¿Por qué Argentina no sale de la inflación y del exceso de endeudamiento?

En los últimos 58 años hubo 52 con déficit fiscal. Las consecuencias previsibles son la alta inflación y el exceso de endeudamiento que lleva al default. La actual crisis encuadra dentro de esta misma lógica.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Los ingresos del Estado sólo cubre el 85% de sus gastos. Más de medio siglo con el sector público gastanto por encima de lo que recauda.  Alto y sistemático déficit fiscal lleva a la emisión espuria que genera inflación, crecimiento insostenible de la deuda pública y un entorno anti exportador que motoriza la restricción externa y obstaculiza el desarrollo social.

Causas de la inflación y crisis del 2018 . En el diagnóstico oficial se pone énfasis en la mala cosecha del 2018 y las condiciones desfavorables en los mercados financieros internacionales como los principales factores causantes de este frustrante desempeño. Entre la mayoría de la oposición la atribución es a los errores del gobierno nacional. Un enfoque alternativo es indagar si este rebrote recesivo, inflacionario y de alto endeudamiento público obedece a factores circunstanciales o, por el contrario, responde a causas más estructurales .

Las cuentas públicas en las últimas seis décadas.

  • Entre 1961 y el 2002 pasaron 42 años de los cuales todos fueron deficitarios y los ingresos genuinos del Estado nacional sólo alcanzaron a financiar el 80% del gasto.

  • Entre el 2003 y el 2008 fueron los únicos años superavitarios donde los ingresos del Estado superaron en promedio un 5% el gasto público.

  • Entre 2009 y el 2018 pasaron otros 10 años los cuales todos volvieron a ser deficitarios y los ingresos del Estado apenas financiaron el 90% del gasto público.

  • Conclusión : Se acumula más de medio siglo de déficits sistemáticos durante los cuales sólo se alcanzó a financiar con recursos genuinos, en promedio, el 85% del gasto público.

¿De qué otra manera puede financiarse un déficit fiscal estructural y permanente del orden del 15% del total de los gastos si no es con emisión monetaria y/o endeudamiento público? Dado que no hay vías alternativas, las consecuencias previsibles son la alta inflación y el exceso de endeudamiento que lleva al default . La actual crisis encuadra dentro de esta misma lógica. Por eso, es erróneo basar las explicaciones en hechos circunstanciales como la sequía, el contexto internacional o las malas estrategias del gobierno nacional. Mientras el sector público sea estructuralmente deficitario no hay posibilidades de emprender el desarrollo económico y social .

La restricción externa –es decir, la incapacidad del sector exportador para generar divisas suficientes para financiar un proceso sostenido de crecimiento– es una derivación del desorden fiscal. La Argentina cuenta con un sector productivo muy competitivo, pero sus posibilidades de exportar y generar divisas son cercenadas por un Estado degradado que genera impuestos distorsivos, insuficiencia de infraestructura, escaso apoyo al desarrollo tecnológico, altas tasas de interés, alta inflación e incertidumbre de largo plazo. En otras palabras, para superar la restricción externa hay que ordenar el Estado .

Con equilibrio fiscal se pueden evitar la emisión inflacionaria y el endeudamiento insostenible. Así, crear las condiciones para desmantelar las políticas anti-exportadoras que quitan competitividad a los sectores productivos . Para ello, el debate político debería estar menos centrado en hechos circunstanciales y más en el abordaje con seriedad y profesionalismo de las estrategias para equilibrar estructuralmente al Estado.

Fuente: Idesa

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