Reservas al límite

Confirmado: al final era cierto, usaron el oro de las reservas

Antes de las PASO hubo que afrontar vencimientos con el FMI y no había tantas reservas. Allí surgieron sospechas sobre las tenencias del metal precioso en manos del BCRA.

Jorge Herrera
Jorge Herrera lunes, 13 de noviembre de 2023 · 15:28 hs
Confirmado: al final era cierto, usaron el oro de las reservas
El Banco Central de la República Argentina tiene una posición de reservas muy endeble y este año debió echar mano a todos los recursos para cumplir los compromisos del país. Foto: Noticias Argentinas

Un mes antes de las PASO se había desatado una polémica entre el Directorio del Banco Central (BCRA) y una consultora que sospechaba que habían vendido las reservas de oro. La consultora en cuestión es 1816 y había publicado y distribuido un informe entre sus clientes. La mayoría eran bancos y fondos comunes de inversión, en el cual señalaba que la información del balance del BCRA dejaba inferir que el Gobierno había pagado con el oro parte del vencimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El BCRA, rápido de reflejos, sobre todo porque a semanas de las PASO a nadie le convenía que se dijera que estaban vendiendo el oro para pagarle al Fondo, emitió un comunicado sobre la Administración de las reservas diciendo lo siguiente: “El balance del BCRA refleja operaciones financieras habituales para mejorar la rentabilidad de las reservas y son auditadas, y que en el caso del oro se mantiene la misma posición y no era la primera vez que se intentaba instalar la idea de que el BCRA se desprendió del oro. No ocurrió en el pasado ni ocurrió en esta oportunidad”.

Una semana después, la consultora señalaba en otro informe que la posición de oro había vuelto a los niveles históricos y que la caída advertida días atrás parecía haber sido transitoria, y ponían signos de interrogación sobre un “REPO”. La consultora explicaba que al lunes 7 de agosto la autoridad monetaria posee oro por US$ 3.839 millones (1,98 millones de onzas al precio internacional), ya que al lunes 31 de julio había informado tenencias por US$ 3.469 millones (1,77 millones de onzas al precio internacional), lo cual sugería que en esa semana se había realizado alguna operación con el oro para hacerse de liquidez en divisas. 

Las reservas en oro sufrieron subas y bajas circunstanciales.

“Cualquiera haya sido la operación hecha a finales de julio, la misma fue revertida en los primeros 7 días de agosto. Estos datos son consistentes con lo informado oficialmente por el BCRA”, agregaba.

¿Pero qué pasó en realidad? ¿Quién tenía razón? ¿Había razones para sospechar? Ni una cosa ni la otra, pero ambas. Veamos.

El BCRA tiene una posición en oro en las reservas internacionales declarada públicamente al Fondo y otros organismos internacionales de 61,7 toneladas desde hace más de dos décadas. Es más, estas toneladas las había comprado la administración de Néstor Kirchner, con Alfonso de Prat Gay a la cabeza del BCRA. Las compró entre enero y agosto del 2004, fueron unas 54,8 toneladas y las restantes casi 7 toneladas se compraron durante el mandato de Cristina Fernández en setiembre del 2011. Vale recordar que Argentina tenía 10,4 toneladas en el primer trimestre del 2000 las que fueron liquidadas en el tercer trimestre de ese año antes del colapso del 2001.

Pero volvamos a la actualidad. Después de la controversia y a casi un mes de las PASO los datos provenientes del mercado de metales londinense, la referencia mundial, daban cuenta que no había cambios en las reservas argentinas de oro. Pero eran datos al cierre de junio. En los primeros días de octubre se conocieron nuevos datos, más actualizados, al cierre de julio y mostraban una caída en las reservas de oro de Argentina de 7 toneladas. ¿Qué pasó?

Miguel Pesce, titular del Banco Central, en medio de tensiones permanentes del mercado. 

El BCRA, efectivamente, usó la tenencia de oro de las reservas. Se supone, ya que no hay información oficial, que realizó un swap con ese oro. Se trata, técnicamente, de una operación financiera de arbitraje de tasas, donde se vende el oro y se colocan los fondos a tasa de interés en una divisa internacional y se recompra el oro al final de la operación, y así se le saca un “poco de jugo” a ese oro. Por eso también tiene razón el BCRA que sostiene que no vendió el oro. En estos días con nueva información londinense se comprueba que al cierre de agosto volvieron a ingresar las 7 toneladas a las reservas.

Por eso la consultora arriesgaba que podía tratarse de un “REPO” que es una operación similar donde se entrega un activo a cambio de la promesa de recomprarlo.

Todo esto no debería extrañar a nadie porque no es la primera vez que se hace este tipo de inversiones con el oro del BCRA. La primera fue en octubre de 2016 bajo la gestión de Federico Sturzenegger en el BCRA que realizó un swap con 5 toneladas de oro, que en febrero de 2017 renovó. Luego hizo otros tantos, pero nunca superaron el 10% del total del oro. O sea, el riesgo era acotado. Incluso, durante el actual Gobierno en marzo del 2020 se hizo un swap con 5 toneladas que retornaron en abril, y en diciembre del 2021 lo hicieron con 7 toneladas que volvieron un mes después, es decir, la misma operación que en julio pasado.

De modo que el oro sigue en el BCRA. Pero sería muy sano que hubiera información oficial en tiempo y forma para evitar suspicacias y malos entendidos, fundamentalmente, cuando lo que no abunda es confianza ni credibilidad.

Archivado en