Carlos Perlino

"Salvo excepciones, el periodismo que se hace hoy es lamentable"

Periodista mendocino.

Carlos Perlino es uno de los pocos maestros que van quedando en el periodismo gráfico de Mendoza, pero no es solamente un periodista con cuarenta años de trayectoria. Con una vida prolífica, gozosa y, al menos por ahora, retirada de las lides periodísticas, a los 66 años de edad, se da con naturalidad un lujo característico en él, pero no en cualquiera: decir lo que piensa sin importar lo que le cueste.

Un cigarrillo tras otro y otro irán marcando la larga charla. “Yo nunca voy a dejar de fasear, hermano. Ya probé con todas las pelotudeces que venden. A mí me gusta el cigarrillo y ya no pienso dejarlo”, dice terminante, mientras sorbe un trago de café bien cargado, como a él le gusta. Y esta postal bien puede definirnos al querido Gordo Perlino: una mesa de café, un pocillo bien cargado, un cigarro rubio tras otro en la boca y sus charlas acerca del periodismo. “Vendí la moto y dejé los medios, pero al pucho y al café no los dejo…”, suelta Perlino, el periodista que jamás jubilará su actitud ante esta profesión y el hombre que, también, lleva 46 años concretando observaciones para el Servicio Meteorológico Nacional y que, entre las muchas cosas que hizo están los oficios de actor y de músico folclórico con artistas de renombre en ambas lides, allá, en sus años mozos.

- Dicen los músicos que no les gusta bailar y decimos los periodistas no nos gusta que nos entrevisten. Vos sos músico y periodista, ¿estás de acuerdo?

- Y… yo debo hacer dado dos o tres entrevistas en toda mi vida. A mí no me gusta, porque terminás diciendo una sarta de huevadas propias de la inmediatez.

- Bueno, yo te considero un maestro y estás obligado a dármela…

- Bueno, muchas gracias, para mí fue un gran gusto trabajar juntos. Igualmente, yo me considero más un “periodista-periodista” deportivo. Después, fui jefe desde 1983 hasta que me retiré y creo que mi diferencia, en lo que fui bueno, fue armando y consolidando grupos de periodistas.

- ¿Cuándo le pasa a uno que empieza a sentir que definitivamente separó la paja del trigo?

- A mí me pasó después de cumplir 60 años y coincidió con mi retiro de la actividad periodística, cuando la libido deja paso al pensamiento más reflexivo, en lugar del perder el tiempo en pelotudeces.

- Entonces, debe ser importante haber estado practicando la reflexión desde antes, porque si has estado toda tu vida pelotudeando, no hay caso, llegás a viejo siendo un viejo pelotudo…

- Sí, por supuesto, lógico, así es como el mundo está lleno de pelotudos.



El clima y los calzoncillos



- Contame de tu laburo en el Servicio Meteorológico.

- Mi vida ha rondado en buena parte alrededor de tres laburos: el Servicio, el periodismo y mi vida de viajante. Soy un laburante. Arranqué a los veinte años en el Servicio Meteorológico y ahí todavía sigo laburando, en la estación meteorológica, donde hacemos observaciones meteorológicas y pasamos los datos para que se elabore en Buenos Aires el pronóstico del tiempo.  Es un laburo muy lindo con un buen grupo profesional. En un lugar muy lindo, aislado; estoy solo con siete gatos a los que les doy de comer.

- Y en 46 años trabajando ahí, ¿has notado un certero cambio del clima, como todo el mundo habla?

- No, no, de ninguna manera. Yo creo que se habla de esto sin saber. Dicen “cómo cambia el clima”, pero el clima no cambia. Hay variaciones pero en períodos que podrían contarse en miles de años. Mendoza tiene un clima semidesértico y no ha variado en absolutamente nada, aunque pueda parecerlo. El Servicio Meteorológico tiene más de cien años, fue creado por Domingo F. Sarmiento y si estudiás las estadísticas, te das cuenta de que los promedios de temperatura de los meses de año, las máximas y las mínimas, la presión, la humedad, son comparativamente iguales. El clima es una constante, lo que cambian son las condiciones del tiempo. Y es verdad que el cambio climático es un peligro cierto, si el hombre sigue jodiendo al planeta, va a cambiar el clima. Lo llamativo es que uno de los países que menos pelota le da a estos peligros, es uno de los que más daño hace, Estados Unidos. En lo inmediato, es más preocupante el daño en la capa de ozono que el cambio climático.

