Entrevistas MDZ

Romina Rolón y Andrés Lafarge: “Los vinos naturales son más divertidos”

Así lo consideran estos sommeliers que se han enfocado en vinos orgánicos, biodinámicos y naturales; logrando una buena respuesta del público al comunicar estos tipos de productos.

Federico Lancia
Federico Lancia domingo, 7 de julio de 2024 · 07:22 hs
Romina Rolón y Andrés Lafarge: “Los vinos naturales son más divertidos”
Andrés Lafargue y Romina Rolón en MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Los consumidores globales de vinos han mostrado y demandado diferentes exigencias a los productores. El compromiso con el medio ambiente y la sustentabilidad parecen ser de las cuestiones que más importancia tienen para las nuevas generaciones.

En ese sentido, la industria ha mostrado un incipiente desarrollo de lo orgánico y lo biodinámico; una tendencia a consumir vinos más “puros” o “naturales”.

Romina Rolón y Andrés Lafarge son dos sommeliers que han puesto su mirada sobre toda esta tendencia que no escapa a la industria nacional; y con su emprendimiento. llamado “Envinados”, han funcionado como educadores en esta materia. 

A continuación podés ver la nota completa junto a Romina y Andrés:

Y este es un pequeño extracto de lo que se dijo en la nota completa:

¿Cómo llegaron a especializarse en este tipo de vinos?

Romina: Me parece que cuando llevas varios años en la industria tenés la virtud de pasar por muchos estadios. Hay encuentros con el consumidor en hoteles, bodegas, restoranes... y en todos esos momentos adquirís experiencia y empezás a darte cuenta de lo que te va emocionando más, de lo que te va conquistando. En lo que a mí respecta, la madurez de mis gustos llegó cuando empecé a encontrarme con esos vinos que para eran más auténticos, y que cuando los probaba, veía en la cara del consumidor que le pasaba algo diferente, que por ahí no sabía qué, pero era distinto. Los vinos naturales son vinos que emocionan, que marcan un entorno, una cultura y que llevan un mensaje hacia algo más. 

Los sommeliers se han especializado en vinos cada vez más demandados por el consumidor. Rodrigo D'Angelo / MDZ.

Andrés: También nos pasó que durante la pandemia hacíamos unos talleres y degustaciones temáticas y esto nos llevó a buscar vinos que fuesen distintos unos de otros. Siempre buscábamos un vino orgánico, o biodinámico, para darle más color a la selección y siempre terminábamos notando algo distinto. Como te decía Romi, uno como profesional empieza a leer un poco mejor, y empieza a ver qué es lo que le llama más la atención al consumidor. Ahí fue en donde empezamos a desarrollar una opinión más jugada. Como sommelier siempre uno intenta ser más diplomático y poner un poco de orden.

Muchos dicen que varios de estos vinos están enfermos, y que no se cuida la sanidad. ¿Qué opinan?

Romina: La verdad es que creo que, como en el vino convencional, existen defectos y virtudes. Lo que pasa es que los vinos naturales están más expuestos a esta situación. En la gran mayoría de los vinos tradicionales, el producto está detrás de una filosofía, y creo que ahí se pierde un poco el sentido. Valoro mucho cuando el vino en este caso está delante, te lo digo como sommelier y como consumidora. Eso sí: sobre todas las cosas tiene que prevalecer el gusto a uva y a vino sano. O sea, la sanidad para mí es rotundamente importante. 

Una nota que sirve para aprender más sobre estos vinos. Rodrigo D'Angelo / MDZ.

Andrés: También hay que ponerle un poco de contexto a la discusión, porque si claramente a vos te gusta una cosa y a mi me gusta otra, va a ser difícil que nos pongamos de acuerdo. Hay distintos factores que pueden hacer que al consumidor le guste más o menos un vino, como por ejemplo lo relacionado a la acidez, o al perfil aromático. Un vino convencional puede tener mucho control y dominio sobre eso, sobre cuál va a ser el perfil aromático, sobre qué es lo que querés y lo que no querés. En cuanto a los otros perfiles de vino, los naturales, todo va a estar un poco más librado a lo que realmente disponga ese viñedo.. 

El mercado va marcando algunas cosas y hay consumidores interesados en este tipo de filosofía, en este tipo de productos. ¿Cómo es esa gente? 

Andrés: Hay un ejemplo que a mí me gusta mucho porque lo tenemos bastante estudiado con Romi y es que nos encontramos con dos tipos de consumidores total y completamente distanciados. Uno con gente súper conocedora, estudiada o un consumidor fuerte, digamos, un enófilo que va a eventos, que prueba, que se informa, que estudia y quiere probar algo distinto, siente que su paladar está calibrado, y que necesita probar esa variedad rara o ese estilo distinto. Y después tenés el otro, que sería el otro extremo. Alguien que no es consumidor de vino o no está metido en esto. Pero tiene un estilo de vida de una persona que tiene una huerta en su casa o que tiene sus plantitas, que separa la basura, o que cierra la canilla mientras se lava los dientes, o que anda en bicicleta o en un monopatín eléctrico, que entiende que su estilo de vida va por ahí y quiere ser coherente con su consumo, y por eso elige vinos naturales. 

¿Argentina tiene mejores condiciones que otro lugar para hacer vinos naturales? 

Romina: Sí, totalmente.

Andrés: Nos hemos encontrado con muchos turistas europeos sobre todo, y que quedan sorprendidos porque los vinos tienen perfiles muy frutados y texturas muy agradables.

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