Dinero Qué pasó, qué pasa y qué pasará

El exitoso, despedido

El periodista Carlos Burgueño analiza la semana que pasó, cuenta lo que está pasando y pronostica lo que podrá suceder.
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Carlos Burgueño

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El exitoso, despedido(Fernando Martinez/MDZ)

El exitoso, despedido | Fernando Martinez/MDZ

El exitoso, despedido(Fernando Martinez/MDZ)

El exitoso, despedido | Fernando Martinez/MDZ

Lo que pasó

 El exitoso, despedido

Mauricio Macri le dijo "tu trabajo fue perfecto". Sergio Palazzo, el titular del gremio de La Bancaria, radical de cuna y, últimamente, cercano al kirchnerismo, lo saludó con afecto y le confió que, pese a su raíz de economista ortodoxo, se sorprendió por lo mucho que había defendido al personal del Banco Nación y por como había hecho crecer a la entidad. El mismo se despidió el jueves pasado, entre lágrimas y mirando al suelo: "No me quería ir". Sin embargo, Carlos Melconian fue despedido, y debió dejar su puesto ante el experimentado Javier González Fraga. El presidente Macri le ofreció diferentes cargos diplomáticos en el primer mundo y puestos en organismos financieros internacionales. Todos fueron rechazados, y lo más probable es que, al menos en el corto plazo, vuelva a trabajar de economista independiente y sólo analizaría, eventualmente, una candidatura legislativa en las próximas elecciones. Antes deberá reconstruir su relación personal con Macri, que quedó, quizá no definitivamente, seriamente dañada por su despido. Terminó así la aventura de Melconián en el gobierno de Cambiemos; el único que había exteriorizado públicamente su intención de ser banco de suplentes de Alfonso Prat Gay, además de ser un crítico público de muchas de las medidas el ex ministro de Hacienda, en especial el gradualismo. ¿Se fue por esto? No. Su suerte quedó echada en diciembre pasado cuando desde la jefatura de Gabinete se le pidió al Banco Nación que habilite ayuda para cerrar las cuentas fiscales provinciales aliadas en problemas (entre ellas Mendoza), y el "directorio" se negó. Hubo un intento del propio Marcos Peña de comunicarse con Melconián para explicar la importancia de la ayuda, y Melconián prefirió recibir instrucciones del Presidente. Quedó marcado. Un Peña en pleno ejercicio de su poder, tomó la decisión directa de despedirlo, e hizo que la comunicación quedara en manos del vicejefe de Gabinete Mario Quintana, alguien al que Melconián no le tenía particular afecto.

Lo que pasa

Adelantándose a Trump

Luis Caputo, el ahora flamante ministro de Finanzas de la Nación, tiene experiencia, en especial en el carácter y el pensamiento subconsciente de del mercado de capitales norteamericanos. Adelantó que, una vez asumido el nuevo presidente de los Estados Unidos, Nueva York se tomaría unos días, o meses, en digerir qué hacer con los países en desarrollo que van a buscar financiamiento ese mercado, y que las tasas de interés podrían subir. En el caso de la Argentina, podrían incluso superar los niveles de dos dígitos. Sondeó Caputo a varias fuentes norteamericanas (el hombre tiene sólidos contactos de sus días de brooker exitoso en Nueva York), y confirmó que de una manera prudencial podría obtener financiamiento a una tasa menor al 7%. Decidió así acelerar los tiempos y lanzar deuda en dólares antes de lo previsto. Originalmente Caputo tenía en mente buscar el dinero en abril, con mejores números de la economía argentina. Sin embargo aceleró los tiempos y logró obtener unos U$S 7.000 millones, casi la totalidad de lo que le faltaba para completar la colocación de deuda externa para todo el año. La operación completa viene de la semana anterior, cuando logró obtener unos U$S 6000 millones de parte de seis bancos internacionales a 18 meses y a una tasa especial. Restarían unos U$S 5.000 millones para completar los 40.000 millones de dólares para las necesidades del año. Pero no se trata de una operación urgente. Ahora hay tiempo. Habrá que sondear como digiere Wall Street el efecto Trump para ver cuál es el mejor momento para cerrar la colocación.

Lo que pasará

 Créditos electorales

Habrá cambios rápidos en el Banco Nación. Carlos Melconián nunca aceptó adoptar para la entidad el régimen de créditos hipotecarios indexados bajo el mecanismo UVA; esto es, aumentar las cuotas según la evolución de la inflación y no con los tradicionales sistemas "francés" o "alemán". Los UVA fueron reglamentados desde el Banco Central a mediados del año pasado como mecanismo para fomentar los préstamos para adquirir viviendas, todo un desafío en épocas de proyección inflacionaria de más del 40%. Los UVA fueron aceptados por la mayoría de los bancos privados y muchos públicos, salvo el Nación, la entidad más importante del sistema financiero local y el que marca el norte del mercado de préstamos en el país. Desde el gobierno y el Central, se vio la actitud del Banco Nación como un desafío, pero no como un hito político irreductible. De hecho, no se usó el argumento para justificar la salida de Melconián. Pero ahora la situación cambió. Mañana asumirá González Fraga y una de sus primeras medidas será adoptar el esquema UVA. Luego lanzará un plan ambicioso de fomento de los créditos hipotecarios, ampliando plazos a más de 20 años. La idea es que ya para abril el plan esté en macha y haya gran cantidad de familias de clase media con sus créditos ya otorgados. Es fundamental, aseguran en el gobierno, para llegar en este capítulo bien parados a las elecciones.