- Y cómo viajante, ¿qué vendías?

- Era el representante en Cuyo de los ¡famosos calzoncillos “Casi”! También vendía corpiños de lycra o “portasenos” como les decían las sanjuaninas. En esa época la zona más linda era Villa Atuel (que era muy poderosa con Greco), Justo Daract, Villa Mercedes, La Toma, Naschel, Concarán, Santa Rosa, Merlo. Después iba a Villa Dolores, Córdoba, y volvía por Luján y Quines, a San Luis. Eran caminos de mierda y yo los hacía en un Citroën 2CV, después me compré un Fiat 128. Yo estaba en sexto año de Ingeniería Electrónica y decidí no recibirme para trabajar con los calzoncillos, el Servicio y el periodismo. Laburé de viajante hasta 1980, mientras también hacía teatro, aunque se nos hacía difícil por el proceso militar. 



Aquellos años de periodismo



- ¿Cómo empezaste en el periodismo?

- Yo tenía unos veinte años y hacía teatro en la SEA (Sala Experimental de Arte), en Godoy Cruz, que había creado Fernando Lorenzo y el Toti Rossi y donde había tipos muy talentosos, allá por 1968. También iba la Chelo, que ya era mi novia y después, hasta la actualidad, terminó siendo mi mujer. Al año siguiente, Alberto Kolton empieza a poner un diario en Mendoza que se llamaba “El Diario”, con gente que traía de Buenos Aires. El director de ese diario terminaría siendo Jacobo Timerman, quien después dirigiría en Buenos Aires “La razón” y “Primera Plana”. Bueno, el jefe de Deportes de “El Diario” era Rodolfo Braceli y una noche cayó al SEA con Timerman. Ahí, Braceli dijo que buscaba gente para Deportes.

- Y ahí te prendiste…

- Imaginate, ni lo dudé. Braceli me dio un carnet impersonal de la Liga y me mandó a ver Gimnasia - Godoy Cruz. Cuando volví le pasé la nota escrita y me dijo: “Vos quedás”. Ahí empezó también el Cacho Cortez… Así fue mi inicio, creo que quedé porque leía mucho y escribía más o menos bien.

- Bueno, algo que justamente los jóvenes periodistas ya no hacen.

- Mirá lo distintas que son las cosas ahora. Uno empezaba como cronista volante de Deportes y después podías hacer otras cosas. Para que te dés una idea, el jefe de Cultura y Espectáculos de ese diario era David Eisenchlas, nada menos.

- ¿Por qué duró tampoco, apenas un año, un diario que venía tan bien?

- Creo que el gran error fue apoyarse demasiado en gente venida de Buenos Aires. Era gente muy talentosa, muy buenos periodistas, pero no le daban pelota a Mendoza. Es más, creo que ni siquiera tenía sección Departamentales el diario. Hacían unos editoriales espectaculares de la guerra de Vietnam y nada sobre Mendoza. Aparte, compraron una rotativa muy vieja. Ahí fue mi comienzo, con el Loco Braceli, que fue un tipo que me marcó para toda mi vida.

- Había un ambiente muy bohemio…

- Y sí. Salíamos del diario y nos íbamos a los bares. Y aparte, ganábamos mucha guita. Habíamos hecho un grupito con Braceli, el Juanjo Martínez, el Japonés González, el Carlitos Quiroz. Dante Di Lorenzo, Antonio Di Benedetto, el Gringo Embrioni. Nos íbamos al Newbery, en la calle Alem, a cenar. Yo escuchaba, calladito. Tenía veinte años y lo que yo aprendí ahí me acompañó toda mi vida. Al año, me llamó Fabián Calle para ser columnista de la revista Claves. Dos años después, ya estaba en el diario Mendoza, donde había otros grandes periodistas, como el Carlitos Polimeni y Rafael Morán, quien al poco tiempo me nombró Secretario de Redacción, cosa que le agradecí al Rafa toda mi vida. Desde ese momento, 1983, siempre ocupé jefaturas, hasta que me retiré, en 2004. 

