Manuel Louzada

"El vino de Argentina ya es un referente mundial"

Enólogo y nuevo responsable del proyecto de Chandon en Toro, España.

El enólogo Manuel Louzada dejará la Argentina el próximo primero de mayo para hacerse cargo de su nuevo trabajo dentro de la trasnacional Chandon. Tras varios años al frente de Cheval des Andes en Vistalba, Luján de Cuyo, el español vuelve a su tierra pero antes habló con MDZ de la Argentina, Mendoza y sobre los sentimientos que se lleva al Viejo Continente.

Para Louzada Argentina actualmente está cosechando el reconocimiento que se ha ganado en el mundo luego de años de trabajo, afirmando que su industria vitivinícola camina por la senda correcta. También habló de su pasión por la enología y de la manera en la que los padres pueden introducir a sus hijos en el consumo del vino, una vez adolescentes, a través de lo que remarca como el "consumo responsable".

-¿En qué situación se encuentra Argentina vitivinícola según tu experiencia de trabajo en Mendoza?

-Cuando llegué a la Argentina lo primero que me preguntaron fue: ¿qué te parece, te gusta aquí, te gusta la gente? Yo dije en ese momento que a mí lo que me encantó es la riqueza natural de este país. Especialmente el potencial vitivinícola de Mendoza, no tengo ningún problema en decirlo, es uno de los mejores que hay en el mundo. Ya el trabajo que ha venido haciendo Argentina en materia vitivinícola se está notando y es un referente a nivel mundial. Y creo que hoy en día ya tiene un nivel de reconocimiento importantísimo en mercados como Estados Unidos que quizá sea uno de los grandes referente en el Mundo. Pero que se puede encontrar también en Inglaterra o en Asia. Es más, yo hice el lanzamiento de Cheval des Andes y de Terrazas de los Andes, por ejemplo, en Australia y el interés que se generó por un vino argentino estuvo manifestado positivamente porque vino de la mano del trabajo bien hecho y de una región con un potencial increíble. De alguna forma, para resumir lo que se ha hecho aquí, te lo digo con una mano en el corazón porque al fin y al cabo me he enamorado profundamente tanto de Argentina como de la provincia de Mendoza y de su gente, es un trabajo fantástico. También creo que en los últimos años, el hecho de profundizar y seguir un trabajo orientado hacia la calidad de los vinos y hacia una relación calidad – precio fantástica ha hecho crecer mucho a los vinos argentinos en los últimos años, pero dentro de un segmento que corresponde, no a cualquier precio.

-¿Ese crecimiento del que hablas, ha sido casualidad o consecuencia de una visión argentina?

-Todo este crecimiento tiene un sustento muy sólido. De hecho así lo valora el consumidor, que cada vez que abre una botella de vino argentino tiene que encontrar una serie de sensaciones placenteras que lo hacen volver a comprar el vino argentino y eso ha ocurrido gracias al trabajo realizado para perfeccionar esa combinación entre terruño y cada variedad de uva. En un escenario que por la escasez de lluvias y por la falta de una influencia oceánica, las viñas mismas se han expresado porque se implantó la variedad adecuada, en la altitud adecuada, para que se alcance el nivel de maduración pretendido.



-Ya el final de la vendimia 2009. ¿Considerás que la determinación de fin de cosecha es el adecuado?

-Creo que de alguna forma se ha ido perfeccionando y buscando exactamente el mejor punto de cosecha para un estilo de vino que es reciente en Argentina.

-¿Esto quiere decir que la intervención del INV a veces no es tan apropiada?

-Lo mío es más en función del estilo de vino que buscamos. O sea, no va de la mano de lo que está ocurriendo directamente con el Instituto Nacional de Vitivinicultura que tiene y seguirá teniendo sus razones para establecer estas determinaciones de fechas de cosecha. Quizás como parte de esa evolución cualitativa de Mendoza de alguna forma sea natural que el instituto se vaya flexibilizando suavemente para permitir que cada uno empiece a buscar la expresión de la uva en función de lo que se quiere encontrar en el vino y así determinar su fecha de cosecha. Pero bueno, creo que el papel del INV sigue siendo importantísimo porque de alguna forma tiene un objetivo bien claro y de esa manera lo consiguen cumplir. Quizás, lo que es importante también es saber ir adaptándose a los nuevos tiempos y que creo que lo que está demandando Argentina empieza a exigir por esas características de vino y sus calidades. A lo mejor es bueno lo que hace el INV con algunas pequeñas excepciones por ejemplo lo que hace con la zona sur donde el instituto nunca nos ha puesto algún reparo para solicitar una prórroga en la fecha de cosecha. Porque efectivamente conocen el trabajo que nosotros hacemos. Esto es importante, porque uno tiene que mirar siempre cuáles son las razones por las cuales se toman determinadas decisiones.

-¿Cuán importante es que la calidad de los vinos esté acompañada por infraestructura adecuada  y cuánto más es trabajar con mano de obra argentina?

