Diego Martín Poretti

"Las ONGs y los vecinos tienen que involucrarse en la seguridad"

Subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana de la Ciudad de Santa Fe.

En la Argentina ya se empieza a hablar del “caso Santa Fe”. Se trata de uno de los municipios más violentos del país, pero que a fuerza de decisión política y de políticas públicas, está generando una respuesta importante de parte de sus habitantes para superar esa caracterización.

Estamos hablando de la capital de una provincia, Santa Fe, con el mismo nombre, que no es la ciudad más grande de ese estado (lo es Rosario), pero que registra una de las más altas tasas de homicidio del país.

Las armas de fuego son la principal herramienta de muerte y, por lo tanto, la decisión del gobierno local fue enfrentar su proliferación, buscando la ayuda y complicidad de sus vecinos.

Lo hizo ingeniosamente y con una fuerte capacidad de decisión política: estamos hablando de una comuna gobernada por un partido (la UCR) de diferente color que quien controla el estado provincial (el Socialismo) y el país (conducido por el PJ).

A pesar de todo ello, supo enancarse del Plan Nacional de Recolección de Armas y tuvo éxito.

E gobierno municipal tomó la determinación; sin embargo, no lo hacía desde el vacío: toda una historia de trabajo de las ONG locales desde la Red Ciudad por el Desarme y la Red Argentina para el Desarme, forman su capital de inicio.

Con el auspicio del portal brasileño ComunidadSegura.org hablamos con el responsable directo de la campaña, el subsecretario de Seguridad de la Municipalidad (Alcaldía), Diego Martín Poretti.

Con él, analizamos el fenomenal resultado de la propuesta, que coloca a su ciudad entre aquellas que más armas en relación a la cantidad de habitantes, ha recolectado en el país.

- ¿Cuántas armas se recogieron en la ciudad de Santa Fe durante el plan nacional de desarme argentino?

Fueron en total 4.644 armas. Son muchas, teniendo en cuenta que la población de la ciudad es de 380.000 habitantes. Si bien la entrega fue anónima se pudo vislumbrar una gran afluencia de mujeres entregando armas y municiones. Aunque también fue muy común ver entregar armas a personas de edad avanzada y, en muchos, a casos padres acompañados por sus hijos.

- ¿Esto qué porcentaje del total de armas en circulación representa?

Es difícil cuantificar, porque Santa Fe es una ciudad con una enorme cantidad de armas. Pero según registros del RENAR (el Registro Nacional de Armas), la ciudad tiene aproximadamente 13 mil armas registradas. Aunque lo que realmente asusta es el porcentaje de armas en negro, que puede rondar cerca del doble de las armas registradas. Principalmente armas cortas o de puño, calibres 22, 32, 38 y 9 mm.

- ¿Cuáles eran las características de la violencia armada en su ciudad antes de la implementación del plan?

En este sentido, la ciudad se ha caracterizado por una gran cantidad de homicidios entre personas que se conocían.

- ¿Tienen relevado en qué circunstancias se producían esos asesinatos?

La víctima de una manera u otra tenía relación con el victimario. Una relación fundamentada en cuestiones comerciales (ilegales casi siempre), sentimentales y territoriales, entre otras. Esto se repite de igual manera con los heridos por armas de fuego.

En el año 2007, fueron 498 los heridos por armas de fuego y 116 los homicidios, mientras que en el 2008 los homicidios que se registraron fueron 83 y los heridos por armas de fuego alcanzaron los 421.

Son números muy altos. En un 80% son casos como los citados con anterioridad. De los últimos 83, solo 11 fueron en ocasión de robo. Por eso decimos que cualquier discusión banal, absurda, culmina con tragedia si es que no disminuimos aún más el circulante de armas de fuego.

Lo que es destacable es la importante cantidad de hombres, menores de 30 años y con necesidades básicas insatisfechas envueltos en esta locura, ya sea como víctimas o como victimarios.

- ¿Y ahora? ¿Cree que estamos a tiempo para evaluar un impacto en las tasas de asesinatos?