- Después hicieron el diario “Hoy”…

- Sí, fue una gran idea y me acuerdo que el primer día vendimos 100.000 ejemplares. Empezó muy bien, pero pronto vinieron los problemas, incluso con el diario “Mendoza” intervenido. Terminaron cerrándolo, en 1990, por las presiones que se recibían y ya con Menem en el gobierno. Un par de años después, empezamos con el diario Uno.

- ¿Cómo empezaste en el proyecto del diario Uno?

- Yo era amigo del Andrés Gabrielli, pero me llaman, en 1991, Jorge Sosa y Rafael Bazán para hacer un noticiero de televisión en Supercanal, con la intención de ir juntando gente para el proyecto del diario Uno. Y empezaron las reuniones, con Alejandro Gómez, Gabrielli, Cacho Cortez, el Jorge Sosa, quien fue el gran gestor de ese diario, Carlos Castañeda, el cubano que lo diseñó, y Daniel Vila. Este grupo fue el que armó el diario y el director fue el Flaco Gómez.

- Hicieron también un curso previo para formar periodistas…

- Creo que eso fue lo mejor que se hizo. Lo armamos entre Gabrielli, Raúl Silanes y yo, aunque después el Raúl se abrió. El curso que hicimos fue inédito en la historia del periodismo local. Dimos ese curso durante un año, vos te acordarás, porque ya eras parte de la Redacción de la revista Primera Fila.

- Sí, claro, y recuerdo que salieron varios periodistas de ahí…

- De ese curso, seleccionamos 70 chicos de la UNCuyo y elegimos, después de casi un año, 24 de ellos. Y salieron, de entre muchos que no recuerdo ya, Marcelo Torrez, Néstor Sampirisi, Ana María Vega, Andrea Catalano, Alejandra Navarría, Laura Prudencio, Gianni Vennier (que terminó como abogado), Federica Mariconda y muchos otros... Y formamos con ellos la redacción local del diario Uno. En ese momento, cuando largamos, la redacción de ese diario era de muy buena para arriba e hicimos cosas muy importantes, porque los primeros años fueron muy duros, pero había un equipo.

- Después te fuiste a “El Sol”…

- Ahí también se armó un proyecto lindo, que fue el del comienzo: un semanario de investigación, con un muy buen equipo de periodistas.



Estos años de periodismo



- Y ahora que ves el periodismo desde afuera, ¿qué ves?

- Veo que el periodismo que se hace ahora, salvo excepciones, es lamentable. Y a nivel nacional se nota mucho. Actualmente, el 90% de los periodistas políticos y económicos, están en curso de lo que en jurisprudencia se llama “real malicia”, que es  injuriar y calumniar, es mentir. Está lleno de trascendidos, de operaciones de periodistas y dueños de medios que mienten a sabiendas. Antes no era así la cosa: yo durante veinte años de jefe, jamás le dije a un periodista que hablara mal o bien de alguien en particular.

-¿Y por qué hubo un cambio tan grande?

- Acá todo cambió cuando los empresarios empezaron a ver el negocio de los medios no en sí mismo, lo cual está bien, sino como factor de poder. El diario Uno, por ejemplo, cambió radicalmente cuando José Luis Manzano desembarcó ahí. Es lamentable: acá en Mendoza hay cuatro opciones y después, fuiste, se te acabaron las opciones. Y encima, todos los medios pretenden vivir de la teta del Estado. Los medios tienen que buscar solventarse por sí mismos: en Mendoza, los medios si no reciben guita del gobierno no funcionan. Yo he laburado en diarios donde no te pagaban el sueldo hasta que el gobierno no depositaba la guita y esto es rigurosamente así. ¿Y sabés qué termina pasando?

- Ya me imagino lo que vas a decir…

- Si el gobierno te pasa plata hablás bien de él y, si no, lo empezás a presionar hasta obtener la guita... Así funcionan los medios.

- Y los periodistas navegan ahí, en el medio.

- De los periodistas ni hablar. Ahora, muchos, sobre todo se nota mucho con los de Buenos Aires, tienen el único objetivo de tirarle mierda al gobierno, nada más. Ahora el periodismo es un gran factor de poder para los dueños de los medios. Fijate cómo han crecido los dueños de medios…

- Igualmente, hay que rescatar especialmente el laburo del periodista de calle, el que hace su laburo y se compromete con su profesión más allá de los intereses de los dueños de los medios y de sus brazos ejecutores.

