El día que el Pulga estuvo cerca de jugar en Real Madrid

El crack tucumano, que está viviendo uno de los mejores momentos de su carrera con la clasificación de Colón a la final de la Sudamericana, estuvo cerca de fichar para Real Madrid cuando estaba en inferiores. El pase se frustró, dejó el fútbol y se dedicó a la albañilería.

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Luis Miguel Rodríguez, figura de Colón.

PUBLICADA EN EL LITORAL

Luis Miguel Rodríguez es la figura excluyente de Colón de Sante Fe, que anoche logró la clasificación a la final de la Copa Sudamericana al eliminar al Atlético Mineiro por penales en Brasil, pero detrás de este gran momento en su carrera hay una historia de sacrificios que lo llevó a vestir la camiseta del Inter de Milán en inferiores, ser buscado por el Real Madrid y dejar todo para dedicarse a la albañilería.

Todo comenzó en 1999 cuando Luis Rodríguez formó parte del proyecto ORI, una filial del Inter de Milán en el país, junto con los managers Hugo Juárez y José Ismail. Desde muy pequeño, el Pulga llamaba la atención de todos en su pueblo y era figura en el equipo Unión Simoca, de la Liga Tucumana.

Con 14 años viajó hacía la pensión del Inter de Milán junto a otros tres compañeros. Vivía en el lugar, no le faltaba nada y se entraba diariamente. No solo eso, disputó varios partidos amistosos frente a Parma, Udinese y Perugia.

"Quería quedarme, pero mi representante me hizo volver. En 2003, con ORI, jugué el Mundialito en Las Canarias. Nos eliminó Barcelona, pero me eligieron el mejor del torneo. La selección mexicana juvenil jugaba un amistoso contra Real Madrid y me invitaron. Anduve tan bien que le interesé al Real. Pero Ismail dijo de nuevo que no por el vínculo con Inter, que al final se rompió. Después de eso, llegó lo de Rumania que fue el colmo y pegué la vuelta. Y pensar que me querían en Real Madrid...", se lamentó en una entrevista con La Gaceta en 2007.

A pesar del interés que mostró el conjunto Merengue, las personas que manejaban la incipiente carrera de el Pulga decidieron que no vaya a la prueba. Y cuando quedó sin club, le ofrecieron probar suerte en Rumania junto a otras cuatro promesas.

Rodríguez quería revancha así que fue sin dudarlo, pero todo fue peor. Con 18 años llegó a estar diez horas desamparado en la estación de trenes de Bucarest, debido a que la persona que tenía que pasarlo a buscar nunca apareció. Abandonado, sin comida y sin dinero, veía alejarse la posibilidad de ser jugador profesional.

Cuando regresó a Tucumán rompió el vínculo con su representante y decidió dejar el fútbol, por lo que empezó a dedicarse a la albañilería para ayudar a sus padres. Tiempo después, por insistencia de su papá y su hermano regresó a las canchas. Ganó rodaje en el sindicato UTA, pasó a Racing de Córdoba y dio el salto a Atlético Tucumán, donde encontró su lugar en el mundo y hasta fue citado por Diego Maradona a la Selección.

"Lo más grande que conseguí fue estar en la Selección, convocado por Maradona. Eso es lo que quiere todo jugador de fútbol cuando empieza, más allá de hacer plata, de jugar en un club grande o de irse afuera. El deseo siempre es estar en la Selección. Lo pude conseguir. Puedo decir que fue lo más maravilloso que viví y que, además, estuve al lado del más grande de todos los tiempos y que hasta me dio charlas técnicas", dijo en su momento al respecto.

El próximo 9 de noviembre, en el estadio La Nueva Olla de Asunción, el Pulga tendrá la chance de alzarse con su primer trofeo internacional y escribir una nueva página en su maravillosa historia.

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