Al pan, pan y al vino, Malbec: las cosas claras

Aldo Biondolillo analiza una situación vinculada a la clonación de cepas de Malbec. Su punto de vista que enseña y abre el debate.
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Aldo Biondolillo

Al pan, pan y al vino, Malbec: las cosas claras

Al pan, pan y al vino, Malbec: las cosas claras

En la nota periodística titulada "Grupo Peñaflor creó el primer vivero vitivinícola de Argentina" el holding empresario anunció la firma de un acuerdo con un organismo de investigación de Francia para el uso exclusivo durante 20 años de la marca Entav-INRA® con la que dicho organismo ha patentado plantas de vid de su producción que incluyen selecciones clonales de distintas variedades.

Quizá por un error de comunicación se habla allí del primer vivero vitivinícola de Argentina, desconociendo la existencia de los varios viveros de vid de reconocida trayectoria, que abastecen el mercado de plantas de las diferentes regiones vitivinícolas del país.

Según su Director de Vitivinicultura, la iniciativa del grupo responde a la necesidad de incorporar a sus viñedos materiales de alta calidad genética con identidad, trazabilidad y sanidad conocidas, inquietud ésta que es compartida por todos los que de alguna manera u otra estamos comprometidos con la reconversión estructural de nuestros viñedos como primer paso hacia la construcción de una viticultura de mayor productividad, con calidad creciente, con rentabilidad para el productor, inclusiva, competitiva a nivel interno e internacional y sostenible en el largo plazo. De cualquier manera, para alcanzar dicho objetivo existen estrategias alternativas en materia de innovación y desarrollo tecnológico. El camino elegido por Peñaflor para el mejoramiento cualitativo de sus vinos es recurrir a la importación de plantas madre para sus propias necesidades y en una etapa posterior abastecer de plantas a los productores que les venden su uva. La clave es la diferenciación de sus diferentes marcas de vino para cada segmento de precios, respaldando dicha estrategia comercial con el sello de calidad que les otorga en exclusividad el organismo francés.

Como alternativa a la importación de plantas, en esta nota voy a presentar un caso de inversión en innovación y gestión de la calidad, que parte del mejoramiento genético a nivel local, basado en una conveniente y efectiva articulación público-privada entre la empresa innovadora, las Universidades y el Sistema Científico-Técnico Nacional. Es una experiencia con resultados concretos, llevada a cabo por nuestra pequeña bodega familiar Tempus Alba, que fue cofinanciada con la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica del MINCyT, que proveyó de recursos económicos a través de los fondos FONTAR y FONARSEC. Gracias a ello en el curso de 15 años pudimos desarrollar un ambicioso programa de selección clonal de Malbec que hoy nos permite contar con 16 clones de dicha variedad de comprobada calidad enológica superior. Desde hace 6 años y dando cumplimiento a una de las premisas de nuestro Dogma que nos llama a "cooperar para competir" estamos compartiendo el conocimiento adquirido a través de la provisión de nuestros plantas madre a otros productores de uva a lo largo y ancho del territorio nacional. Corresponde aclarar que a diferencia del caso anterior en el cual se accede a una mejora tecnológica mediante la compra de los derechos por el uso de un bien patentado internacionalmente, el nuestro es un modelo de desarrollo tecnológico endógeno y los resultados de la innovación están abiertos a quienes los adoptan el nuevo conocimiento en el marco de un uso asociativo del bien en cuestión.

En nuestro caso, la transferencia de los nuevos clones seleccionados se realiza a través del Programa "Círculo VERO Malbec" al cual puede acceder libremente cualquier productor interesado en implantarlos en diferentes terruños con el único compromiso de devolver información sobre su comportamiento agronómico y enológico, que alimenta una base de datos común. De esta manera, los beneficios económicos resultantes de la afectación de fondos públicos a incentivar la inversión privada actividades de I&D + i no son capitalizados solamente por la empresa innovadora sino también por la totalidad de los miembros del Círculo e indirectamente por el sector vitivinícola en su conjunto. Otra diferencia importante con el modelo anterior, es que la validación cualitativa del material genético seleccionado no está respaldada por una patente comercial otorgada por un organismo internacional como Entav-INRA, sino por la genética existente en el país adaptada a su hábitat natural y la activa participación de los mejores especialistas e investigadores en viticultura y enología tanto del ámbito privado local, como de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo y del INTA.

Entre las ventajas que para el Grupo Peñaflor tiene la importación de materiales genéticos respecto de la genética local, tanto de poblaciones masales como de selecciones clonales logradas en el país, se mencionan:

Dada la dificultad de encontrar en el país los materiales de calidad que necesitan para sus viñedos, decidieron encarar un proyecto a largo plazo importando plantas madre, ya que esa es la única manera de alcanzar el máximo nivel de trazabilidad genética y sanitaria en la multiplicación de vid. Esta afirmación es muy relativa y además puede hacerle mucho daño a la vitivinicultura nacional al hacer un implícito reconocimiento de que nuestra genética se encuentra rezagada respecto de la de nuestros competidores a nivel global.