Creo que es muy pronto; es necesario no detener la marcha en estas acciones desarmistas. Estas son ciudades que han vivido con estados locales ausentes por mucho tiempo. La subsecretaria de Prevención y Seguridad Ciudadana tiene recién un año de existencia, y pensar que el municipio tiene 148 años de vida.

Debemos evaluar estas políticas internamente, son datos muy sensibles y lamentablemente nuestras sociedades no poseen medios de comunicación maduros y a la altura de las circunstancias. Es muy difícil tratar estos temas.

Sin duda que consumimos, junto con otras áreas de la municipalidad y del gobierno provincial, estas acciones.

Maradona se pone la camiseta del Desarme, junto al intendente de Santa Fe.

- ¿Por qué el municipio decidió adherir a este programa nacional, aun perteneciendo a orígenes políticos diferentes?

La apuesta del gobierno de la ciudad fue sin dudas más que interesante: pensar en la difusión por distintos medios, pero principalmente inundar de afiches cada rincón de la ciudad y llegar a cada hogar con la publicidad en horarios centrales de la televisión abierta, han sido motivos por los cuales el vecino santafesino se convocó voluntariamente a la dependencia del RENAR,  de manera masiva.

La cuestión partidaria, la de colores políticos distintos debe quedar al margen. Nos interesa esta campaña, primero como vecinos que habitamos la ciudad y segundo como responsables de gestionar políticas para la misma. Cuando la propuesta es beneficiosa, es coherente, es saludable, sin dudas que los colores quedan a un lado. Es secundario, casi ni lo tuvimos en cuenta. El proceso desarmista debe ser atemporal y por ello debe sentarse en bases apartidistas. Es muy cruel y dura la lucha contra el uso de armas de fuego para ponernos a pensar en política electoralista.

-   Pocas veces los sectores políticos se involucran en decisiones tan contundentes como ponerse definitivamente a favor o en contra de un determinado tema. ¿Cómo tomó el intendente de la ciudad su propuesta al principio y ahora que tiene los resultados a mano?

Esta cruzada es definitivamente a favor. Es un hecho positivo. A favor de la vida, de la convivencia, de la democracia, de la integridad. El intendente en este sentido a colocado las piezas necesarias cada una en su lugar para que la máquina funcione. Siempre, desde antes del inicio de la gestión, estuvo a la altura de las circunstancias apoyando la idea. De esta manera todo es más fácil y el encantamiento hacia las políticas públicas se hace posible.

- ¿Cómo se trabajó con los diversos sectores de la comunidad para que se hayan logrado estos resultados?

Se diagramó una primera etapa de reuniones entre distintas áreas de la municipalidad, para cruzar ideas, sugerencias y distintos criterios. Luego convocamos a la sociedad santafesina a participar en los foros. Un foro de mujeres por el desarme, uno de jóvenes, uno de credos religiosos y otro foro de deporte, cada uno con distintas actividades, entre estas se realizaron exposiciones, festivales de música, maratones, charlas, talleres, murales, presencia masiva en los medios de comunicación, etc.

Además, se buscó promover la expresión de la problemática de la violencia y las armas desde la mirada de los jóvenes. El lenguaje audiovisual es uno de los más afines a este grupo etáreo y los avances tecnológicos han permitido una amplia difusión de las técnicas y equipos necesarios para realizar producciones audiovisuales en sus más diversos géneros: documentales, ficción, videoclips o animaciones. Fueron más de cuarenta los trabajos recibidos y en este momento nos encontramos en la etapa evaluativa.

Se pudo condensar en un relato de un minuto la mirada de los jóvenes sobre una problemática que los afecta en tanto que principales víctimas y victimarios, implica abrir la posibilidad de expresión y de irrupción de nuevas voces y enfoques. Asimismo, el concurso abre la posibilidad a que grupos profesionales acerquen sus miradas sobre esta problemática.

- ¿Consiguieron respaldo de las fuerzas de seguridad?

Por supuesto que si. Trabajamos mancomunadamente con la policía pública de la ciudad. Han colaborado mucho y han participado en distintos eventos sobre la temática. Hasta el Jefe y el Subjefe solicitaron remeras por el desarme. Para ellos una novedad y para nosotros un saldo positivo, ellos también desarman a la sociedad pero con mecanismos mas coactivos, entre ambos métodos se sacaron de circulación en un año más de 6 mil  armas.

