Francisco "Pancho" de la Rosa

"Estoy esperando que asuma Obama"

Ex músico, vuelve a Mendoza luego de 8 años en Boston.

Francisco “Pancho” de la Rosa, a fines de la década de los ´80 fue uno de los músicos mendocinos –por entonces- mentor de la actual banda local Karamelo Santo. El nombre de la agrupación fue una de sus creaciones por esos días, al igual que famoso hit “La Culebra”. Hoy lejos de la música, es editor bilingüe –de español e inglés- luego de la maestría que realizó en Boston, donde vivió los últimos ocho años de su vida. Volvió a Mendoza para que sus pequeños hijos establecieran lazos familiares y con el fin de incentivar el sentido de pertenencia con sus pagos de origen. Admirador de Noam Chomsky y tibio simpatizante de Obama, desde Viña del Mar, el especialista en lenguas cuenta su experiencia en el Estados Unidos: “Un lugar donde es difícil ser inmigrante”.

- ¿Porqué te fuiste a vivir a Estados Unidos, dejando todo atrás, en tu tierra, donde tanto te divertiste con tu experiencia artística?

- Ya lo venían pensando. En el ´99 tomé la decisión de irme porque ya estaba de novio con mi actual esposa, Jennifer Perry, a quien había conocido en un viaje anterior en  Costa Rica. Yo a esa altura ya estaba recibido de Comunicador Social –estudió en la Universidad Juan Agustín Maza- y de Técnico Superior en Locución. En Argentina trabajé muy poco, hice algo de locución y realicé algunas colaboraciones en el diario UNO y en Los Andes. En el UNO en el mítico suplemento joven Zapping, que dirigía Rubén “el Negro” Valle y en el Los Andes en el Suplemento YO.

También por ese entonces trabajé haciéndole prensa a la desaparecida empresa EMSE, donde había trabajado el señor Raúl Silanes y me tocó como compañero de trabajo a Julio Paz, el actual jefe de prensa del actual vicepresidente Julio Cobos. ¿Quién lo iba a decir por ese entonces, no? Julito Paz en el lugar donde está y también el Cleto. Bien por ellos. Después vino la gran decepción con la profesión de comunicador.

- ¿En Mendoza?

- No, una vez que estuve en Estados Unidos. Porque cuando llegué a Boston lo primero que hice fue buscar trabajo en un medio de habla hispana que en Estados Unidos abundan. Primero trabajé en la “Voz Argentina de Boston”. Un programa de radio que conduce la señora Isabel Domeniconi, quien al parecer tomó el modelo de Radio Atlántica, una de las emisoras de Mar del Plata. Con ella trabajé un año y después entré a Diario El Mundo, un diario de Boston también. Allí yo creí que el asunto iba a ser un poco más profesional y que iba a aprender algo interesante en cuanto comunicación se refiere. Pero la verdad es que me llevé una gran decepción porque es una empresa familiar que es dirigida por los hijos del fundador y la verdad es que la manejan como un almacén. Muy poco profesionalismo. Todo lo contrario que uno se imagina para un medio en los Estados Unidos. Ahí fue cuando se me empezó a secar la mente con la idea primigenia de dedicarme en el país del Norte a la comunicación.

- ¿Después de esa experiencia te dedicaste a la lingüística?

- Se podría decir. Porque en realidad, como ocurre con muchas cosas de la vida fue casi por casualidad. En una fiesta conocí a quien hoy es un gran amigo: Miguel Mengua. Con él comenzamos a charlar, a lo que me dedicaba y en un momento me comentó que a su jefe le podría llegar a interesar conocerme. El señor de quien me hablaba era José Blanco, un colombiano que es propietario de una exitosísima editorial que sólo se dedica a la elaboración de libros para enseñar, en las universidades, el idioma español. Cuando yo ingresé a la empresa se llamaba Hispanex y luego cambió su razón social por la de Vista Higher Learning, más conocida ahora como la editorial VHL. Hoy es una empresa Pyme que gana millones de dólares y no tiene más de cincuenta empleados. Allí me inicié seriamente como editor bilingüe. Además tenía otros trabajos independientes con los cuales subsistía y me seguía relacionando con la profesión que ahora practico de lleno.

- ¿Tu inicio incipiente como editor lingüísta se desarrolló siempre dentro de VHL?
- Por una parte si. Por la parte primigenia diría. Pero lo cierto es que un buen día conocí sobre un programa de lingüística aplicada. Donde descubrí que la lingüística es una ciencia, la ciencia del desarrollo del idioma. Averigüé y de repente estaba cursando una maestría en la Universidad de Masachusetts, que es una universidad pública, pero no bajo el concepto que se maneja en Argentina por lo mismo hay que pagar por la educación que se recibe. Pero la facilidad que tuve es que debí pagar en los tres años de cursado que duró la maestría sólo un 20 por ciento de lo que costaba la misma maestría en la Universidad de Hardvard, por ejemplo.

- ¿Qué fue lo más importante que aprendiste en la maestría, más allá de los contenidos de posgrado en sí?

- Por ejemplo, que –como afirma Chomsky- el idioma está en el cerebro del ser humano desde que nace y que no es sólo el resultado de un proceso de aprendizaje. Sabemos que existe gente que no sabe ni leer ni escribir y que se puede comunicar en forma ideal con sus pares. Incluso, como ocurre en los Balcanes, que hay habitantes allí que son analfabetos y sin embargo hablan cinco idiomas. Algo increíble.

- ¿Conociste a Chomsky?

