Russell Brand

"Esta es una película adorable"

Comediante británico, protagonista de la comedia "Cuentos que no son cuentos".

El comediante británico stand-up Russell Brand impactó en la industria del entretenimiento como un torbellino. En un lapso relativamente breve, ha sido reconocido como uno de los intérpretes clave que canalizan el espíritu de la época con un público ansioso por marcar tendencias, en la línea de otros grandes comediantes británicos como Monty Python, Eddie Izzard, Ricky Gervais, etc.  Recientemente impactó en prácticamente todas las escenas en las que apareció en la película romántica Forgetting Sarah Marshall, y ahora se siente feliz como protagonista junto a uno de los “Midas” de la comedia de los Estados Unidos, Adam Sandler, en CUENTOS QUE NO SON CUENTO, la comedia de aventuras y fantasía de Walt Disney Studios para toda la familia. Conversamos con Russell sobre su trabajo en este film, una celebración de Disney de la magia de la narración, cuando los coloridos mundos de fantasía de los cuentos de antes de ir a dormir milagrosamente cobran vida. 

¿Qué nos podés decir de "Cuentos que no son cuentos"?

Es una película adorable. La premisa es que Adam Sandler les cuenta historias a su sobrina y a su sobrino y las fantasías que concibe se infiltran en el mundo real, lo cual demuestra que el mundo material es una ilusión y que podemos crear magia en nuestra imaginación.

¿A quién interpretás?

Al personaje de Mickey... Está bueno hacer un personaje llamado Mickey en un film de Disney, ¿no?  Es el mejor amigo de Adam Sandler y su complemento: es el camarero de habitación y Adam es el operario… y sus sobrinos me tienen encantado. El personaje es un poco tonto, un hombre aniñado.

Com hombres del stand-up, ¿cómo fue trabajar junto a Adam?

Maravilloso. Él entendió que yo provenía del mismo lugar que él y que tenía condiciones para la improvisación. Estuvo increíblemente alentador, ya que me brindaba cientos de tomas para probar material. Me dirigió particular y específicamente y yo aprendí muchísimo. Tengo mucho que agradecerle a Adam: por él fue que vine a los Estados Unidos, donde lo conocí a Judd Apatow, y eso me llevó a conseguir un papel en Forgetting Sarah Marshall [producida por Apatow] y él me ha incluido en su próximo film. Y la experiencia de trabajar con Adam fue grandiosa. Uno podría pensar que una película familiar de Disney podría llegar a ser un tanto restrictiva para un comediante stand-up acostumbrado a improvisar, pero Adam me dio absoluta libertad… y eso es tremendamente alentador. Es una persona adorable y brillante para trabajar con ella.

¿Entonces en una producción tan importante hay de verdad lugar para la improvisación?

Sí. Quizás no todos lo hayan hecho, como los actores Keri [Russell] y Guy [Pearce] porque son actores con formación teatral y todo eso… [ríe]. Pero a alguien como yo o como Adam, con formación de comediantes, nos ayuda esa clase de libertad.  Imagino que debe haber una gran cantidad de DVDs de material extra, metafóricamente, en la sala de edición, pero Adam asegura que el film tiene un material fantástico y que realmente está muy conforme con él.

¿Alguna vez el director debió frenarlos?

No, ni una vez, pero imagínate que si estás trabajando con Adam Sandler, semejante talento, bien lo dejas hacer lo que él quiere… [ríe]. Es decir, soy un tipo inteligente y me doy cuenta de que un film de Disney no es el lugar para darles cabida a temas esotéricos como la filosofía, la vida después de la muerte, la pérdida del yo a través del trance y el chamanismo… Son temas sobre los cuales no improvisé. Pero en cuanto a material que se refería a los temas generales del film, parecía haber libertad.

 ¿Cómo es trabajar en una producción así de grande con CGI (imágenes generadas por computadora)?

Asombroso, gigantesco. La magnitud se pone de manifiesto en las escenas con miles de extras y el increíble vestuario. Hay una parte en la que interpreto a un Sátiro – una transformación increíble – con cuernos y patas de cabra. Me dieron un color bronce, así que me convertí en una criatura sexy y caprina. Luego fui un robot camp de estilo  C3-PO, esta vez con el cuerpo pintado color oro (hasta en el interior de los labios). Realmente extraordinario: mi experiencia en cine es limitada, así que hacer algo como esto realmente me entusiasmó mucho.

 ¿Qué te asustaba cuando eras niño?