Si bien todavía tenemos mucho por hacer, hay que reconocer que tanto a nivel público como privado estamos trabajando en la dirección correcta. En el caso particular del Malbec no se puede desconocer que nuestra riqueza genética tanto en términos de su diversidad - producto de múltiples y sucesivas mutaciones - como de cantidad de clones, es muy superior a la de su propia región de origen en el sudoeste francés.



Tampoco es verdad que la importación de plantas madre certificadas y protegidas por una patente garantiza la calidad total de su progenie ya que esto dependerá de las condiciones de producción del vivero y del viñedo donde finalmente se las implanten.



En lo que se refiere a la identidad del material genético y al máximo estatus sanitario en relación con las enfermedades provocadas por virus, no es correcto ofrecer dichos atributos como elementos diferenciadores respecto de lo que existe hoy en el mercado. En este tema, gracias al trabajo colaborativo con la Facultad de Ciencias Agrarias, los 16 clones de Malbec seleccionados por nuestra empresa pudieron ser descriptos ampelográficamente y cuentan con sus respectivos patrones genéticos (ADN). Para esto último, se utilizó una sofisticada técnica de marcadores moleculares que permitió diferenciarlos genéticamente entre ellos y también de un COT de origen francés.



En defensa de lo propio, y con la aclaración de que no estoy propiciando el "vivir con lo nuestro", quiero afirmar que la única técnica de multiplicación de vid que asegura trazabilidad total, absoluta sanidad (especialmente el estatus libre de virus) y con una tasa de multiplicación exponencial que la hace comercialmente viable, es la micro propagación in vitro. Este es el proceso que hemos desarrollado y puesto a punto en el laboratorio biotecnológico de Tempus Alba, que en breve tiempo más se convertirá en una nueva Empresa de Base Tecnológica (EBT) del programa EMPRETECNO/FONARSEC.

A manera de síntesis podemos decir que los 18 años de trabajo dedicados a profundizar el conocimiento intrínseco del Malbec y en especial a la selección clonal de dicho cultivar, nos han permitido lograr 4 tipos de innovaciones:



Hemos definido una nueva categoría de vino Malbec, "un blend de clones single vineyard", que no existe en el mercado a nivel global.



En la producción de plantas de vid, hemos pasado de un proceso agrícola, estacional y clima dependiente; a un proceso industrial, continuo, y bajo condiciones controladas.



Hemos acuñado el concepto de enología de precisión en el entendimiento de que aun cuando el vino es por definición un producto único e irrepetible, su calidad puede potenciarse con el aporte de la ciencia y un acertado manejo de la interacción genética/terroir.



Con la elección de la mejor genética para cada terruño en particular, el productor puede neutralizar las asimetrías de fuerza al momento de negociar el precio de la uva debido a que podrá diferenciar su producto y generar escasez en un contexto de mercados saturados.

Las enseñanzas que nos deja el trabajo de selección clonal de Malbec, que estamos dispuestos a compartir con todos los colegas del sector, son:

La innovación por su rol dinamizador mejora significativamente la sustentabilidad económica de las PYMEs del sector vitivinícola, y además es un instrumento de integración e inclusión social al aumentar el poder de negociación del productor e igualar la oportunidade de acceso de los productores a los recursos productivos y a los mercados.



Los resultados logrados en Malbec por Tempus Alba no solo mejoran la rentabilidad de la empresa innovadora, sino que además benefician económicamente a otras empresas vitivinícolas del sector.



Estamos encaminados hacia la elaboración de un mapa sensorial de Malbec a nivel nacional, con base científica, para poder anticiparnos al posible impacto del cambio climático en caso de que éste, obligue a la relocalización geográfica de dicha variedad.



El desarrollo de la técnica de micropropagación in vitro y su puesta a punto para la multiplicación de plantas de vid, está disponible para ser utilizada en otras variedades viníferas o para otros usos de la uva. Además este método de producción tiene un impacto positivo sobre el medio ambiente ya que permite la obtención de plantas libres de virus.



El mecanismo asociativo de transferencia de conocimiento como el Círculo VERO Malbec ha demostrado ser muy efectivo y socialmente superior al de patentes y pago de royalties por el uso de una innovación tecnológica. Como ejemplo podemos citar la rápida incorporación de los nuevos clones seleccionados por Tempus Alba en viñedos ubicados en terruños muy diferentes.



Hemos dado a luz a una empresa de triple impacto, basada en el conocimiento, que aporta simultáneamente a la mayor productividad individual, al crecimiento económico sectorial, al desarrollo social del sector rural y a la preservación del medio ambiente.

Dr. Ing. Agr. Aldo Luis Biondolillo
Profesor Invitado Ad Honorem FCE/UNCuyo
Fundador y Director General Bodega y Viñedos Tempus Alba