- ¿Y de los sectores educativos?

Los sectores de la educación han colaborado, pero no integralmente, es decir, lo han hecho de manera individual solicitando talleres, charlas, folletería, participando en el concurso de cortos de “Un minuto por el Desarme”.

- ¿Usted cree que la gente logró entender el mensaje de la campaña, que se manifestó en contra de la tenencia doméstica de armas de fuego?

Fue tanta la presencia del mensaje en la vía pública y en distintos ámbitos de la ciudad que se lograron acciones inesperadas. El vecino entendió: en tres meses se entregaron 1.000 armas, a un mes de la culminación del plan a nivel nacional. Se inyectó de ánimo y de explicaciones a una sociedad que necesita esta clase de propuestas. Se logró lo principal, se abrió el debate, la discusión en la mesa de la familia, en el bar, en el club, en la plaza, en la vida diaria ya hay un antes y un después de la campaña.

-  Coméntenos cómo se inició usted en el tema de la lucha contra el efecto mortal de la violencia armada.

Mi acercamiento a la constante lucha contra las armas de fuego se inicio en el año 2004, cuando acompañé a un amigo, ex diputado nacional y actual secretario de Seguridad Pública de la provincia de Santa Fe, Carlos Iparraguirre, al nacimiento de la Red Argentina Para el Desarme. Jamás, creo, que pensamos en llegar tan lejos. Recuerdo que en esa reunión no éramos más de diez personas de distintos puntos del país, aspirando a pacificar nuestras tierras con propuestas “extrañas”. Los mendocinos tenían mucho para enseñar y creo que aún estamos y continuamos en esa senda de aprender de los que saben sobre el tema.

Personalmente nunca he sufrido un hecho con armas. Eso no significa que espere que se ocupen aquellas personas que si han pasado por momentos críticos. Eso es parte de la idiosincrasia argentina… esperar actuar cuando algo me pasa.

-  ¿Cree que el involucramiento de las ONGs y de los vecinos es importante para afrontar la inseguridad?

Es lo básico, en este tipo de acciones es imposible pensarse sin la colaboración de las instituciones de la sociedad civil y los vecinos. Cuando la consigna es clara, responsable y necesaria, no hacen falta políticas de convencimiento, las puertas en muchos casos no la golpeamos nosotros, sino que fue al revés. Y esto es lo realmente satisfactorio, una comunión transparente entre la sociedad y el Estado.

-  ¿Cuál fue el mayor apoyo que tuvo?

Sin dudas que el apoyo del intendente de la ciudad, Mario Barletta y del secretario de Gobierno, José Corral, fue fundamental. Ellos comprendieron e hicieron entender a las distintas áreas del gobierno local, que había que involucrarse para librar batallas contra este flagelo armado que azota mi ciudad. Todo es más sencillo si aquellos que deben tomar las decisiones políticas están convencidos y comprometidos, lo demás es una consecuencia.

Un papel importante jugó en la campaña el área que se ocupa de la Comunicación en la Municipalidad, una página web increíble, diseño de remeras, pins, banderas, el concurso de los cortos, folletos varios, afiches, etc. Un grupo de trabajadores inteligentes y muy creativos.

- ¿Y la mayor debilidad?

La imposibilidad de ubicar puestos móviles dentro de la ciudad. Para nosotros era fundamental descentralizar la boca de entrega. La sede del RENAR se ubica en un lugar muy céntrico y esto no facilitaba la entrega de armas y municiones a los vecinos de barrios periféricos, trasladar esto por muchas calles de la ciudad, seguro que no es saludable ni lógico.

Elevamos propuestas al RENAR pero no hemos podido compatibilizar criterios y muchos vecinos se quedaron con ganas de entregar sus armas.

-  Hay quienes dicen que este tipo de iniciativas deberían durar en el tiempo, más como política de Estado que como una acción aislada ¿El plan de desarme debería continuar?

Por supuesto, debe ser parte de nuestras vidas, tener siempre presente que el Estado promueve el desarme, promueve la vida, promueve la resolución pacífica de conflictos, no permitir un laissez faire en cuestiones que tienen que ver con la violencia urbana cotidiana.

