Sevilla y Atlético de Madrid dejaron pasar una gran oportunidad

En el Sánchez Pizjuán , Sevilla y Atlético de Madrid buscaban ganar para superar al Barcelona en la tabla de posiciones, pero igualaron 1 a 1 y dejaron la cima servida para el Real Madrid. El argentino Franco Vázquez anotó el gol del Sevilla.

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Ocampos fue titular en Sevilla.

SEVILLA FC

El Atlético de Madrid empató este sábado en su visita al Sevilla FC (1-1), en un partido correspondiente a la jornada 12 de LaLiga Santander y en el que Franco Vázquez y Álvaro Morata anotaron los goles, evitando que ninguno pudiera superar al Barcelona en la tabla clasificatoria.

La derrota previa de los culés, por 3-1 en el campo del Levante UD, había creado una buena oportunidad a sus perseguidores para acercarse al liderazgo, fijado en los 22 puntos del Barça. Y tanto el Atlético como el Sevilla acumulaban 20 puntos antes del pitazo inicial en su duelo, por lo que imponerse había adquirido un nivel más de motivación.

No obstante, el control de líneas fue la nota dominante desde los primeros minutos. Los locales se adueñaron de la pelota, aunque sin inquietar al arquero colchonero Jan Oblak. Tampoco encontraban un resquicio los pupilos de Diego Pablo Simeone, que había vuelto a confiar en Ángel Correa de inicio, en detrimento de Diego Costa.

Al lado del argentino en la delantera, Álvaro Morata sí que es un fijo en las alineaciones del 'Cholo' Simeone. Discreto, eso sí, estuvo el jugador madrileño durante la primera mitad. Su actuación iba en consonancia con la de todo el Atleti, que encajó el 1-0 como consecuencia de un despiste a pelota parada.

Renan Lodi cometió una falta, quizá evitable, al borde de su área. Esa acción le costó recibir tarjeta amarilla y encima brindó al Sevilla su mejor ocasión hasta el momento. Aunque el esférico debía botarse desde el costado derecho del ataque local, Éver Banega la puso con temple en una jugada del 'laboratorio' de Julen Lopetegui.

Los arietes sevillistas arrastraron a toda la defensa del Atleti y el central Mario Hermoso le perdió el marcaje al 'Mudo' Vázquez, quien remató picado de cabeza y batió a Oblak con astucia. El arquero esloveno, pese a estar bien colocado, lució manos blandas y no pudo obrar otro de los milagros que acostumbra a hacer.

Anestesiado se quedó el equipo rojiblanco, vestido de negro para esta ocasión. Tan solo disparó una vez sobre la portería defendida por Tomas Vaclik, con la firma de Koke Resurrección. Cierto que su tiro iba fuera, pero al menos el capitán quería dejar patente sus ganas de réplica.

Apenas él y Morata habían mostrado algo de donde 'rascar' antes del descanso, tiempo que Simeone aprovechó para hacer dos cambios. El técnico argentino estaba perdiendo la batalla de estrategias frente a Lopetegui, cuyo equipo se expresaba con mucha fluidez sobre el césped.

Los encargados de darle brío al conjunto visitante fueron Santiago Arias, para el carril derecho, y Diego Costa, en sustitución de un Thomas Lemar tan discreto como habitualmente. La fe que le profesa el 'Cholo' quedó en entredicho por enésima vez, tal y como demostró la imagen colchonera en el segundo tiempo.

Ataques más vertiginosos y dominio de la posesión, con recompensa en forma de dos goles en cuestión de cinco minutos. El primero terminó anulado tras consulta al VAR, debido a un fuera de juego de Correa; su centro, excelente, había sido remachado en tromba por Diego Costa al fondo de las mallas.

Justo antes, el propio Correa ya había generado peligro a raíz de un eslalon. Su culminación, con un zurdazo raso y cruzado, puso en aprietos a Vaclik y de manera involuntaria se convirtió en presagio del 1-1. Aunque no se rubricó en ese testarazo de Diego Costa, sí subió al marcador otro similar de Morata.

Correa, de nuevo, había empezado el arreón y abrió hacia la banda derecha, donde Arias galopó dentro del área para poner un centro raudo al segundo poste. Habiendo superado a Vaclik por arriba, en esa posición estaba atento el '9' del Atleti para perforar la red sevillista con tino.

El cansancio había hecho bastante mella entre las filas locales y fiel reflejo de ello era Óliver Torres, cuya aportación se había disipado tras el descanso. Lopetegui lo sustituyó, en busca de aire fresco, y sus pupilos de inmediato lo interpretaron bien.

Es más, Luuk de Jong tuvo en su cabeza el posible 2-1 en el minuto 67, merced a un cabezazo que se marchó desviado a la salida de un córner, habiéndose elevado por encima de Felipe Monteiro. El encuentro se estaba perfilando hacia un intenso intercambio de golpe, a lo que el Atleti tuvo la chance de ponerse en ventaja con un penal en los pies de Diego Costa.

Por una falta de Nemanja Gudelj sobre Koke, que revisó el VAR y 'metió' dentro lo que parecía fuera, el equipo visitante tuvo la opción de remontar. Sin embargo, el hispano-brasileño dio otra muestra más de su irregular comienzo de curso. Vaclik le detuvo el lanzamiento e 'ipso facto' paró con el pie izquierdo otro tiro de Koke en el rechace.

Cuando corría el primer minuto del tiempo añadido, Diego Costa vio cómo Gudelj taponaba un disparo clarísimo en el corazón del área; Morata remachó en el rebote y Jules Koundé retuvo la pelota sobre la misma línea.

A pesar de tocar la pelota con la mano, involuntariamente a juicio del VAR, ni las cámaras televisivas pudieron enmascarar que el joven central sevillista había retenido la pelota, al miso tiempo que Morata y otro compañero intentaban rematar en segunda instancia.

El equipo arbitral, con José Luis González González a la cabeza, obvió esa infracción y también un manotazo que recibió el '9' colchonero, otorgando la pelota a los locales. Entre protestas murió el partido y con ello la opción de ambos equipos de salir como líder provisional del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

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