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Cuando las emociones nos guían hacia el cambio

Oscar Niemetz, coach y consultor empresarial, nos invita a conocer nuestro mundo emocional y atravesar la zona de confort para llegar a la realización.
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Estar mejor

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Foto: Bruce Mars

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Cuando las emociones nos guían hacia el cambio

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Cuando las emociones nos guían hacia el cambio

Cuando las emociones nos guían hacia el cambio

Cuando las emociones nos guían hacia el cambio

Cuando las emociones nos guían hacia el cambio

Antes de comenzar, les pido que piensen en sus emociones: alegrías, miedos, tristezas, enojos. Conéctense con ellas y recuerden momentos cuando las experimentaron. Sentimientos como alegría, ira, vergüenza o temor son comunes a todos.

En ocasiones, pareciera que las emociones nos secuestran, nos invaden y nos resulta imposible manejarlas. Así, por ejemplo, nos calentamos con alguien y pasamos a ver rojo. Luego, generalmente, decimos cosas como "Y... yo soy así".

Es importante conocer nuestro mundo emocional y hacernos cargo de él. Este camino hará nuestra vida más tranquila, nos liberará y otorgará un poder  que no reconocíamos.

No podemos modificar nuestra estatura, color de ojos o forma de las manos. Sin embargo, sí podemos modificar nuestras emociones. De esta forma, cuando decimos: "Yo soy muy calentón", en realidad nos autodescribimos con una emoción que en realidad podríamos modificar. Solamente tendríamos que tomar la decisión de hacerlo.

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Así como conducimos un vehículo, también podemos aprender a manejar aquellos estados internos que nos disgustan

Las emociones que nos resultan negativas deben ser modificadas cuando nos molestan. Debemos asumir una decisión para salir de esas emociones. Por ejemplo, si somos personas que nos enojamos fácilmente, podríamos estar cansados de tener conflictos permanentes con nuestros familiares. Entonces tendríamos dos opciones:

  • Primero: Decidir que somos así y no podemos cambiar, lo cual recibe el nombre de quedarse en la Zona de Confort.
  • Segundo: Emprender un Camino de Aprendizaje para modificar emociones y pensamientos limitantes.

Foto: Averie Woodard

Esta tarea no es sencilla pero es apasionante, porque aprendemos a administrar de forma autónoma nuestra vida interna. Así como conducimos un vehículo, también podemos aprender a manejar aquellos estados internos que nos disgustan. Lo anterior provocará una enorme motivación, sensaciones de bienestar y salud. Además mejorará notablemente nuestras relaciones. Desde esta mirada, una persona madura será quien se hace cargo de su vida.


Zona de Confort

En múltiples ocasiones nos refugiamos en creencias que limitan profundamente nuestro crecimiento y felicidad. Por ejemplo:

  • Culpamos con frecuencia a los demás de aquello que nos pasa.
  • Sentimos que el mundo está en contra de nosotros.
  • Creemos que los demás pretenden ganarnos en todo momento.


Cuando vivimos dentro de estos pensamientos y no los queremos modificar, los psicólogos afirman que nos encontramos en nuestra "Zona de Confort". Recibe este nombre porque es más fácil permanecer en estas creencias que trabajar para salir de ellas.

Sin embargo, llega un momento cuando la zona de confort se convierte en un estado asfixiante y es entonces cuando decidimos emprender un camino de crecimiento, para asumir la responsabilidad de nuestras acciones.

Ante cada situación adversa debemos preguntarnos: ¿Qué puedo aprender? ¿En qué me cambia esta circunstancia?

Este es un trabajo enriquecedor y complejo. Cuando emprendemos este viaje, lo primero que se atraviesa es una estación que llamamos "Zona de Incertidumbre", donde es natural sentir miedo e inseguridades. Por ejemplo, no somos felices en nuestro trabajo y decidimos renunciar para buscar un nuevo empleo. Es evidente que tendremos miedos y preocupaciones, hasta que consigamos el puesto deseado y estemos seguros de podernos mantenernos económicamente. Esta Zona de Incertidumbre que es necesario transitar nos explica por qué muchas personas jamás salen de su Zona de Confort.

Foto: Averie Woodard

Luego de la Zona de Incertidumbre, se llega a una zona que llamamos "Zona de Aprendizaje". Al haber atravesado el estado de inseguridad, hemos crecido y superado obstáculos que nos modifican y nos dan mayor seguridad. El aprendizaje es la clave de este proceso. Por eso, ante cada situación adversa debemos preguntarnos: ¿Qué puedo aprender? ¿En qué me cambia esta circunstancia?

Finalmente, llegamos a la "Zona de Realización". En ella sentimos plena satisfacción por el trabajo que hemos hecho en las etapas anteriores.

Liderar la propia vida es absolutamente posible. Insisto: no es un camino para el cual nos han educado; sin embargo, produce tan buenos resultados que al emprender este proceso es difícil volver atrás.

Los problemas pueden verse como desafíos. Como paredes quizá, pero que permiten abrir puertas y ventanas 

Inspiraciones finales

· Somos personas libres y pensantes. Podemos gestionar nuestras emociones y disfrutar cada minuto. Esto es una decisión personal.

· Los problemas pueden verse como desafíos. Como paredes quizá, pero que permiten abrir puertas y ventanas para ser atravesadas.

· Es fundamental que seamos amables y cordiales. Todo el entorno lo va a percibir y paulatinamente veremos que estamos rodeados de personas amables y cordiales.


Oscar Niemetz: Coach de equipos, Coach psicológico integral y Practitioner en Programación Neurolingüística (PNL). Consultor de empresas y fundador de Potencia Ene, consultora de liderazgo, coaching y PNL. Propone en sus formaciones un trabajo sinérgico y sistémico para enriquecer el observador interno de la vida. Contacto: Facebook: Potencia Ene

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