En Uruguay y Brasil piden acciones por caída del peso argentino

Empresarios de los países vecinos siguen desde cerca los vaivenes de la moneda local. Desconfianza en la flexibilación del cepo.
En Uruguay y Brasil piden acciones por caída del peso argentino(EFE)

En Uruguay y Brasil piden acciones por caída del peso argentino | EFE

"Incertidumbre", es la palabra que suena más fuerte por estas horas entre los sectores empresarios de Brasil y Uruguay en el marco de los giros económicos que vivió Argentina esta semana. 

En este sentido, el gobierno de Dilma Rousseff salió a minimizar la situación consigna en su clumna de hoy para el diario El Cronista, María José Giovo.

Fue el ministro de Hacienda Guido Mantega quien ,desde Davos, afirmó con seguridad que la caída del peso argentino no va a impactar en la economía en su país. A su vez, el presidente de Bradesco -el segundo mayor banco privado de Brasil-, Luiz Carlos Trabuco, descartó también un impacto en el comercio y la economía brasileñas. El directivo hizo valer que "los fundamentos de las dos economías son muy diferentes".

Pero las declaraciones oficiales no logran apaciguar las dudas que rondan entre los industriales brasileños. "Hay preocupación por parte de los sectores que tienen un márgen de ganancia bajo con los negocios comerciales de Argentina. La realidad es que se siguen de cerca el proceso que vive el país. Lo que pasa que en nuestro caso,  también sufrimos una devaluación muy fuerte. El real se desvalorizó un 20% en el último año. Son casos comparables, pese a lo que digan algunos. Pero el devenir en el tipo de cambio argentino puede ser un problema importante para los empresarios", afirma Welber Barral, ex-secretário de Comércio Exterior  de Brasil y sócio de la consultora Barral M Jorge en diálogo con Cronista.com. Así mismo, el especialista alerta sobre la inflación y la política de restricción a las importaciones por parte del Gobierno argentino. "Los problemas entre ambos países no son nuevos. Hay que ver qué es lo que pasa con la flexibilización del cepo, pero un cambio importante para mostrar confiabilidad sería la apertura de las importaciones. Los industriales están esperando un paso en ese sentido".

En Uruguay, en tanto, la Cámara de Industrias (CIU) afirma que están "muy preocupados" por los efectos de la aceleración del ritmo de devaluación del peso porque al combinarse con una depreciación del real genera una nueva situación, a la que Uruguay debería procurar ajustarse rápidamente. "Cuando Brasil devaluó en enero de 1999 se demoró mucho en reaccionar y eso nos perjudicó y perdimos competitividad con Brasil. Ahora va a haber que acompañar porque si no se puede dar una situación de aislamiento" de Uruguay, advirtió Javier Carrau, presidente de la CIU en delcaraciones a la prensa.

Visión regional

Por su parte, Aldo Lema, economista, socio de Vixion Consultores, da su visión  sobre el impacto que tiene los recientes giros económicos argentinos en la región.

"Seguirá siendo un foco importante de incertidumbre e inestabilidad. Que se retroalimenta del entorno extrarregional menos favorable y lo amplifica. Los efectos en la región deberían ser significativos, pero menores a los de la crisis de 2001. Y además heterogéneos, según país." Sin embargo, el consultor regional con base en Uruguay y Chile aclara: "Respecto a la intensidad, se parece más a las crisis de la segunda mitad de los ochenta. Argentina no necesariamente lograba ganancias relevantes y perdurables de competitividad. Ni un gran contagio financiero." Y agrega que en cuanto a los efectos por país, el más golpeado seguirá siendo Uruguay,  por menores exportaciones de bienes y servicios, desvío de consumo y menor llegada de inversión a los sectores inmobiliarios y agropecuarios.

¿Y qué sucederá con Brasil y Chile? Para el analista, la economía brasileña está marcada por la depreciación del real, que golpea a algunos sectores puntuales (industria, etc). En cambio, para Chile no debería haber efectos comerciales significativos, pero sí castigo a las valorizaciones de las empresas expuestas a Argentina y menos inversión cruzando la cordillera.

Lema también hace un análisis para Cronista.com sobre las medidas anunciadas por el Eecutivo argentino. Y explica que no les parece suficientes para frenar un deterioro adicional: "La flexibilización del cepo cambiario es tímida y no viene acompañada de un plan consistente en los otros frentes. Debería acortar la brecha entre las cotizaciones del dólar en el paralelo y en el oficial".

Respecto a la devaluación, el analista cree que en parte puede ayudar a la economía argentina pero  dependerá de la ganancia genuina en competitividad que emerja.Del alza de tipo de cambio real que pueda perdurar. "Y para ello, se requiere un ajuste fiscal y monetario que limite el traspaso a inflación. Hoy el exceso de pesos que presiona los precios y la salida de divisas viene de ambos frentes", agrega Lema.

Al ser consultado si ve  movimientos en esa dirección, el especialista explica que al validar tasas de interés mayores en torno al 26%, el Banco Central reconoce esa necesidad. Pero se requiere profundizarla y complementarla con un gran ajuste de gasto público. En este sentdio, Lema ensaya un posible plan económico. " Ayudaría tomar medidas pro crecimiento (reformas por el lado de la oferta) y asistencia financiera en un acuerdo con multilaterales".