Envejecer [ríe]. Lo mismo que ahora. Realmente, pienso que quizás no tuve demasiados miedos de niño hasta que apareció la posibilidad de la muerte.

 ¿Nunca controlaste que no hubiera monstruos en el armario o cocodrilos debajo de tu cama?

 No... Los monstruos estaban en la casa [ríe].

 ¿Qué clase de cuentos para ir a dormir recuerdas?

 Mi mamá era fantástica contando cuentos antes de dormir y todas las noches improvisaba uno. Ya de niño yo era profundamente narcisista e insistía en ser el protagonista de cada historia, aun cuando ocurriera bajo el océano. Yo decía por ejemplo: “Bueno, ¿sabes?, puedo ser anfibio. Vamos, yo seré el anfibio mamífero, una especie de Aqua Man/ Neptuno/ Rey Poseidón… ¡Voy a ser eso!” Entonces interrumpía la narración… mis historias antes de dormir eran irrealizables porque habrían sido muy caras. Eran adorables y temáticas y las extraño.  Ahora mi mamá está conmigo y me pregunto qué diría si le pidiera uno de sus cuentos: “Vamos, mamá, un cuento para antes de dormir... ¡Ridículo, demasiado libre! No creo en ninguno de esos personajes. ¡No has manifestado comprensión por el protagonista! ¡No me interesa!” Ella tenía una imaginación increíble. Es muy buena con los niños y me parece que esa cualidad la he heredado. Para mí, una de las alegrías del film fue poder una vez más darme el gusto de disfrutar lo que Jim Morrison llamaba “los algodonosos sesos de la infancia”, las mentes frágiles de los niños. Me resultó fascinante estar como perdido nuevamente allí.

 ¿Y la mayor parte del tiempo no tienes esa disposición de ánimo?

 Sí, supongo que sí. Pero es lindo estar así en un contexto donde sea aceptable. Es bueno cuando es permitido.

 ¿Cuál te parece la escena más graciosa de la película?

 Sabes, cuando a los actores nos hacen esta pregunta,  a veces nombran una escena en la que ni siquiera están, por una cuestión de modestia o educación. Pero eso es algo que yo ni siquiera considero. Hay una parte dievrtida en la que Adam Sandler me arroja papas fritas a la cara y yo la disfruté un montón. Excepto que fue Adam Sandler quien me arrojó esas papas fritas – es decir que eso era una película – debería existir alguna diferencia entre estar en la realidad y estar en un film, ¿verdad? Bueno, en ese momento él me arrojaba papas fritas en la cara y no había tal diferencia: ¿qué cambiaría si esto ocurriera de verdad en lugar de filmado? Porque él ni lo hacía más despacio y las papas estaban bien calientes. En ese momento yo gritaba “¡Whaaaa!”  y tuvimos que parar para hacer chequear el sonido de la escena. Entonces me dijeron: “Sabes Russell, la escena en la que Adam te arroja las papas fritas a la cara suena como si te doliera”. ¡Y me dolía mucho! Quizás si no me las hubiera arrojado tan fuerte… porque eran delgadas, como balas calientes y afiladas. No me hablen de sufrimiento... de la transformación de De Niro para Raging Bull. A él no le arrojan papas fritas a la cara.

 ¿Y cuál será tu próximo proyecto?

Estoy haciendo una adaptación al cine de la pieza de Shakespeare The Tempest, junto a la brillante directora Julie Taymor, Helen Mirren, Forest Whitaker, Jeremy Irons.  Imagínate, estoy haciendo Shakespeare. Crecimiento actoral. Interpreto a Trinculo, el bufón de la corte. Habrá algo de adaptación, pero recordemos que sigue siendo Shakespeare... y el bufón es el único que puede reírse del rey.

 ¿Cuánto te gusta Hollywood hasta ahora?

Me gusta y lo disfruto. Adoro estar en películas y trabajar de exhibirme. Me gusta hacer cosas como… sabes, ganar dinero con un material que solía meterme en problemas. Ya hice un film con Adam Sandler y estoy haciendo otro donde interpreto al protagonista y lo estoy escribiendo. También hice un film con Judd Apatow y ahora estoy haciendo otro – una película con doble protagonismo – con el brillante Jonah Hill [de Superbad].  O sea que estoy haciendo proyectos como protagonista con las dos personas con quienes ya trabajé. Así que, siguiendo la lógica, el film de Julie Taymor y después... ¡Hamlet, de Russell Brand!          

Fuente Walt Disney Studios Home Enterteinment.

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