Más empresas extranjeras van haciendo las valijas

Varias empresas de capitales extranjeros desinvirtieron en la Argentina en los últimos dos años y continúan haciéndolo.
Te Podría Interesar
Costos laborales altos, paritarias que pueden volver a abrirse, paros, baja productividad, leyes laborales inflexibles que no permiten que el negocio "respire" (es decir, se expanda o se contraiga según las posibilidades del inversor), conflictividad, presión tributaria, alta inflación, un dólar que no ayuda, dificultad para girar dividendos y también para importar y en algunos casos exportar productos, son algunas de las razones por las cuales varias empresas de capitales extranjeros desinvirtieron en la Argentina en los últimos dos años.
Según el Global Innovation Index 2014 (un índice elaborado por la Universidad de Cornell, la escuela de negocios Insead y una agencia de las Naciones Unidas llamada The World Intellectual Property Organization), la Argentina está en el puesto 124° entre 143 países en el ítem "Clima de negocios", detrás, en la región, de Chile (62) Uruguay (68) y Perú (72), según revela hoy La Nación.
A la hora de medir la "Facilidad para hacer negocios", la Argentina está en el puesto 119, superada por Uruguay (44), Chile (53) y Perú (63).
"La inversión extranjera directa (IED) creció en el último año en general en todos los países del mundo, llegando a niveles anteriores a la crisis 2008-2009", dice Marcelo Elizondo, director de Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI) y quien fue director de la fundación ExportAr.
Sólo en los países emergentes, la inversión global representó 52% del total mundial, pero en la Argentina descendió 13% en 2013 "pese a que se computó como recepción de IED la forzada reinversión de empresas extranjeras que no recibieron autorización para enviar utilidades al exterior y que representa el 70% de la inversión total", agrega. La Argentina recibe la mitad de inversiones extranjeras que Chile, un sexto de lo que recibe Brasil y 0,7% del total mundial.
La inversión extranjera directa se redujo 25% anual en 2013 en la Argentina debido a las restricciones en el acceso a las divisas implementado en 2011.
A la cabeza de las empresas con problemas están las autopartistas. La norteamericana Visteon Corporation se sumó al estado de crisis del sector y cerró su planta en Quilmes. Lear, también de Estados Unidos, ya había anunciado el cierre de su actividad y tiene un conflicto todavía latente que ya había vivido la española Gestamp a mitad de año.
Los frigoríficos están en la misma situación.
La imprenta norteamericana Donnelley informó de un día para el otro a sus empleados que ya no operaría más en la Argentina a través de un breve comunicado difundido durante la mañana del 11 de agosto, cuando ingresaban a trabajar.
La inversión anunciada en minería por la brasileña Vale, de unos 6000 millones de dólares, finalmente no se concretó y quedaron sin trabajo 6000 personas entre puestos directos e indirectos que iban a poner en marcha el proyecto en 2013.
Ese año también dejó el país Deca Piazza, fábrica de sanitarios con capitales también brasileños.