-   ¿Qué le diría a una persona que todavía no entregó su arma y que la tiene en su casa, atemorizado por la inseguridad y creyendo que con ella podrá defenderse?

Los datos están a la vista. Es mejor trabajar esta sensibilización a partir de datos de la realidad, mi ciudad esta llena de ellos. Y lo más curioso que la locura por discernir una discusión con el uso de un arma no es racista, no es elitista, no es sexista y por sobre todas las cosas no es temporal.

Es saludable ingresar a un hogar y saber que no existen armas cargadas listas para ser utilizadas esperando ese momento, en muchos casos deseado, del ruido en el tejado, salir y convertirse en el héroe del barrio. Mentiras y más mentiras. El factor sorpresa corre por cuenta del delincuente, ¿o acaso, recibimos una llamada telefónica que nos dan aviso que en una hora determinada ingresaran a robarnos?

Y por supuesto, el mensaje que les dejo a todos, por favor, seamos más críticos cuando leamos, escuchemos o veamos una noticia sobre inseguridad. Son temas muy sensibles para que no merezcan más atención y más análisis.

-  ¿Y qué le diría a las máximas autoridades del país en materia de Seguridad si pudiera sentarse frente a frente?

Que hay que invertir en recursos humanos y materiales para sacar adelante este problema. Hay un nudo que cada día se ajusta más, me refiero a la situación de los penales. Todos coincidimos en que en el estado que se encuentran no ayudan en nada, pero tampoco se invierte para mejorar las instalaciones, para en vez de contratar guardia cárceles se contraten profesores, sicólogos, maestros, no hay un seguimiento eficaz y concreto post condena. El Estado en este sentido esta en deuda. Hay un espiral de reincidencia muy alto. De los últimos homicidios de la ciudad, el 90 % de los involucrados poseían antecedentes penales, y en muchos casos, la tenencia de arma de fuego es repetida y constante.

Desde la gestión hay que tratar de no caer en el facilismo de la mano dura, esto es una lucha interna intensa, difícil, porque se convive con las malas noticias.

- ¿El de la seguridad es un tema central en la agenda nacional, no es cierto?

En el país y en la ciudad de Santa Fe, el tema de la seguridad se ha convertido en un embarazo que supera lo rigurosamente policial  y judicial para fundarse en un tema instalado en el debate social, ético y político.

Como primera instancia, necesitamos saber porqué alguien ingresa en la  delincuencia, para lo cual existen diversas explicaciones entre las que sin duda están los niveles de inequidad de la sociedad, mejor conocido como la distribución del ingreso, lo cual genera un segmento importante de ciudadanos que saben que, hagan lo que hagan, nunca lograrán cierto nivel de vida, a lo anterior se suma que muchas de estas personas viven a pocas cuadras de otra que vive una realidad diametralmente opuesta. Por lo tanto, cuando hay altos niveles de inequidad y de segregación urbana enfrentados, se generan gérmenes de criminalidad y de violencia urbana, los conflictos sociales se vislumbran diariamente. Entre ellos los homicidios dolosos entre conocidos.

- ¿Cree que hay real conciencia en las máximas instancias de su país sobre la situación de violencia que sufre la gente?

Creo e insisto que desde el gobierno nacional no se vislumbra aún el grave problema por el cual atravesamos. Hay aun programas vetustos, ineficientes dando vuelta, que intentan, sin logros exitosos incluir a jóvenes en conflicto con la ley penal. Hay tantas áreas nuevas que se crean que debiera existir una secretaria dedicada al fortalecimiento de estos programas.

Aun con el tema del desarme hay una cuenta pendiente, no nos creamos que sacar de circulación 100 mil armas es la panacea, sacamos 100 y entraron 200. Me refiero a que no hacemos nada sino observamos todo el mapa del problema. Más controles, más tecnologías, más recursos humanos capacitados, mas infraestructura, mas inversión. Es increíble pero veraz, aún hoy, año 2009 hay provincias de nuestro país que no poseen sede del RENAR y, por lo tanto, la campaña del desarme no existió jamás.

Fuente: ComunidadSegura.org

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