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“Cuando se va rápido, no hay tiempo de mirarse”: Ven Thubten

Hoy y mañana, la Venerable Thubten Kundrol, monja budista Argentina, compartirá inspiraciones para cultivar la Virtud y la Felicidad.

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Ishwara, Editor de Estar Mejor

Ven Thubten Kundrol, Cortesía

Su mirada es pura, su mente clara y su sonrisa amplia. Pero cuando se  resalta su sabiduría, esquiva con humildad el comentario, sonríe y afirma: “Es simple”. Es mendocina, pero su visión es universal. Buscó su camino espiritual en India, Birmania, Japón y Europa. Practicó yoga y distintas formas de Budismo, hasta que encontró el Budismo Tibetano. En 1994 fue ordenada monja budista en Nepal, en el linaje espiritual al que pertenece el Dalai Lama. Hace veintidós años inició su misión de ayudar a Argentina y desde hace diez años vive en Buenos Aires. Viaja con frecuencia a Mendoza para inspirar a una comunidad que desde hace años sigue sus enseñanzas.

Además del profundo mensaje del Budismo, en la cotidianidad de la agitada capital o en los encuentros en su tierra natal, busca inspirar tres mensajes: el respeto y la compasión por los animales, a partir de la práctica del veganismo; la invitación a volver a hablar con los vecinos y cultivar las relaciones, y la educación de los conductores, para que respeten a los peatones y reduzcan la agresividad.

Sus mensajes de autoconocimiento, cultivo de la Compasión y práctica de la Virtud son invitaciones a una experiencia de la Felicidad auténtica.

 

"No se trata que la gente se haga budista, se trata de apoyar y ser como un pariente que ofrece una humilde guía"

 

Ishwara: ¿Pueden encontrarse en su infancia algunas semillas de lo que después sería su vocación espiritual?

Ven Thubten: Existía una impronta profunda de la religión. Siendo niña vi unas señales acerca del camino monástico. Busqué mucho, pero no encontré una filosofía profunda, aparte de la religión como la conocemos. También era una cuestión, no era el momento de encontrar el Dharma [N.E. palabra sánscrita que significa: Virtud, Ley, Camino gozoso o Destino espiritual personal].

Después me voy a Buenos Aires y sigo la línea de Hare Krishna. Me intereso por la vida de Mahatma Gandhi y siento curiosidad por San Francisco de Asís, el amor por los animales. En ese tiempo me hago vegetariana. Por esta época, llevo una vida común. No aparece el Dharma y sigo mi búsqueda.

En 1985, en mis treinta, encuentro el Budismo Theravada en Tailandia. Luego estudié el Budismo Zen con un maestro muy sabio y después conocí a S. N. Goenka, uno de los principales guías de la meditación Vipassana. En este tiempo tomé varios cursos y retiros en Birmania, India y Nepal.

En Japón, viví muchos años como laica, hasta que conocí el Budismo Tibetano. Rápidamente me identifiqué con él y pedí tomar los votos de monja. A partir de ese momento hubo un cambio radical. Posteriormente, me trasladé a Europa donde me instalé en un monasterio, donde se ofrecían programas de Maestría en Budismo.

Hace veintidós años surgió la idea de ayudar a Argentina. Veníamos con extranjeros y hacíamos lo posible para crear un lugar de enseñanzas. Hace diez años, tomamos la decisión de que yo debía permanecer en el país. Estos años han sido desafiantes. Es difícil para una persona que ha tomado sus votos monásticos estar circundada de un ambiente foráneo, porque el día de un budista incluye desde muy temprano ceremonias y prácticas espirituales. En varias ocasiones estuve a punto de abandonar e irme a un monasterio, pero lo que me ha impulsado siempre a continuar es la meta de ayudar a Argentina.

 

Foto: Samuel Austin

 

¿Cuál cree que sería su aporte desde el Budismo a la sociedad argentina?

Nací aquí y puedo decir que Argentina es un país que desconoce el sabor del Dharma y requiere la Virtud. El Dharma enfatiza mucho en la Virtud y en la generación de méritos. Creo que la gente está ávida de un cambio. El Dharma es algo muy profundo y de una entrega total.