- Afortunadamente sí. Durante el cursado de la maestría se enseña mucho a Chomsky y pude asistir a un par de conferencias del señor que hoy tiene menos de unos 80 años y la verdad es que fue revelador. Chomsky hoy sigue al frente de una cátedra en el Masachusetts Institute of Tecnology (MIT). Chomsky es todo un desfío, por todo lo que ha teorizado respecto a la ingüística y la verdad es que, como decía uno de mis profesores, creo que será en verdad entendido todo lo que él dice a los 50 o 100 años luego de que haya muerto. Un verdadero capo.

- ¿Cuál fue tu mayor desafío o compromiso con tu actual profesión?

- Indudablemente que con mis hijos, que son mi tesoro. Hoy tengo dos hijos chicos que son bilingües y que manejan tanto el español como el inglés como si fueran nativos de ambos idiomas. El asunto era que un momento yo me preguntaba cómo iba a hacer para poder ayudarlos a manejar ambas lenguas y fue gracias a la linguística que descubrí cómo hacerlo. Se podría decir que encontré el método para que hoy sean hablantes nativos.  

- ¿Es muy difícil poder manejar dos idiomas como vos decís, como si fueras un nativo de ambas lenguas?

- No es imposible, aunque no es fácil. Adquirir un segundo idioma es un proceso largo y complejo. Se necesita tener en cuenta tres puntos básicos durante todo el proceso de aprendizaje: maduración, exposición y mucho estudio. Exposición digo en términos de estar en un medio donde se pueda practicar el idioma o los idiomas. Sino es muy difícil hablar un idioma como el inglés sólo con clases y profesores de conversación y nunca haber intercambiado conversaciones con alguien nativo, por ejemplo, con un estadounidense. 

- ¿Porqué decidiste volver a la Argentina? Específicamente a Mendoza.

- Por varias razones. Una de ellas es la crisis que está afectando a Estados Unidos y el clima está enrarecido en cuanto a lo laboral. En segundo término porque mis chicos necesitaban conocer a su abuelo que sigue en Mendoza y que también quería establecer un vínculo con él. También porque fue el momento justo. Ya lo veníamos pensando con mi esposa desde hace un año y en ese lapso pudimos alquilar nuestro hogar, con mucho esfuerzo, porque la crisis inmobiliaria en Estados Unidos no fue un proceso que se dio en los últimos meses. El proceso ya se venía sintiendo desde un año atrás casi. No te niego que extrañaba mis pagos, mi gente, mi familia y uno de mis sueños era que mis hijos también tuvieran la oportunidad de vivir en el lugar donde yo nací. En el fondo quiero que ellos, mis hijos, tengan la oportunidad de generar el sentido de pertenencia que yo nunca perdí. Para mi es muy importante mi pasado. Tengo siempre muy presente a mis raíces y no me da vergüenza admitirlo, ni aquí en Chile, ni en Argentina ni Estados Unidos. En ningún lado te diría…

- ¿Cómo es vivir en Estados Unidos para un argentino?

- La verdad es que no es fácil. No imposible. Yo viví la elección y la reelección de Bush y se me vino la  expectativa, en cuanto a lo político, ya que no podía entender que Al Gore hubiera perdido frente a este señor de la guerra. Al Gore, quien es un intelectual de fuste y que recientemente ha logrado un premio Nóbel. La verdad es que fue algo que se perdieron los estadounidenses. Pero la verdad es que el estadounidense carece del pensamiento crítico que tenemos los argentinos que desconfiamos de todo. El gringo, en su mayoría, no las clases intelectuales, es un tipo que se come todo lo que le dicen los medios de comunicación. Y Bush fue un tipo que supo manejar a los medios para comunicar cosas que en realidad en el fondo tenían que ver con ese gran negocio que es la guerra. Una guerra que no existe y que es innecesaria. Por ejemplo capitalizó mucho la muerte de las Torres Gemelas. Eso a Bush en Argentina le hubiera sido mucho más difícil lograrlo, aunque en Argentina tenemos otros problemas graves como la corrupción, que se nota mucho a la distancia.

- ¿Y qué te parece Obama?

- La verdad es que me cae simpático y en estos dos años que espero estar en Mendoza espero que el problema laboral se recomponga. Mientras, espero trabajar en mi tierra y que mis hijos disfruten con su inocencia feliz de mis padres, mis parientes y de las cosas hermosas que tiene la Argentina. Tengo que además admitir que estoy con ansiedad esperando que asuma Obama para ver cómo cumplirá con todas sus promesas y cómo saca al pueblo de los Estados Unidos adelante en materia laboral ya que la desocupación está y día a día se producen nuevos despidos. Estados Unidos si bien no es ningún paraíso hay más oportunidades para un inmigrante que en Argentina. Por ejemplo, un boliviano tiene más oportunidades laborales en nuestro país. En realidad, ser inmigrante, tanto en Estados Unidos como en Argentina es duro. Todos sabemos que para un peruano, un chileno o un boliviano es difícil vivir en Argentina. Siendo que son nuestros hermanos por una cuestión territorial. Por regla general, los inmigrantes siempre son ciudadanos de segunda clase, en cualquier país.

El otro asunto es que ser bilingüe te abre muchas puertas. Es una herramienta indispensable en estos tiempos, como la computación.

Opiniones (3)
21 de agosto de 2018 | 03:03
4
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21 de agosto de 2018 | 03:03
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  1. A JUSTICIAO
    Me da la impresión que el mayor asco te lo das cada mañana cuando mirás el espejo. En este país a los tipos como vos les decimos SALAME. Pancho, un grosso. Como tipo y como músico. Ojalá que te quedes muchos años.
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  2. quedate tranquilo en Boston se termino el currito. Argentinos como vos me dan asco.
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  3. Pancho sos un maestro!. Un excelente músico y un gran comunicador. Es un placer que estén de vuelta por estos pagos. Saludos!
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