Turismo: óptimos en conectividad, flojos en idioma y movilidad

Mendoza cuenta hoy con vuelos directos a destinos internacionales estratégicos, lo que potencia fuerte el arribo de visitantes. Sin embargo queda mucho por hacer en otros puntos clave para que la provincia crezca como destino internacional.

Cristian Avanzini

Turismo: óptimos en conectividad, flojos en idioma y movilidad

Turismo: óptimos en conectividad, flojos en idioma y movilidad

“El turismo en Mendoza está aún muy lejos de alcanzar su techo”, repiten -y se repiten- funcionarios del área y empresarios entusiasmados por el movimiento que muestra la actividad en la provincia, potenciado en los últimos meses por la fuerte devaluación que hizo más “competitivo” al país como destino.

Hoy nuestra provincia es un indudable boom de conectividad en el oeste del país, con vuelos directos a destinos tan diversos como San Pablo, Panamá o Lima. ¿Cómo se logró este éxito en menos de cinco años? Al parecer la "paternidad de la criatura" es compartida.

El director de Calidad y Servicios Turísticos del Ente Mendoza Turismo (Emetur), Marcelo Reynoso, pondera el aporte del sector privado pero principalmente ve en la “visión estratégica del gobernador Alfredo Cornejo” los resultados en conectividad.  Adolfo Cueto, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, donde se imparte la carrera de Turismo, da además gran parte del crédito al turista mismo. “En el último tiempo se ha visualizado en nuestra provincia un potencial importante; pero hay que ver si el mendocino descubrió al turismo o si fue el turista el que descubrió a Mendoza”, plantea, y se contesta: “Creo que el turista descubrió el malbec y Mendoza, y recién después nosotros activamos el sentido de la necesidad de aprovechar este impulso”.

Cornejo en persona promocionó a la Mendoza turística en México.

Haya sido primero el huevo o la gallina, la realidad es que la provincia se internacionaliza cada vez más, pero lo hace a una velocidad difícil de alcanzar por los niveles de servicio e infraestructura que puede ofrecer Mendoza en términos generales, según los especialistas.
Los puntos más flojos son: el manejo de idiomas por parte de los trabajadores del sector, y la movilidad pública en una provincia que tiene la mayoría de sus principales atractivos -viñedos, montañas y ríos- lejos de la Ciudad.

Si bien el inglés es materia de enseñanza obligatoria en las escuelas, el nivel está aún lejos de lo que demanda el mercado en el sector hotelero-gastronómico, admiten desde el Emetur y la Cámara de Turismo de Mendoza. “El sector privado nos reclama por la formación en idiomas”, reconoce Reynoso, pero destaca, como acción concreta, el trabajo en una reformulación de la currícula para sumar aporte idiomático desde el Edutur, organismo de trabajo en conjunto entre Turismo y la DGE.

La provincia se internacionaliza cada vez más, pero lo hace a una velocidad difícil de alcanzar por los niveles de servicio e infraestructura.

El debate muestra, justamente, lo que se planteaba respecto del ritmo de las velocidades del mercado y de la respuesta. Mientras seguimos intentando mejorar en inglés, el turismo brasileño en Mendoza es uno de los más importantes desde hace más de una década pero el recurso humano formado para hablar portugués es ínfimo respecto de la demanda.

El manejo de idiomas es una de las materias pendientes en el servicio.

Sin auto no hay paraíso
El otro punto a mejorar, en la visión de Cueto, es el de la movilidad. El decano pone como ejemplo el hecho de que no haya un transporte público de calidad en el aeropuerto -como en los principales destinos turísticos-, lo que obliga a los visitantes a tener que pagar por un taxi o un remís.

El Emetur recibe solo un puñado de quejas pese a que llegan 3 millones de visitantes a la provincia cada año.

Lo mismo vale para otro de los atractivos estrella de la provincia: las bodegas. Muchas (la gran mayoría) está fuera del radio urbano y no hay servicios de colectivos que lleguen de manera fluida a ellas. Esto juega en contra en eventos cada vez más convocantes como son los espectáculos artísticos en el marco de “Los caminos del vino”. 

“Hablamos de los caminos del vino, que son un gran atractivo, pero si no alquilás un auto o vas en remís, no tenés casi forma de llegar”, plantea Cueto. Varias empresas de turismo receptivo ofrecen servicios de tour a bodegas (entre ellos el cada vez más popular 'Bus vitivinícola', pero el punto es, según el académico, que todas las opciones requieren de un desembolso mucho mayor que el que implicaría un servicio público de calidad.

El vino, un gran atractivo.

Una de las mejoras concretas es el proyecto de que el Metrotranvía llegue al aeropuerto, lo que brindaría una alternativa atractiva para el turista. Sin embargo la obra aún no tiene plazos concretos.

Por lo pronto la apuesta está en seguir mejorando la calidad del servicio en la provincia, el cual, según Reynoso, se profesionaliza cada vez más. Prueba de ello es que al Emetur llega solo una veintena de quejas al año contra un promedio de unos 3 millones de visitantes anuales.

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