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"Volver a tomar fuerza de la tierra": Samahia

Desde un retiro en la Polinesia, hablamos con la inspiradora de cientos de mujeres en el mundo, quien nos habla de su proceso de sanación, la íntima conexión con la naturaleza, el enraizamiento y su búsqueda de las nuevas abuelas sabias.
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Ishwara

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Foto: Samahia, cortesía para Estar mejor

Foto: Samahia, cortesía para Estar mejor

"Volver a tomar fuerza de la tierra": Samahia

"Volver a tomar fuerza de la tierra": Samahia

"Volver a tomar fuerza de la tierra": Samahia

"Volver a tomar fuerza de la tierra": Samahia

"Volver a tomar fuerza de la tierra": Samahia

"Volver a tomar fuerza de la tierra": Samahia

Su nombre de pila es Diana. Nació en Colombia, se graduó como Arquitecta en la prestigiosa Universidad Javeriana y a los veintitrés partió hacia Europa. Vivió en Francia, estudió dos posgrados en Madrid y a los treinta y dos años tenía todo lo que una mujer podía desear: una carrera respetable, un novio y un trabajo importante.

Pero llegó una crisis de salud, que afectó su trabajo, su vida afectiva y la visión del futuro. La enfermedad trajo la búsqueda, las preguntas y un hombre sabio. Él la guió en un viaje de autodescubrimiento que comenzó en España, se profundizó en Canadá y floreció en Uruguay.

Desde hace cuatro años, Samahia guía mujeres en círculos, retiros y encuentros de sanación, enraizamiento y apertura al poder de la energía femenina en diversos países. Ahora ha emprendido una nueva misión: encontrar las Nuevas Abuelas Sabias, mujeres maduras que inspiren a otras en una nueva narrativa, para dejar de hablar de menopausia y comenzar a vivir la "plenipausia".


Estar mejor: Vives en Madrid y a los treinta y dos años tenías lo que habitualmente se considera una vida perfecta ¿Qué situación rompe con la vida que llevabas?

Samahia: Hace cinco y medio caí en cama. Se me pegaron los discos cervicales y en consecuencia se me durmieron las extremidades, piernas y brazos. No pude trabajar y estuve en cama varios meses. Poco a poco, con medicamentos fuertes y osteopatía pude volver a moverme. Pero luego de ello vino un deterioro en la salud de mis órganos sexuales femeninos. Comencé a tener infecciones críticas y a ello se le sumaba que en mi vida siempre había menstruado de forma abundante y dolorosa. Esto me obligó a tomar antibióticos muy fuertes, mis defensas disminuyeron y empecé a sufrir de anemia.

"Es bueno que sepa muchas cosas, pero cualquier puerta que abra se va a cerrar, porque no tiene propósito en la vida" 

En ese momento comienzas a buscar respuestas y conoces a tu guía ¿Cómo es tu primer encuentro con él?

Conocí al Amauta (en el pueblo aymara "sabio"), mientras le hacían una entrevista. Es un hombre humilde y sencillo. Recuerdo que me acerqué y le dije: "¿Usted qué hace?". Y él dijo: "Hago muchas cosas". Continué: "Yo creo que usted me puede ayudar. Estoy en una situación difícil y no sé hacia a dónde ir. Me da igual quedarme en Europa, regresar a Colombia, viajar a Canadá. Sin embargo, yo sé muchas cosas: sé meditar, conozco técnicas, tengo una maestría de Reiki, soy arquitecta". Él sonrió y me dijo: "Es bueno que sepa muchas cosas, pero cualquier puerta que abra se va a cerrar, porque no tiene propósito en la vida, entonces de nada te sirve saber tantas cosas". Me quedé en silencio, reflexionando, y entonces pedía ayuda. Él me respondió: "Te veo en algunos meses".

Foto: Samahia, cortesía para Estar mejor

¿Cómo descubres el camino a seguir y cuáles son los primeros pasos hacia la sanación?

Después de este encuentro, comencé a hablar con el Amauta y vi que su sabiduría funcionaba. Él me decía que era esencial volverme a conectar con la naturaleza. Insistía en que muchas veces pedimos a la divinidad masculina, Dios el padre, pero la Diosa, la Madre, también existe y teníamos que conectarnos con ella. Luego de varios encuentros me hizo una ceremonia de enraizamiento y a los dos días vi claramente el camino que debía seguir.

Tomé mi maleta y fui a retirarme en las montañas rocosas de Canadá. Estaba enraizada, que significa volver a tomar fuerza de la tierra y expandir el campo áurico, energético y físico. Tenía la residencia canadiense, pero no tenía dinero y por ello opté por un voluntariado en la finca de unos alemanes. Cuando llegué estaba muy enojada. Yo era arquitecta y llegué al campo a sembrar, limpiar maleza, sacar basura, poner agua azucarada a los colibrís y todo me frustraba. Yo estaba enferma y no comía, pero los alemanes comían a horas exactas y cocinaban de forma sana. Además no hablaba bien inglés.

Con el tiempo fui entrando en un orden, comencé a sacar la basura interior y a comunicarme de otra manera. Siempre seguí conectada con el Amauta y él me sugirió fortalecerme con la naturaleza. Me dio pautas que yo consideré como iniciaciones y poco a poco fui autoiniciándome. Comencé a trabajar con el sol, la luna, las montañas, el lago, los venados y los pájaros. Soy un ser mental y al comienzo me pareció una locura cuando el Amauta me decía: "háblele a la naturaleza y escúchela".

