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Se reunieron para debatir sobre los retos que tiene que afrontar el vino argentino

El workshop reunió a profesionales de la industria vitivinícola para conocer las tendencias de consumo de vino a nivel global y obtener insights para desarrollar estrategias de largo plazo.

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MDZ Estilo martes, 25 de junio de 2024 · 14:49 hs
Se reunieron para debatir sobre los retos que tiene que afrontar el vino argentino
Tendencias de consumo de vinos para los próximos años Foto: Pexels

Organizado por Wines of Argentina, Vinventions y UPM Raflatac, se desarrolló en Buenos Aires el segundo encuentros en Argentina del Workshop “El vino en el 2030”, a cargo de Lulie Halstead, experta inglesa en tendencias en el mundo del vino. La primera edición tuvo lugar en Mendoza.

En términos de macrotendencias globales, de acuerdo a Lulie Halstead los consumidores seguirán comprando y consumiendo vino. Se estima que el volumen total de vino consumido a nivel global seguirá decreciendo hasta 2028, pero a tasas de volumen más bajas que el período 2021 - 2023 (IWSR). Por su parte, se prevé que el valor (retail) del vino a nivel mundial aumentará de 2024 a 2028. La premiumización continuará hasta 2028, y las reducciones de volumen provendrán de la reducción del consumo de vino principalmente en los segmentos de precio más bajos (IWSR).

Lulie Halstead en la presentación del informe. Foto: Wines of Argentina.

El segundo módulo hizo un repaso por las principales tendencias que se evidencian en el mundo del vino de cara al 2030. Moderación en el consumo del alcohol, bajo la premisa “less but better” (menos pero mejor), contribuyendo a la premiumización; búsqueda de mayor frescura con preferencia por rosados, blancos y espumosos, y tintos con niveles más bajos de alcohol; el envejecimiento de las poblaciones de consumo en mercados más maduros, con la necesidad de orientar la estrategia tomando en cuenta los gustos y demandas de consumidores de entre 50 y 70 años y, finalmente, los blendings, mezclando diferentes categorías de bebidas alcohólicas en vez de tomarlas solas.

En materia de desafíos para el vino, la cerveza baja en alcohol o directamente sin alcohol, así como las bebidas ready-to-drink aparecen como la principal competencia del vino de acuerdo a Lulie Halstead, junto a los cócteles y mezclas. Por otro lado, hizo hincapié en la necesidad de romper barreras para captar la atención a nuevas generaciones (“Gen Z”), -para quienes hay que ser un experto para tomar vino-, y abrir el juego para que deje de ser percibido como opción solo para ocasiones gastronómicas formales.

La experta repasó diferentes aproximaciones de modelos de negocios, enfatizando que para lograr un crecimiento rentable y exitoso en el tiempo las bodegas deben adoptar una perspectiva “market oriented”, con foco en el mercado por oposición a la orientación hacia las ventas o el producto. Esto implica tomar en cuenta el punto de vista de los consumidores, e incorporarlo como parte integral de la cultura corporativa. 

El último de los bloques giró en torno al desarrollo de productos y marcas efectivas. “Es preciso que las marcas tengan rasgos distintivos claros, que puedan reconocerse por el nombre, por el logotipo, de manera muy clara para que los consumidores de la Generación Z puedan encontrar, localizar y comprar nuestros vinos fácilmente”, comentó la oradora.

Entre las principales recomendaciones que se desprenden de la jornada, Lulie Halstead enfatizó que el crecimiento del vino en el 2030 dependerá de que las bodegas conozcan quiénes son sus consumidores objetivo y qué cosas valoran, determinando dónde están posicionadas sus marcas y qué es lo que las diferencia y distingue para seguir generando conciencia entre sus públicos.

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