-De alguna forma todas las inversiones que se permitieron con al convertibilidad, durante el uno a uno, propiciaron que llegáramos a obtener el nivel de infraestructura que tenemos hoy en día. Para las exigencias que nosotros tenemos actualmente, teníamos que tener la infraestructura, las herramientas para poder traducir la calidad de la uva a la calidad del vino. Entonces, ahí se comenzó en los últimos años también después de 2002 y de 2003 cuando hubo algunas inversiones más que se fueron permitiendo. Por el otro lado también es muy importante contar con un equipo entusiasta. Tanto es así que en mi equipo de enología todos, menos un francés llamado Nicolás, son argentinos. De alguna forma esto es tan valioso como lo otro, sobre todo por el nivel de formación de los profesionales que es muy, pero muy bueno. En su mayor parte son ingenieros agrónomos con especialización en enología y que son también los hombres que transforman esa materia prima, la calidad que está en la uva, y que se transmite al vino. Esto es patrimonio de Argentina y se está notando, sobre todo por el reconociendo que está teniendo, porque se lo merece. En nuestro caso nosotros tenemos la obligación deseguir ese camino. No podemos a veces buscar atajos, hay que buscar el camino. Porque el mundo del vino crece cuando uno está educado en el vino.

Manuel Louzada y Hervé Scott, el nuevo director general de Chandon Argentina.

-¿Esto es que hay que valorar al vino como toda una cultura que se adquiere de a poco?

-La educación en el vino es parte de nuestra cultura. El consumo responsable del vino también es parte de nuestra cultura. Por eso yo creo que es muy importante porque yo con mis hijos hago eso. Porque a mi me dio muy buen resultado, el hecho de aprender y ahora enseñar sobre el consumo responsable del vino. Porque como todas cosas el problema está en los excesos y retomando el momento en el que está Argentina estoy seguro que está en una muy buena dirección. Se está posicionando y creo que va a seguir así.

-Recordando lo que hace varios años me decía el experto Carlos Catania del INTA, cuando sostenía que el Malbec no es una variedad muy fácil de dominar. ¿Los bodegueros o los hacedores ya han llegado a dominar el Malbec?

-Yo te voy a contar una cosa que a mí particularmente también me encanta en lo que sucede en mi profesión. Y es que el mundo del vino no se llega a dominar en un ciento por ciento nunca. Te digo porqué. Hay que convivir por ejemplo con condiciones climáticas. Puedes tener un suelo que puede ser más o menos estable. Tienes una viña que cada año se va poniendo un poquito más mañosa pero después tienes un clima que tiene un impacto fantástico. El clima con una lluvia que durante el invierno es fundamental. Un poquito de más temperatura durante la floración, con un poquito más de frío durante el cuaje, etcétera, son variables que dentro de lo que vemos son bastante favorables que por cambio climático nos ha dado cierta estabilidad. Pero las fluctuaciones especialmente en Mendoza no han sido excesivas. ¿Qué es lo que tú vas haciendo? Vas interactuando con la planta para intentar guiarla. No hay un dominio sobre la planta, hay una interacción para llevarla. Eso si se ha mejorado mucho. Y lo mismo nos ocurre desde el punto de vista de la elaboración. En el caso del Malbec, para extraer de la piel lo que tienes que extraer, para tener la intensidad de la fruta, la estructura en boca que tú pretendes. En todo eso vas interactuando y cada año es diferente. Porque cuando hay un poquito más de calor hay taninos más duros. Si quieres vinos más elegantes, extraigo pero no tanto para que no sea tan agresivo. Yo creo en la enología como un permanente contacto, una permanente cercanía, un ejercicio creativo que te permite usar las herramientas adquiridas en función de lo que necesita la planta. Y eso ocurre con el Malbec, porque es una variedad un poco más caprichosa. Algo similar ocurre también con variedades como el Pinot Noire que es una variedad bastante compleja. No así el Cabernet Sauvignon que es más flexible como el Chardonnay, que son variedades más plásticas.

-A mí me gusta mucho el Cabernet de Chile.

-Con ese toque más mentolado. Más de pimiento verde.

-Más piracina.

-Exactamente, aquí el Cabernet es más de fruta roja. Por ejemplo para un bordelés aquí en Argentina se encuentra más el nivel de fruta que ellos buscas que el de Chile. Porque el Cabernet de Chile es más marcado, con más eucalipto.

-Recién mencionaste los atajos en la vitivinicultura y considerando los productos que hoy tienen a la mano muchos bodegueros que le echan un polvito a los vinos y a los 30 días los caldos tienen aromas a vainilla como el que otorgan las barricas. ¿Existe laguna posibilidad de que en algún momento el consumidor se sienta defraudado? ¿De esos pequeños engaños? ¿O que muchos hacedores se entusiasmen con elaborar vinos maquillados?

