Shane Lowry se coronó en el Abierto Británico

El golfista irlandés se consagró campeón de la 148º edición del Abierto Británico, que se disputó en Royal Portrush, en Irlanda del Norte, y logró así su primer Major.

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Shane Lowry con su trofeo.

DPA

El golfista irlandés Shane Lowry se coronó en la 148ª edición de The Open Champiosnhip, que se disputó esta semana en Royal Portrush, en la costa de Irlanda del Norte y consiguió así su primer Major.

Si este sábado, en el tercer día de competición, Lowry neutralizó al líder de las dos primeras jornadas, el estadounidense JB Holmes, en la jornada dominical el robusto barbudo irlandés navegó el mismo viento que derribó a sus rivales para hacerse fuerte en su isla con un resultado final de -15, a seis golpes del segundo, el inglés Tommy Fleetwood.

Después de los éxitos de Padraig Harrington en The Open en 2007 y 2008, esta es la tercera victoria de un irlandés en lo que va de siglo; la cuarta, si se cuentan la de los norirlandeses Darren Clarke en 2011 y Rory McIlroy en 2014, cohabitantes de una isla que se ha unido esta semana para aclamar a Shane Lowry.

"Caminando por el 18 sentía que me salía de mi cuerpo. No puedo esperar a despertarme mañana (lunes) por la mañana. La sensación va a ser increíble", dijo Lowry, que apenas pudo hablar cuando agradeció el apoyo de sus padres durante toda su carrera en la ceremonia de entrega de premios.

"Ha sido un desfile de Shane y estoy contento por él. No he logrado poner presión y me siento decepcionado", señaló por su parte Fleetwood, estrella de la última Ryder Cup pero aspirante aún a su primer grande.

Después de la eliminación de su amigo McIlroy, con el que se había medido desde la infancia, el público volcó la emoción y los gritos de "olé, olé, olé" en el golfista de 32 años del pequeño condado de Offaly, cerca de Dublín.

Pocos golfistas pueden representar mejor el carácter y las pasiones de los irlandeses como el pelirrojo Shane, que marca su bola con un trébol de cuatro hojas y, cuando viaja por el mundo, intenta no perderse ningún partido de fútbol gaélico del equipo de su condado, con el que su padre Brendan ganó el campeonato de All Ireland.

La victoria de Lowry tiene aún más relevancia por ser la primera vez desde 1951 que The Open Championship se celebraba en Irlanda. Y el regreso a Royal Portrush no decepcionó ni al público, que marcó el segundo récord de asistencia, ni a los jugadores, a pesar de las vicisitudes y el temporal de la última jornada.

Al igual que Fleetwood, la mayoría de los aspirantes al liderato después de tres días, como los ingleses Lee Westwood (-6) y Justin Rose (-1), y los estadounidenses Brooks Koepka (-6), número uno del mundo, y Rickie Fowler (-5), perdieron terreno y se quedaron muy alejados del campeón.

El triunfo de Lowry le puso freno a las aspiraciones de los estadounidenses de hacerse con los cuatro Majors del año, después de las victorias de Brooks Koepka en el Campeonato de la PGA, de Gary Woodland en el Abierto de Estados Unidos, y de la estrella Tiger Woods en el Masters.

"Es sobre todo frustrante por que es un grande y me encanta jugar estos torneos. Me encanta el ambiente y el estrés de jugar un major", dijo Tiger, ganador de 15 grandes, al despedirse de su 21° Open Championship antes del fin de semana.

"Una de las cosas más difíciles de aceptar como un atleta entrado en años es que no vas a tener la consistencia que tenías con 23 años. Voy a estar en la pelea por la victoria y voy a ganar torneos, pero va a haber momentos en que no voy a poder estar en ese nivel", analizó Woods, que con 43 años volvió a ponerse en la elite del golf mundial.

De hecho, Tiger, quinto del mundo, decidió no sumarse a los mejores del ránking la próxima semana en la tercera prueba de los Campeonatos Mundiales (WGC) en Memphis, Tennessee, donde el calor abrasador contrastará con la lluvia y el frescor de Portrush.

ESPN

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