¿Cuáles son los resultados de esa conexión con la naturaleza?

Comencé a interactuar con la naturaleza, y de tanto "conversar" con ella empieza a responder. Entonces algo en lo que tú no creías, se vuelve una certeza. Comienzas a percibir la perfecta armonía. Después de un mes de estar en este proceso, comencé a sentirme mejor y dejé de tomar medicamentos. Desde entonces las infecciones sanaron, mis menstruaciones se regularon y los dolores en mi espalda desparecieron.

Luego quise vivir en Lake Lousie (Canadá). Este lugar es especial y es considerado por muchas personas como un vórtice planetario. En este lugar fui aclarando más cuál sería mi misión. Comencé a compartir mi experiencia y a mostrar formas de conectarse con la naturaleza. Ahí hice mi primera ceremonia de enraizamiento, porque tenía las pautas y el permiso del Amauta. Las mujeres comenzaron a sentir la tierra, y me di cuenta de que no se trataba de mí, si no que la fuerza de la Madre o de la Diosa estaba presente para todos los seres humanos.

Foto: Samahia, cortesía para Estar mejor

¿Después de esta experiencia en Canadá, cuándo y dónde comienzas a compartir tu camino con otros?

Antes de mi enfermedad, organizaba encuentros de crecimiento para otras personas. Me invitaron a Argentina, a Capilla del Monte, a un congreso y uno de los ponentes canceló su asistencia. Entonces me invitaron a contar mi historia ante cuatrocientas personas. De ahí partí hacia Uruguay, donde comencé a hacer círculos y conocer mujeres sabias, que me empezaron a dar luces sobre lo que me había pasado en Canadá. Me mostraron el poder de la energía femenina y su capacidad de sanación. A los ocho meses de haberme sanado, una mujer sabia me dijo que todo lo que hacía era lo mismo: "Siempre hablas de la Energía Sagrada Femenina".

¿Cuándo Diana pasa a ser Samahia?

El nombre Samahia lo recibí aproximadamente un año después de mi sanación en Canadá. Los nombres de esencia tienen mucha fuerza y el alma debe tener la disposición para recibirlo. Estaba en Siberia, Rusia, en un bosque que es un lugar de poder, y desde allí alguien me llamó "Samahia", no Diana. En ese instante, me di cuenta de que debía dejar pasar a mi mujer sagrada. Noto una diferencia entre transmitir un mensaje como Diana o Samahia, porque en el segundo caso siento que los vínculos son más puros. Desde hace tres años comunico mi mensaje como Samahia.

Encontré cuatro mujeres que son accesibles, están enraizadas con la energía femenina y conocen los desafíos de las mujeres de hoy.

¿Cómo surge la búsqueda de mujeres sabias?

Solo conozco una persona que realmente está bien conectada con la tierra y es el Amauta. Energéticamente para mí él es una mujer. Es portador de esta esencia, porque fue iniciado por las abuelas del Lago Titicaca. Comencé a buscar abuelas sabias por dos razones: la primera, porque era difícil encontrar mujeres maduras que vivieran en el mundo contemporáneo. Comencé una investigación en distintos países. Encontré un clan de trece abuelas indígenas y otras mujeres que han salido de sus comunidades, pero es necesario viajar para encontrarlas y su mensaje en ocasiones no es accesible para las mujeres de hoy. Después de muchos viajes encontré cuatro mujeres que son accesibles, están enraizadas con la energía femenina y conocen los desafíos de las mujeres de hoy. En la búsqueda encontré que infortunadamente muchos referentes femeninos son proyectivos, mentales, masculinos, con mucho conocimiento pero poca creatividad.

La segunda razón de mi búsqueda es que después de cuatro años de hacer círculos con cientos de mujeres, me he percatado de que hay un desafío para empoderar a las mujeres en menopausia. Sobre todo porque existen pesados códigos culturales como que no tienen una sexualidad activa, están para cuidar los niños, falta la creatividad y fuego interno. Yo las llevo hasta un punto, pero ha sido difícil con la mayoría, porque no hay referentes y es difícil encontrar mujeres en la menopausia que se sientan plenas, que hablen con autoridad y a la vez con amor, que sean proyectivas y al mismo tiempo intuitivas.

¿Cuál es la inspiración del taller "Plenipausia: El amanecer de la Diosa"?

Mientras estaba en una meditación, pregunté a la tierra: "¿Cómo encuentro las mujeres sabias?" Y ella respondió: "¿Cómo quisieras ser tú en esa etapa?" La primera mujer que se me vino a la mente fue la uruguaya María Elena Penadés, quien es obstetra, pero además tiene una fusión con la dimensión chamánica, partera y doula. Después supe de Lakshmi Devi de Inglaterra, quien conjuga su camino espiritual, su trabajo terapéutico y su sabiduría sobre disciplinas orientales, con su amor, alegría y belleza. Finalmente, encontré a Marisa Arrieta de Uruguay y residente en Capilla del Monte, quien tiene un poder sanador con la voz y una enorme fuerza creativa. Así nació "Plenipausia: El amanecer de la Diosa", un encuentro en vivo on-line de cuatro horas, donde vamos a resignificar ese excelente momento de la mujer, un tiempo de la vida donde ya tiene todos los arquetipos incluidos y está lista para renacer.

Resignificar ese excelente momento de la mujer, un tiempo de la vida donde ya tiene todos los arquetipos incluidos y está lista para renacer


Para conocer más visitá: Tribus Amma tribusamma.org

Información sobre el encuentro Plenipausia: [email protected]

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