- Sí es verdad, pero quedan opacados. Muchos periodistas lo último que hacen, es periodismo y eso se ve sobre todo en los que son de Buenos Aires. Te pongo el ejemplo de Marcelo Bonelli, del grupo Clarín, que hace el programa “A dos voces” en TN, con el otro tipo (Gustavo Sylvestre). Hace poco los vi discutiendo con Esteban Morgado sobre la Ley de Medios y fueron vergonzosos. No tenían argumentos, solamente la misión encomendada de querer hacerlo cagar.

- Te pongo otro ejemplo lamentable: Osvaldo Granados… 

- Bueno, Granados es el paradigma de lo que no hay que hacer en periodismo. A mí, Granados me da asco. Dejate de joder, ese tipo no puede salir en radio. Yo me acuerdo de Granados en los ’90 chupándole el culo a Cavallo a Menem y a los ministros que ponía de Bunge & Born (Miguel Roig y Néstor Rapanelli)… Por eso dejémonos de joder. Una de las cosas más lamentables que tiene esta profesión son muchos de los periodistas económicos que hay en Argentina. Son unas tortillas que se dan vuelta para acá y para allá, según lo que te ordena el dueño del diario, que busca hacer sus negocios.  Es lamentable, ¿qué vienen a hablar de libertad de prensa? ¿Has escuchado en Mendoza hablar de libertad de prensa a los paladines? Son lo más represores que hay. 

- Otro tema: hay grandes problemas de formación en los estudiantes de Comunicación de las universidades que ingresan a los medios…

- Sí, es tremendo, hay que hacerlos de nuevo. Y algunos después se convierten en buenos periodistas. Yo tuve de pasantes a Sarita González, a Juan Carlos Albornoz, Cristian Ortega, Damián Weizman y algunos otros que se convirtieron en buenos periodistas. En general, cuando esos chicos llegan no saben hacer ni siquiera hacer un epígrafe, ni hablar de escribir una crónica. Es muy difícil leer una buena crónica. Antes, se evaluaba si sabías escribir una crónica.

- Yo suelo asociar la situación con la teoría de los “no lugares” de Marc Augé, que indica el surgimiento de espacios sin identidad en todo el mundo, como los shoppings, las autopistas, los aeropuertos… Con el periodismo, se ha dado el surgimiento de un “no lugar” discursivo, una falta de identidad expresiva, de color local: una nota puede ser escrita y publicada sin firma y difícilmente sepamos quién está detrás de ella, porque, salvo contados casos, puede ser cualquier periodista de medios gráficos…

- Sí, por eso cuesta leer una buena crónica, hermano… Y las maneras de titular: todos los títulos son iguales. Yo estoy viejo evidentemente, porque siempre vuelvo para atrás, pero recuerdo que en el diario “El Diario” y en la primera etapa del diario “Mendoza” había un “titulero”, que se ocupaba de corregir títulos solamente y también un corrector de estilo. ¡Un corrector de estilo!, imaginate, no un simple corrector… Esos diarios tenían un estilo de presentación de sus notas. Y antes no había computadoras para acomodar los espacios disponibles para un título, era mucho más difícil y el “titulero” era un capo en lo suyo.

- Ha habido una evolución tecnológica muy fuerte…

- Yo alcancé a laburar los tres últimos estilos. Estuve con el linotipo, que era un proceso muy artesanal. ¿Vos sabés el quilombo que se armaba cuando había que cambiar un título? Y recuerdo que el linotipista del diario “El Diario” era nada menos que el poeta Julio González. Después viví el offset, con el diario “Mendoza” y el diario electrónico, con el “Uno”. Y yo creo que ahora a nivel periodístico estamos peor. Ahora, los títulos son un desastre y muchas páginas llenas de boludeces, hechas a las apuradas para rajarte a tu casa y errores groseros… Y ya no hay correctores que tengan el nivel de, por ejemplo, Juan López.

- Quien además es un poeta de puta madre, como pocos hay en Mendoza…

- El Juan es uno de los mejores correctores que he conocido en mi vida. En aquellos tiempos, por ejemplo, en el diario “Mendoza” teníamos una docena de correctores, que eran profesores de literatura.

