Ropa a prueba de sudor, microbios y que se ven bien
Batas para cirujanos que son resistentes a los microbios y repelen la sangre. Smokings que se pueden lavar en casa. Pantalones cortos que permiten a los jugadores de baloncesto saltar más alto. La ropa de trabajo hoy no solamente tiene que verse bien, se espera que ayude a quienes la usan a tener un mejor desempeño, ya sea en un hospital, el restaurante de un hotel o un escenario deportivo.
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Medias que ayudan a evitar lesiones. |
Estos sujetos de prueba son parte del Laboratorio de Investigaciones Deportivas de Nike Inc., una instalación de 1.486 metros cuadrados con secciones de pistas para correr, campos deportivos y césped artificial para probar indumentaria para varios deportes.
Placas de fuerza están colocadas en el piso para calcular el impacto y la distribución del peso de los pies de los atletas. Unos 18 investigadores, desde médicos a biomecánicos, pasando por fisiólogos y científicos de materiales, crean y prueban conceptos aquí, ayudados por ingenieros, diseñadores y médicos.
Deporte en la vanguardia
En el mundo del deporte es donde se realiza la mayoría de la investigación y el desarrollo de uniformes.
Darren Stefanyshyn, un profesor asociado de biomecánica de la Universidad de Calgary, Canadá, ha estudiado por años a atletas saltando y corriendo en el laboratorio.
En un proyecto conjunto con el fabricante de indumentaria deportiva Adidas, Stefanyshyn, que ha sido coautor de muchas investigaciones sobre desempeño de prendas deportivas, ayudó a desarrollar maneras de amoldar bandas termoplásticas de poliuretano en telas para apoyar y guiar a los músculos en sus movimientos.
Stefanyshyn dice que pruebas de laboratorio indican que los atletas que utilizan ropa interior con esas bandas en grupos de músculos clave logran mejoras pequeñas pero perceptibles en su capacidad de saltar, trotar y correr a toda velocidad.
Basándose en su investigación, Adidas está utilizando la tecnología "TechFit Power Web" en los uniformes de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA) de Estados Unidos.
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Medelita fabrica guardapolvos que no se manchan. |
Los fabricantes de indumentaria médica están usando la tecnología de la ropa deportiva en sus prendas. Cuando la doctora Lara Manchik quiso una bata tan cómoda como la camiseta impermeable y airosa que usaba para hacer deporte, fundó Medelita, que usa una tecnología similar para mantener a raya el sudor. La compañía también trata la tela con Teflon, para repeler las manchas y cualquier líquido corporal, dice el director general, Joe Francisco.
Otros uniformes ayudan a proteger a los trabajadores de la salud de enfermedades infecciosas. Vestagen, un fabricante de prendas antimicrobios e impermeables, trata a la ropa con productos químicos, la procesa en rodillos de alta presión y las cura en hornos de hasta 45 metros de largo, dice Ben Favret, el director general de la compañía. Los científicos prueban las muestras de los tejidos sumergiéndolos en un caldo de microbios y midiendo luego qué cantidad de bacterias sobrevivieron a la inmersión.
Una de las características más importantes de los uniformes de hoy es la comodidad. Los fabricantes han eliminado en su mayoría los uniformes rígidos y brillantes del pasado.
Las más recientes telas de poliéster son todavía durables, pero ayudan a eliminar la humedad y a que las personas que las usan se mantengan frescas, secas y sin olor.
Los fabricantes de uniformes siguen buscando su propia versión del Santo Grial. Entre los avances esperados están las telas de uniformes que se autolimpian, hechas de nanofilamentos tan pequeños que al entrar en contacto los líquidos forman bolitas y resbalan, lo que evita que la ropa se manche o humedezca.
También en el radar hay uniformes que tienen diodos que emiten luces que producen imágenes brillantes o uniformes hechos con telas "inteligentes" tejidas con sensores que monitorean la condición de soldados, bomberos u otros trabajadores asignados a actividades peligrosas.
Fuente: The Wall Street Journal