-Mira, te doy mi opinión personal y es que la enología es un ejercicio de creatividad en el cual el hombre interactúa en algo que es fantástico y que son las viñas y que viene haciendo hace siglos y siglo. Yo personalmente considero a la enología como un intento de traducir la expresión de un terruño a una botella de vino. Intentar traducir la forma en la que la uva intenta perpetuarse asimisma. Intentar perpetuar aún más en el tiempo el resultado de esa expresión del terruño. Desde mi punto de vista tenemos que ser primero y antes que nada honestos con nosotros mismos y con el consumidor. No intentar engañar al consumidor. Creo que la vitivinicultura debe seguir una transformación como ha ido resultando en muchos países.

- Te cito un ejemplo. Muchas mujeres dicen que no toman vino blanco porque dicen que les hace doler la cabeza y ya queda el prejuicio de que el blanco es el culpable de eso.

-Ahí ocurren dos cosas. Primero que la obligación del enólogo es cuidar la materia prima hasta el vino. Evitar utilizar por su puesto productos no autorizados. Para eso está el INV. Por otro lado, cuando tú mimas o cuidas al vino, independientemente de que sea blanco o tinto no tiene porqué generar reacciones adversas en el cuerpo. El ejemplo que pones tú es muy bueno. Antiguamente los vinos blancos no eran cuidados durante la elaboración. Se extraían muchos taninos y en algunos casos se oxidaban y se usaban cantidades de sulfuroso muy significativas y tú tomabas un vaso, dos vasos, que encima eran muy dulces para tapar lo vegetal y eran vinos a los que se recurría mucho a acciones correctivas. Esto era para que el vino llegara dentro de todo en un estado decente al consumidor. Estamos hablado de vinos de un segmento un poco más bajo. También es cierto que hay gente un poco más sensible a algunos constituyentes del vino, como pueden ser la acidez, el sulfuroso, más o menos alcohol. Pero si tú vas a un nivel de ocho, 10 o 15 pesos, encuentras vinos que están a un nivel mundial y cuya calidad es reconocida por los consumidores.


- Te voy hacer una pregunta capciosa.

-Por favor…

- ¿Qué es más importante, la levadura o el enólogo?

-Yo te diría que… A ver… El enólogo, y te digo por qué. Porque es difícil encontrar en un vino un elemento natural que tenga más peso que el otro o menos peso que otro. La uva, la fecha de cosecha, la levadura que termina la fermentación y te hace impecable un vino, la barrica que utilizas en el envejecimiento, la botella y el enólogo de alguna forma es el maestro de orquesta.

- Coordina y…

-Exactamente…

- Hace como malabares…

-De ahí mi respuesta. Mi respuesta va más por ahí. De los elementos naturales cada uno tiene un peso y el enólogo lleva la batuta en este camino.

- Si tuvieras que recomendar a un padre algún consejo que no sabe cómo iniciar a su hijo adolescente en el mundo del vino. ¿Qué le dirías?

-Para mi lo más importante es tener claro que el vino es cultura. Que es parte de nuestra cultura y que el vino tiene que ser parte de nuestra educación. Y que de alguna forma nuestros hijos tengan en cuenta que cualquier exceso es terrible. Así que si ellos tienen claro que efectivamente el mundo del vino es mágico. Que el vino es una bebida que nos ha acompañado durante la historia del hombre. Que es la bebida más sana que hay en el mundo para acompañar una comida. Que tomado con moderación, efectivamente tú sabes que te ayuda en tu envejecimiento es importantísimo. Y por el otro lado también que parte de esa educación es dar a conocer que los excesos son peligrosos. Porque a veces al vino se lo pone dentro de la bolsa de las bebidas alcohólicas. Para mi diferente, es parte de nuestra alimentación y cuando se lo compara con bebidas de alta graduación no tiene nada que ver. Porque desde la cultura uno aprecia el vaso de vino que uno toma en el almuerzo o en la cena. Mientras que en este mundo que va a una velocidad increíble que nuestros hijos entiendan que el consumo moderado, no sólo de vino, es algo muy importante. Yo a mi hijo no le digo que se coma 10 platos de comida. O que se tome 100 litros de agua. A mi personalmente en mi vida el asunto de manejar los excesos me ha dado buenos resultados. Siempre la moderación ha sido parte de mi conducta. Cuando salíamos tomar unas cervezas o un cuba libre o whisky con coca cola o lo que tú digas. Cuando el efecto de esa sensación de un poquito más de libertad se estaba pasando ya decía, hasta ahí nomás.

Video: Louzada habla de las ventajas de vivir en distintas partes del mundo y de sus sentimientos encontrados

Opiniones (2)
21 de agosto de 2018 | 03:03
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21 de agosto de 2018 | 03:03
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  1. Manuel es un excelente profesional, dedicado con pasión a su amor por el buen vino. Pero también es un excelente ser humano, cosa que no es menor. Y como si eso fuera poco, es un excelente profesor de Buceo. Buen viaje Manuel, que hagas buenos vinos y tengas muy buenas inmersiones. SUERTE!!!!
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  2. Lo lamento
    Lamento que una persona y profesional como Manuel Louzada se vaya de la provincia. Tuve la suerte de conocerlo y creo que su calidad humana y su seriedad profesional no son comunes en esta industria. Una persona de primer nivel. Exitos en tu proximo destino Manuel!
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