- Tu último proyecto periodístico fue el semanario de “El Sol”…

- Fue un proyecto lindísimo, con un diseño revolucionario, en blanco y negro y un concepto inédito en Mendoza, porque hacíamos investigación. Salíamos una vez a la semana. Tuvimos la mala leche de que salió en el 2001, en medio de toda la crisis. Igualmente, armamos un equipo muy bueno. Ya en el principio, chocamos con los empresarios de Mendoza y nos quedamos sin esas publicidades. De todas maneras, el proyecto duró. Yo estuve tres años al frente y después se vinieron las páginas a color y lo transformaron en diario.

- Y ahora, ¿qué te gusta leer?

- Ahora me resulta difícil encontrar artículos periodísticos que me produzcan deleite. Esa es la palabra: deleite. Para mí deleite era andar en moto y la vendí porque ya estoy viejo. Ahora, me produce deleite leer un libro, pero agarro un diario y empiezo a putear desde la primera página. Me molesta lo mal escritos que están, más allá de lo tendenciosos que son y del ejercicio de la real malicia en que abundan. Los periodistas, aparte de todo lo que te cuento, no se capacitan. Al periodismo de hoy le  falta claves como las que abundaban en el cine del neorrealismo italiano. Al menos, cada diario debería tener un tipo que escribiera desde otro lugar, que emocionara con sus notas a sus lectores y vos sabés de qué hablo. 

- Es un panorama desolador el que pintás…

- Y bueno, pero para mí es así. ¿Qué vienen con el periodismo independiente, entonces? Si hay temas que no se pueden tocar y periodistas que no se capacitan. Dejémonos de joder. Hoy, tenés al aire una entrevista en vivo con Mercedes Sosa y, si no mide bien en el rating, la sacan para poner una mina que muestre el culo y las tetas.



La política



- Todo este paisaje que pintás de los medios viene a tono con un debilitamiento de los gobiernos y de la política como actividad en sí misma, algo que se comenzó a acrecentar con Menem en los ’90 y el vaciamiento ideológico que trajeron esos años...

- Por supuesto. Menem fue clave en esto. Hoy estamos pagando el daño que, entre otras cosas, hizo el dólar uno a uno en Argentina. Ahora estamos pagando la fiesta de los desastres que hizo el menemismo.

- Terminó de hacer el trabajo que se inició con la dictadura y su destrucción, entre otras destrucciones, de la industria nacional.

- Menem vendió todo y en esto tienen que ver también varios mendocinos famosos que desembarcaron en Buenos Aires para hacerse los genios.

- Y acá estamos…

- Sí, con el país dividido entre los que están en contra del gobierno y los que están a favor y aquellos que, sin ser oficialistas, reconocemos que hay cosas que han hecho bien y cosas que han hecho como el culo. De ahí a decir que todo lo que hace el gobierno nacional está mál, hay mucho trecho.

- ¿Esto es nuevo o siempre ha sido así?

- Así, como ahora, es nuevo. Nunca lo vi de esta manera.

- ¿Y hay alternativas? 

- No sé si hay alternativas, pero si las hay, con toda seguridad Julio Cobos no es ninguna alternativa. Yo siempre digo que la gente tiene su culpa en que el periodismo tenga tan bajo nivel. Esa misma gente que acepta un periodismo así, es la misma gente que pone como paradigma político de carisma a un tipo como Cobos, alguien que, al momento de votar la 125, no sólo no tiene la valentía de decir que su voto es negativo y dice "no positivo", sino que además traiciona al equipo del que es parte. Y ahora es el tipo con mejor imagen política en Argentina. No lo puedo creer. Dejate de joder.

- Bueno, me las tomo. Yo pago.

- No, tomátelas. Pago yo.  

