Elsa de Hernández

Una leyenda boliviana que vive en Guaymallén

Una mujer revolucionaria que le hizo frente al presidente Paz Estenssoro

En Twitter: @GemaGallardo

En la década del '60, un grupo de mujeres bolivianas protagonizaron una huelga de hambre en La Paz. Éstas exigían la puesta en libertad de más de 40 presos políticos. La manifestación fue muy significativa ya que logró asestar un duro golpe a los gobernantes y movilizar a su favor a los sectores mayoritarios del país.

En ese grupo estaba Elsa de Hernández, una boliviana que lleva más de 40 años viviendo en Mendoza y realizando trabajo social en pos de la comunidad boliviana asentada en Guaymallén. La mujer es una leyenda viva de lo que ocurrido hace décadas en las tierras de Evo Morales, su vida está marcada por la lucha para dignificar a la comunidad obrera de su país y sobre todo a la minera. Ella junto a su ex marido vivieron años muy duros en Siglo XX, la mina más grande de Bolivia, de donde escapó para exiliarse en este país. Actualmente, los trabajadores de esa zona tienen un cántico en donde hacen mención a esta luchadora.

De joven, Elsa trabajó en la costura, luego se casó con un minero y después de años de lucha sindical y persecución política, a los 30 decidió venirse con sus hijos a esta provincia. Se declara ferviente admiradora de Eva Perón y el Che Guevara, a quien vio muerto y por quien hasta la actualidad llora sin consuelo. Pero Doña Elsa también es simpatizante de Hugo Chávez, Evo Morales y de la presidenta argentina.

Hace un tiempo fue operada del corazón y según cuenta su hija Gladys a los días ya estaba nuevamente trabajando por su barrio. Entre muchas de las anécdotas que su hija recuerda, cuenta que a su madre hace 13 años la atropelló una camioneta y casi le cortan las piernas. El hecho ocurrió luego de que Elsa viniera de conseguirle trabajo y hogar a un hombre que apenas conocía.

"En la mina trabajé políticamente y fui la presidenta del Sindicato de Amas de Casa. Era la que comandaba el grupo. En esa época era presidente (Ángel Víctor) Paz Estenssoro, pero nada que ver con Evo Morales. Paz Estenssoro estaba en contra de los campesinos, en contra de los trabajadores, a la mina no llegaba ni sueldo ni comida. Entonces, los hombres se pusieron en huelga pero no hubo caso… Mi marido trabajaba en la fundición de Siglo XX y era dirigente obrero. Al ver que no nos pagaban y no había que comer, 12 mujeres con sus niños nos animamos a ir en huelga de hambre. Fuimos a buscarlo a (Juan) Lechín, quien era vicepresidente y fue elegido por los mineros, pero este hombre se había dado vuelta, nos dio la espalda. Como yo lo conocía tanto, fui al Palacio de Justicia a buscarlo y cuando llegué allá me dijeron que aún no había llegado. Así, esperamos 14 mujeres por él. Una de ellas llevaba su niño cargado, resbaló y se sacó la clavícula, pero no quiso ir al hospital porque no quería separarse de nosotros ya que era una lucha de todos. En un momento aparece Lechín y me pregunta que estoy haciendo ahí y le respondí: 'Vos no hacés nada por los mineros, no hay para comer, no hay pulpería, para qué te hemos nombrado a vos'. Entonces, nos dejó pasar al palco de periodistas en la Legislatura boliviana. Adentro habían mujeres que estaban con el presidente y con el vice, pero eran mujeres de mal vivir, que no sabían trabajar, que no sabían hacer nada. Lo único que hacían era lío y estaban ahí para gritar y no dejar hablar a los legisladores de los partidos opositores. Estas mujeres no dejaban expresarse, así no se podía llevar a discutir ninguna ley, nada, nada… Cuando nosotras subimos al palco, nos explican que lo que ocurre no es por motivo de ellos. Pero los trabajadores textiles ya estaban en huelga también y nos dicen que si no nos uníamos y hacíamos huelga de hambre todos no íbamos a lograr nada. Había más de 40 presos políticos de todos los partidos y no sabíamos si los habían matado o estaban vivos… En pleno conflicto nos amenazaban para quitarnos a nuestros hijos y nos decían que ni agua nos iban a dar. Así, vino un capitán superior a decirnos que dejemos la huelga y que iban a largar los presos, pero en realidad lo que querían eran romper la huelga y le dijimos que no íbamos a dejarla…"

-¿Cuántos días estuvieron de huelga?