No se trata que la gente se haga budista, se trata de apoyar y ser como un pariente que ofrece una humilde guía. Ayudar en los conflictos y mostrar cómo vivir en la Virtud, porque no hay modo de ser feliz sino se tiene como base la Virtud. En el camino hacia la Virtud se entiende qué es el “yo” y la existencia, trabajar con ello y ver los valores que aporta el hecho de rendirse al potencial interno que es la Virtud. Ya tenemos esa Virtud, no se necesita buscarla afuera, simplemente se debe descubrir. Cuando uno descubre el potencial, empieza a trabajarlo y purificarlo. En ese momento puede experimentarse un cambio. Entonces se comprende que hay un camino para ser feliz. Es muy importante para las personas entenderse a sí mismas y trabajar en Virtud.

Esa es mi meta, ayudar a la gente sin importar los niveles. A las personas se les habla de distintos modos. Hay personas intelectuales o emocionales o muy humildes, con cada uno se habla de una manera distinta y se busca tocar su corazón. El motivo y el resultado es lo mismo. Lo interesante es que las personas entienden y esta es la “semilla del Buda”, la mente abierta. Así las personas comienzan a mejorarse y ser más felices. Necesitamos un mundo más feliz.

 

"Cuando una persona se identifica con la espiritualidad y trabaja constantemente, ve los resultados, no hay división, no hay dolor; al contrario, hay gozo"

 

 

¿En estos veintidós años años de trabajo en Argentina, cuáles han sido sus mayores  aprendizajes en Argentina y cómo ha cambiado su manera de comunicar el Budismo?

Vivo una vida muy aislada, porque no tengo una relación de amistad con la gente, en el sentido tradicional. Como decía anteriormente, convivo en un ambiente que no es favorable, porque en un monasterio estaría rodeada de monjes y maestros que llevan a cabo las mismas prácticas. Pero para mí ha sido un aprendizaje. Cuando una persona se identifica con la espiritualidad y trabaja constantemente, ve los resultados, no hay división, no hay dolor; al contrario, hay gozo. Me identifico con mi búsqueda, es como cuando uno sube una montaña, al comienzo los músculos duelen, pero se van amoldando, y a medida que se llega a la cima se siente gozo.

Yo seguí el ejemplo de un monje de la época de Buda. Él quería ir a un país donde había guerra y Buda le preguntó muchas veces: “¿Seguro que quieres ir? ¿Estás dispuesto a perder tu vida?” Su repuesta fue: “Sí, quiero ayudar a la gente” En mi caso, en vez de haber sentido que perdí siento que he ganado y ahora veo poco a poco los frutos de mi trabajo. Buda dijo “Uno debe trabajar, y si al principio no aparecen los resultados, pero si uno persevera trabajando en lo que es bueno a la larga el resultado aparece”.

Ven Thubten
Foto: Will Wan Wingerden

 

En el encuentro de hoy “ abordará el tema de las emociones. Una de las características Latinoamericanas es la animosidad, el conflicto en temas políticos, sociales y hasta deportivos. En consciencia colectiva existe una identificación con las emociones exacerbadas y una normalización del conflicto ¿Cuál es su visión sobre esta relación con el conflicto? Y ¿cuáles serían los primeros pasos para hacernos cargo de nuestro ser emocional?

Las personas van muy rápido y cuando se va rápido no hay tiempo para mirarse, reflexionar y practicar. Sí hay tiempo para mirar afuera y criticar. Funciona como un supermercado, se pone más mercadería en el canasto y después se paga un precio muy caro. La solución es al revés: comenzar a entender que ese no es el modo, hacer una pausa y reflexionar. Por ello las personas requieren un poco de guía, pues si al enfermo no se le dice la enfermedad no va a buscar la cura. La espuma emocional latinoamericana estaría bien, si la base fuera más profunda, pero se vive una superficialidad. Tenemos la misión de ayudar las personas a entender que somos más que emociones, existe una profundidad y unas cualidades más ricas que pueden desarrollar.

 

Encuentros con Ven Thubten Kundrol

Viernes 7, 19:30. “El manejo de las emociones y sesión de autoarmonización”. Manuel Sáenz 325, Ciudad. Reservas: 261 666 7064.

Sábado 8, 17:30. “Fundamentales del Budismo en la vida diaria”. Hellen Keller, 1298, Guaymallén. Reservas: 261 694 1251

Email: [email protected]

 

 

 

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