El juego de mesa que la familia real tiene prohibido jugar y por qué

El juego de mesa que la familia real tiene prohibido jugar y por qué

El príncipe Andrés rechazó un juego de mesa que le regalaron porque su madre, la reina Isabel II, no les permite jugarlo. Además, el príncipe Carlos se mostró en contra de los videojuegos.

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Hay muchos datos curiosos de la familia real que pocos conocen como no dar autógrafos, no tomarse selfies y la reina Isabel II es quien más tiene privilegios como poder viajar sin pasaporte y manejar sin licenciada. Una de las reglas que llamaron la atención en los últimos años fue cuando se conoció que todos los Windsor tienen prohibido jugar a un juego de mesa muy popular.

Se trata del Monopoly que tiene como fin el intercambio y la compraventa de bienes raíces. Como bien lo dice su nombre, el objetivo del juego es formar un monopolio de oferta, poseyendo todas las propiedades inmuebles que aparecen en el juego, los dueños pueden cobrar su justo otro jugador cae en su propiedad, como un alquiler, entre otras cosas.

La versión más antigua conocida de este juego de mesa con tablero, conocida como The Landlord's Game, fue diseñada por la estadounidense Elizabeth Magie, y patentada en 1904, pero existía ya en 1902. Su popularidad es tal que en 1973 se realizó el primer torneo de Monopoly en Islandia, aunque la competencia se realizó por última vez en 2015.

El Monopoly se patentó en 1904. Fuente: Mercado Libre.

¿La familia real británica no puede jugar al Monopoly?

Esto se conoció recién en 2008 y fue el príncipe Andrés quien lo reveló: el Duque de York realizó una visita a Leeds Building Society, una de las financieras de hipotecas y ahorros más prestigiosas del mundo, y las autoridades del lugar le regalaron el Monopoly como bienvenida.

El hijo de la reina Isabel II dijo que no podía aceptar el juego porque lo tiene prohibido. "Gracias, pero en casa mi familia y yo no tenemos permitido jugar esto, se vuelve un vicio con facilidad", expresó en ese entonces, con una gran cantidad de periodistas presentes que difundieron el dato.

El príncipe Andres, uno de los hijos menores de la reina Isabel II. Fuente: Wikipedia

Por otro lado, los Windsor tampoco juegan videojuegos y el príncipe Carlos expresó que son uno de los grandes problemas de la sociedad británica. En una conferencia que dio en el Museo Británico de Londres, el futuro Rey dijo que vivimos en una era "dominada por las pantallas y un deseo de gratificación inmediata" y que para enfrentar esta batalla lo mejor es alejarse de los videojuegos y leer libros de calidad.

En 2019 se sumó a estas declaraciones su hijo menor, el príncipe Harry, quien criticó el popular videojuego Fortnite. “Se crea para ser adictivo, una adicción que te mantiene en frente del ordenador el mayor tiempo posible. Es muy irresponsable", dijo en una visita a la asociación de jóvenes cristianos de Londres, YMCA, en 2019.

Y agregó: "Es mucho más peligroso porque está normalizado y no hay restricciones". Los Windsor comparan este fanatismo por los juegos con ciertas adicciones, como al alcohol, y consideran que puede ser contraproducente para el futuro de los niños.

¿Te imaginabas que la familia real británica tenía esta concepción sobre el Monopoly y los videojuegos?

 

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