 

Opiniones (19)
23 de abril de 2018 | 13:16
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23 de abril de 2018 | 13:16
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  1. No sé quien puede ser ticket, pero su opinión, como se ve, no es la de la mayoría. Perlino y Cortez, buenos amigos, fueron periodistas (jefe y subjefe de Deportes) cuando yo era jefe de Noticias en el Mendoza y a pesar de que a veces discutíamos, siempre fue para hacer un diario mejor. Después Perlino pasó a ser mi jefe y tuvo conmigo el mismo respeto y afecto que siempre nos unió. Jamás le conocí una actitud fuera de lugar, a pesar de las tensiones de la hora de cierre en un diario. Y nunca careteó. Antes bien, ponía el pecho por cualquiera ante el director, Rafael Morán. Los dos han sido ejemplo de periodistas jefes aunque a algunos les cayeran mal sus exigencias. Me parece que ticket no daba el perfil y por eso se queja. Y de la nota no se desprende que tenga actitudes intelectualoides, Un abrazo a Carlos y Cacho
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  2. Sr. Naranjo si su amigo o amigo de MDZ es un abogado y poeta mendocino que esta pirado porque su mujer lo dejo, es probable que haya pedido "favores" en el diario con fines non santos, si es periodista "dentro de las excepciones" investigue tal corrupción en su propio medio.-
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  3. Se cansaron de sacar a la luz todo lo malo del padre, sin embargo nunca hicieron lo mismo con la madre, pues afloraron durante el juicio cosas aberrantes de esta mujer, nunca lo vi en una nota.
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  4. Supongo que a un periodista, si no se le puede reclamar la verdad, al menos se le debe exigir sinceridad. Por algo Perlino está retirado%u2026 Un Perry White o J. Jonah Jameson ¡pero real! Compartí con él los inicios de El Sol y fue un verdadero maestro que inspiraba respeto, confianza y afecto. Y cada vez más admiración, meintras va pasadno el tiempo y uno va obteniendo más puntos de comparación. Lo mejor de todo es hoy encontrármelo y ver que me recuerda y me trata con el mismo cariño y seriedad de siempre. Es bueno saber que hay modelos cercanos y reales.
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  5. ..ya los tres poderes de la República han demostrado su decadencia, es una lástima que un poder que podría ser una opción de pensamiento también se haya corrompido. Ojalá los nuevos periodistas pudieran entender esto, le harían un gran bien al país.Buena la nota para reavivar un tema como es la LIBERTAD
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  6. %u201Creal malicia%u201D, ..."injuriar y calumniar, mentir"..."lleno de trascendidos, de operaciones de periodistas y dueños de medios que mienten a sabiendas"..."antes no era así la cosa: yo durante veinte años de jefe, jamás le dije a un periodista que hablara mal o bien de alguien en particular"..."si el gobierno te pasa plata hablás bien de él y, si no, lo empezás a presionar hasta obtener la guita"... "con toda seguridad Julio Cobos no es ninguna alternativa...no sólo no tiene la valentía de decir que su voto es negativo y dice "no positivo". Si esto lo escribe cualquier forista, MDZ no lo publica.
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  7. SER AMIGO TUYO CARLOS ES PARA MI UN ORGULLO Y UN EJEMPLO DE VIDA FUIMOS JUNTOS A LA PRIMARIA EN LA DANIEL VIDELA CORREAS, DESPUES TE FUISTE A LA PLATA Y CUANDO REGRESASTE FORMAMOS "LOS HUARPEÑOS" (PORQUE VIVIAMOS EN LA CALLE HUARPES, DE LA 5TA. JE..JE).- OJALA TE QUEDEN GANAS DE SEGUIR COMO MAESTRO DE PERIODISTAS. TE QUIERO MUCHO.- (LA PRIMERA VOZ DE "LOS HUARPEÑOS).-
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  8. Carlos, fue un placer y un honor trabajar con vos. Me acuerdo que puteabas a toda hora y veo que lo seguís haciendo, no esperaba menos de vos. Te mando un abrazo muy grande, esa época fue de lo mejor. Gianni Venier
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  9. Coincido, muy buena la nota. Prefiero a los "políticamente incorrectos" y me desagradan los mediocres obsecuentes al servicio de la mercancía, en la actividad que sea.
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  10. perlino, no seas caradura, sino podias escribir nada, eras un gordo careton, que a los periodistas jovenes los tratabas como un milico de esa epoca. No te creas que sos un intelectual porque no lo sos y en el teatro trabajaste con el oficialismo de esa epoca (montero), se que sos amigo de Narano, un periodista en el buen sentido de la palabra, pero vos eras un buchon. Tuviste al lado a un maestro coomo el Cacho Cortez.
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