Derribar mitos sobre la cúspide de las compañías

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Patricio Fedio

Derribar mitos sobre la cúspide de las compañías(Publicada por Massnegocios.com)

Derribar mitos sobre la cúspide de las compañías | Publicada por Massnegocios.com

 "La soledad es y siempre ha sido la experiencia central e inevitable de todo hombre" (Tom Wolfe). 

Al pensar en un CEO, presidente o dueño de una compañía, en el imaginario colectivo suele prevalecer la figura de una persona privilegiada con amplios beneficios, una seguridad imbatible, la oportunidad de tomar decisiones sin que otros gestionen sobre él, el hecho de "ser su propio jefe" y manejar flexiblemente "su propio tiempo" y que terceros trabajen para él. Sin embargo, no suele considerarse la complejidad que implica ocupar este puesto de liderazgo, y no sólo desde lo profesional, asimismo lo personal cumple un rol importante: ¿en quién puedo confiar?, ¿cómo equilibro mis desafíos profesionales sin descuidar mi calidad de vida personal?, ¿cómo pueden afectar mis decisiones?, ¿cómo puedo seguir evolucionando incluso ya habiendo llegado el puesto más alto en la empresa?

La realidad es que, más allá de estas percepciones externas, este tipo de cargos son de los más solitarios que existen porque a pesar de contar con equipos de trabajo y colaboradores, su vínculo con ellos está usualmente enmarcado sólo en el ambiente profesional. El CEO normalmente está aislado física y emocionalmente, y su posición de poder como número 1 de la empresa hace difícil y muy frecuentemente incómodo, que se pueda exhibir vulnerable y expresar sus emociones de forma abierta y desinteresada ante los demás, ya que típicamente conlleva otras connotaciones. El nivel de vínculo de confianza que se puede desarrollar con amigos y colegas en el ámbito personal no es fácilmente transitivo hacia dentro de la empresa, donde otras reglas e interesen se ponen en juego. Es decir, el vínculo profesional entre directivos dentro de la oficina, si bien puede ser de respeto y admiración y hasta cierta camaradería, probablemente no tenga la profundidad y apertura honesta y sincera que si fuera puertas afuera de la empresa. El sentimiento de soledad es transversal a los altos mandos de las compañías, sin importar la industria y el mercado, algunos directivos lo sienten más y otros menos, por supuesto la antigüedad y experiencia, así como el tipo de personalidad juegan como elementos de relevancia. Y esto ocurre igualmente, incluso más allá de una buena estructura de gobierno corporativo y directorio que pueda tener la empresa. 

En el formato tradicional de jerarquía organizacional, hay un rango de entre 5 a 12 ejecutivos de alta gerencia que le suelen reportar sus funciones a un CEO. Muchos de ellos aspiran a subir un escalón más y ocupar "la silla del número 1"; en ese momento la experiencia de la soledad en la cima se empieza a sentir y junto a ello aparecen nuevas disyuntivas y preguntas junto con la responsabilidad inmediata de liderar en forma efectiva a toda la organización. Y entonces, ¿cómo mitigar esta sensación? Algunos de ellos se conducen a través de amigos de la vida y usan ese vínculo pre-existente de mucha confianza para hablar y hacer catarsis de temas del ámbito profesional. En algunas empresas desarrollan programas in-house de liderazgo que asisten al CEO, mientras que otras deciden sponsorear un servicio de coaching externo; junto a ellos pueden iniciar un diálogo privado uno a uno, donde puedan consultar sus dudas y cómo éstas se ven condicionadas por su tipo de personalidad, etc.

Por otra parte, están aquellos que son invitados a formar parte de un grupo de confianza entre pares, o trusted-advisory peer group -que no compiten entre ellos- para trabajar distintas problemáticas e intercambiar perspectivas y experiencias. Estas reuniones son lideradas por moderadores externos, quienes no solamente brindan un espacio de contención, sino que a su vez permiten a los participantes del grupo a que puedan desarrollar un vínculo de mucha confianza y evolucionar a nivel profesional y personal en un ambiente de seguridad y transparencia. Esto se puede lograr siendo muy cuidadosos sobre el valor de la confidencialidad absoluta y la compasión, siento esto último la capacidad de poder ponerse en el lugar del otro con un sentido de responsabilidad solidaria. Ofrecen también la posibilidad de contar con una perspectiva desinteresada sobre alguna temática que les interese resolver; ya sea desde quienes desempeñan funciones similares dentro del grupo como desde expertos en distintas áreas. 

En fin, llegar y permanecer en lo más alto de una empresa no es tarea fácil ni es una posición relajada. La responsabilidad de quienes ocupan éste rol es grande. Asimismo, son afortunados en el sentido de que pueden hacer la diferencia y ver los resultados de hacer cumplir con la promesa de propósito y visión que hayan definido para su empresa. (*) Licenciado en Comercio Internacional y Socio Internacional de Renaissance Executive Forumses (organización de membresía para CEOs , presidentes, propietarios y ejecutivos de pequeñas y medianas empresas) en Argentina.