-Al principio, 12 días en huelga de hambre. No comíamos nada, no era como acá que hacen huelga de hambre pero comen. Allá no nos metíamos ni un caramelo. Pero te cuento que un día bajamos calladitas, cruzamos la plaza Murillo, nos fuimos hasta la Federación de Fabriles y ahí nos escondimos… Nadie sabía dónde estuvimos, el público creía que nos habían llevado presas y nos habían matado. Pero cuando empezamos a largar panfletos indicando lo que ocurría, recién ahí supieron dónde habíamos estado. Así aparecieron hasta personalidades de la iglesia a pedirnos que terminemos con la huelga de hambre pero volvimos a decirle que no lo haríamos hasta que soltaran a los presos políticos. Al ver la cruzada que estábamos haciendo, el resto de los partidos políticos se nos unieron… Se acoplaron más de 150 trabajadores y dirigentes. Así, luchamos más de 15 días y logramos que soltaran a los presos.

-¿Cómo hicieron para sobrevivir tantos días sin alimentarse?

-Todos esos días que no comimos lo pasamos con agua de canela y masticando hoja de coca. A veces dicen que las mujeres somos débiles, pero no lo somos. Somos más fuertes. Los hombres que estaban en huelga con nosotros empezaron a desmayarse, les tuvieron que poner suero… (risas). A los chicos les daban de almorzar. Pero la gente, que pasaba por el lugar y nos veía y venía a los niños, lloraba… Logramos que la cosa se hiciera grande, hasta los estudiantes se acoplaron al reclamo. Recuerdo que uno de los dirigentes que estaba con nosotros se fue al palacio a decir que íbamos a levantar la huelga, a hacer los tratados sin permiso nuestro y fue por esto (hace seña de dinero con las manos). Siempre nos falta la plata. Cuando aparecieron las autoridades les dijimos que no nos movíamos si no soltaban a los presos. Pedimos que nos dieran tres micros para irnos con todos los presos y después de tantos días de lucha lo logramos. Así, llegamos a Siglo XX como a las 3 de la madrugada y bajaron en hombros a los detenidos, querían bajarnos a nosotras con los niños… Estaban todos contentos.

-¿Desde qué edad comenzó a participar en política?

-Desde los 20 años… Cuando vine a Mendoza dije que no me iba a involucrar más en política, pero no fue así. Después de ese hecho yo no podía salir de Siglo XX porque me buscaban las autoridades ya que estuve al frente… Cuando salí del lugar tuve que salir disfrazada de chola. El problema era la defensa de los trabajadores porque no teníamos ni para comer, pero Paz Estenssoro nada que ver con Evo Morales, nada que ver… Evo a los campesinos les ha dado enseñanza, les ha dado de todo. Antes no, el campesino que quería hablar con el dueño de la finca tenía que arrodillarse para pedirle algo. Antes la gente sufría mucho, ahora se avivaron gracias a Evo Morales.

-Veo que apoya la gestión del presidente boliviano...

-Sííííí.

-¿Y no pensó en volver a Bolivia?

-He sufrido tanto políticamente allá. Le cuento otra anécdota: Un día cinco ministros nos convocan para hablar con nosotros y decirnos que nos iban a arreglar la situación. Entonces cuando iba subiendo las escaleras del lugar, veo un viejito desatando una servilletita con una vianda chiquitita. Tenías unas cuantas papitas, cebolla, harina… Me dio tanta bronca de que los políticos se alimentaran tan bien y el pueblo se muriera de hambre que le pedí al abuelo que me diera su vianda para hacerle probar una cucharada al ministro de Gobierno. Cuando los dirigentes se enteraron me querían frenar, pero agarre el micrófono, en ese acto al que nos habían convocado a miles de mineros y le dije al ministro que quería que probara lo que nosotros comíamos. Él comió con asco la primera cucharada y lo obligué a que comiera hasta la mitad de la vianda. El ministro se intoxicó con la comida y luego de eso me querían agarrar las autoridades…

-Entonces, ¿vino como exiliada?

