmó que pensar a largo plazo es pensar en la prevención.

Mariano Bustos

Neurociencia: qué le falta a Mendoza para hacer realidad la ciencia ficción

Neurociencia: qué le falta a Mendoza para hacer realidad la ciencia ficción

Más allá de los avances científicos, el cerebro humano aún esconde misterios que probablemente nunca alcancemos a descifrar. "Siempre hay más preguntas y más ganas de investigar", confesó en MDZ Radio Fabián Cremaschi, neurocirujano mendocino que participó en Neurociencia 20, evento organizado en el marco del G20. El especialista destacó que la provincia de Mendoza cuenta con herramientas médicas de avanzada, pero confesó que a la hora de realizar investigaciones es muy costoso acceder al material de punta. En cuanto al futuro, lejos de la complejidad científica aseguró que la clave está en concentrarse en la prevención y para eso destacó la importancia del deporte. 

"El cambio en los últimos 20 o 30 años es increíble. Lo conozco bien porque hace ese tiempo que trabajo y puedo afirmar que se ha avanzado mucho a favor de los pacientes", destacó. En cuanto al trabajo actual de neurocirujanos en Mendoza, ponderó que gracias a la creación de la Fuesmen en 1991, hoy Mendoza cuenta con tecnología de primer nivel.

"La Fuesmen tiene tres padres: UNCuyo, Comisión Nacional de Energía Atómica y el Gobierno de Mendoza. En 1991 se adquirió un resonador PET y en 2015 se compró el primer PET con resonancia tres teslas. "Hay uno en San Pablo y uno acá. Viene gente de todo el país a estudiarse en Mendoza", señaló en el programa Cambio de Aire.

Sin embargo, admitió que hay mucho por mejorar. Por ejemplo, explicó que en la Universidad Nacional de Cuyo se realizan investigaciones científicas en torno a la neurociencia, la inteligencia artificial y la realidad aumentada. Sin embargo, reconoció que la tecnología se convierte en un impedimento debido a los costos que implica. "Estamos un poco más abajo que otros países", confesó.

A la hora de hablar de lo apasionante que puede ser la neurociencia se refirió al estudio de la conducta humana. "Hay una corriente filosófica del datismo, que es impulsada por el filósofo israelí Yuval Noah Harari. Dice que el cerebro son datos que se podrán extraer en el futuro para almacenarlos en un USB. Luego llevarlos en una computadora a otro planeta, imprimirlos y nuestra personalidad podrá replicarse en otro mundo", manifestó.

Según Cremaschi, en Mendoza hay material humano pero el acceso a la tecnología impide investigaciones a esa escala, que hoy parece de ciencia ficción. "Yo tengo tres alumnos que están haciendo la residencia en el exterior. Dos en Alemania y uno en Estados Unidos y no creo que vuelvan", señaló.

En cuanto al pensamiento a futuro, expresó que en Mendoza hay que dejar de pensar en el costo a corto plazo y puso como ejemplo las cirugías por enfermedades neurológicas. "Para los auditores médicos es un costo y no les importa que se recupere en cinco años. Ese plazo en este país es enorme", lamentó.

Sin embargo, la conclusión final de Cremaschi se caracterizó por su sencillez. En concreto, aseguró que lo más importante es focalizarse en la prevención de enfermedades neurálgicas y dijo que para eso es clave realizar deporte.

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