Realeza

Las joyas fueron protagonistas en el encuentro entre estas dos reinas

Mathilde de Bélgica y María Teresa de Luxemburgo eligieron accesorios que remitieron directamente a la historia real: ambas se destacaron con sus imponentes looks.

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MDZ Estilo sábado, 18 de mayo de 2024 · 03:21 hs
Las joyas fueron protagonistas en el encuentro entre estas dos reinas
Mathilde de Bélgica y María Teresa de Luxemburgo

Los lazos históricos y diplomáticos reales entre Bélgica y Luxemburgo se reafirmaron con la reciente visita de estado de los duques Enrique y María Teresa de Luxemburgo a Bruselas. El rey Felipe y la reina Mathilde de Bélgica dieron la bienvenida a sus homólogos con una espléndida cena de gala en el Palacio Real, donde el protocolo, la elegancia y las joyas históricas fueron los protagonistas de la noche.

Looks desorbitantes y elegancia en vestimenta y joyería

Las mujeres de la realeza brillaron con sus sofisticados y deslumbrantes looks, siguiendo el estricto código de vestimenta que caracteriza a estas ocasiones. La reina Mathilde de Bélgica deslumbró con un vestido celeste de lentejuelas de Armani, una pieza que ya había lucido en una cena de gala con la reina Máxima de los Países Bajos en junio de 2023.

El diseño, de manga larga semitransparente, escote corazón y corpiño ceñido, se complementó con una falda de volumen con tul y un bajo ligeramente acampanado. Para completar su estilismo, la reina optó por una de sus joyas más preciadas: la tiara de las nueve provincias, una corona con historia que fue un regalo del pueblo belga a la princesa Astrid de Suecia en 1925.

La reina Mathilde de Bélgica con su vestido Armani.

Por su parte, María Teresa de Luxemburgo apostó por la moda sostenible y circular al recuperar un look de su guardarropa. Lució un maxi chal satinado en rosa palo y un vestido negro off-shoulders con un atrevido escote palabra de honor, un conjunto que ya había usado en la fiesta del Día Nacional de Luxemburgo en 2019.

María Teresa de Luxemburgo apostó por la moda circular.

La joyería desempeñó un papel fundamental en la noche, con piezas cargadas de historia y significado para ambas familias reales. La duquesa de Luxemburgo llevó unos aros, pulseras y collar de Aguamarinas del Gran Ducal, acompañados por una tiara de platino y diamantes. Esta tiara, un regalo del Banco Nacional Belga a la princesa Josefina Carlota de Bélgica en ocasión de su boda con el gran duque heredero Juan de Luxemburgo, fue un homenaje especial a sus anfitriones belgas.

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