-No, me vine porque mi esposo había conseguido trabajo acá por un familiar de él que estaba en Mendoza. Me vine con mis tres hijos, muy enferma de asma. Allá me conocían todos porque estaba siempre al frente de todos los reclamos. Así, dije que nunca más me metía en política, pero cuando el corazón le exige a una participar en política no se puede escapar. Es como si algo nos faltara. Acá, cuando Llaver estaba de gobernador se pusieron contra las maestras y en una manifestación hizo corretear con caballos a todos los maestros que venían en manifestación... yo estaba allí. La mayoría escaparon y se metieron a la iglesia que está en la esquina del Correo Central, pero yo no alcancé, me metí a una casa y la dueña me dijo: "Por qué estás andando con tu hijo en esto". Entonces, empecé a preguntarme cómo es que acá la gente es tan pasiva. Allá, no es así.

-Cuéntenos qué tipo de trabajo social ha realizado en nuestra provincia.

-Acá en el barrio llevo 30 años de trabajo. Soy secretaria de la Tercera Edad de Guaymallén. He ayudado a la gente que se quedó sin casa cuando fue el terremoto en la década del '80. Un día cae uno del Partido Comunista… (se pone a llorar y se le entrecorta el habla) Yo he visto muerto al Che Guevara, en Bolivia, cuando lo exhibieron en la municipalidad…Parecía Jesucristo…Entonces cuando vinieron a invitarme a participar del partido les dije que bueno por él… Pero luego de tres meses, no me gustaba la política que ellos hacían, también vinieron los radicales pero tampoco me gustaron. Al último cayeron los justicialistas. Mi mamá siempre leía los libros de Evita… Desde hace 42 años, estoy en el camino de la política de Evita.

-¿Qué significa el Che para usted?

-Un hombre muy inteligente, un hombre que quería liberar a todos los humildes.

-¿Y Cristina Fernández?

-La presidenta está haciendo progresar a la Argentina. Está haciendo caer a los que tienen plata y hacían trabajar a la gente en negro y no quieren pagarle lo que corresponde. Ella está haciendo muchas cosas. Está ayudando a las embarazadas jovencitas, les está pagando a las madres que tienen muchos hijos y las obliga a que manden a sus chicos a la escuela. Claro que como todo ser humano comete errores, pero creo que está haciendo todo lo posible por la Argentina. Mire hasta dónde ha viajado hablando de nuestra Argentina.

-¿Usted se siente argentina con la cantidad de años que lleva viviendo en el país?

-Me siento boliviana pero soy nacionalizada argentina y también me siento argentina. Este país ha sido mi segunda familia.

-¿Qué me puede decir de Julio Cobos?

-Es un traidor y se lo he dicho en su cara cuando ha venido al barrio porque a mi me conoce de hace varios años. El que traiciona no sirve… Él estaba sentado en esa silla por Kirchner... y se lo dije en la cara y él me respondió: “La política es así”. Y yo le dije que “no, la política es para respetar. Yo soy justicialista, cuando perdemos lloro y cuando ganamos bailo, pero jamás voy a traicionar”. Como gobernador fue muy bueno y no le podemos objetar nada, pero no cumplió el rol de vicepresidente. Si no estaba de acuerdo con su presidenta, tendría que haber renunciado.

-¿Qué le parece Hugo Chávez?

- Él tiene que ganar porque está con los argentinos y con los bolivianos. Ha realizado un buen trabajo. Me gusta Chávez. Mis sobrinos que son militares tienen fotos de él y son muy allegados al presidente bolivariano.

-¿Cómo vivió la Dictadura de 1976?

-Hacíamos reuniones a escondidas. Cuando nos avisaban que venían los milicos, escapábamos corriendo. Hay libros y fotos que los enterrábamos… Fue una época muy difícil.

Esta es la mina Siglo XX, donde vivió Elsa. Conocela haciendo clic en el video:





Opiniones (2)
15 de agosto de 2018 | 14:20
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15 de agosto de 2018 | 14:20
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  1. Conozco a la Compañera Elsa Hernandez y a su hija desde hace ya muchos años, cuando estuve trabajando en la Municipalidad de Guaymallen. Me honra decir que la conozco y he sentido una profunda alegria al leer esta nota desde New York donde recido desde hace mas de una decada. Un abrazo enorme a una mujer que tiene muy claro que la politica es un instrumento para construir sociedades mejores, y no para aprovecharse de ella en beneficio propio. Daniel Walter Lencinas
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  2. FELICITO A LA PERIODISTA Gema Gallardo Accardi POR LA EXCELENTE NOTA A ESTA VERDADERA LUCHADORA SOCIAL. ME DA UN GRAN PLACER LEER ESTAS ENTREVISTAS CON GENTE TAN ESPECIAL Y REALMENTE ÚNICA.- SALUDOS.-
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