Todos fuimos, todos somos, todos podemos ser Emanuel

Emanuel Balbo murió víctima de la violencia, pero también de la falta de solidaridad de una sociedad que prefiere seguir mirando para el costado.
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Lucas Burgoa

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Todos fuimos, todos somos, todos podemos ser Emanuel(publicada en Infobae)

Todos fuimos, todos somos, todos podemos ser Emanuel | publicada en Infobae

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Claudio Tapia lleva sólo 19 días como presidente de la AFA y el fútbol argentino ya se cobró una nueva víctima. Emanuel Balbo fue asesinado en la tribuna del Mario Alberto Kempes ante la mirada impávida y pasiva de cientos de personas que tuvieron la oportunidad de salvarle la vida pero la dejaron pasar.

Según las declaraciones de su papá, Emanuel se encontró en la tribuna con el Sapo Gómez, el asesino de su hermano libre por decisión de la Justicia, y fue a increparlo. Bastó un solo grito del sujeto en cuestión para que el destino de un pibe tuviera un desenlace fatal: "¡Es hincha de Talleres!".

Para el resto de los hinchas ubicados en la tribuna y cercanos al encuentro, ese grito fue suficiente. Fue suficiente para sumarse a la manteada, fue suficiente para mirar para otro lado, fue suficiente para hacerle honor, una vez más, al "no te metás".

El fútbol argentino está en estado crítico desde hace años por la presencia de barras violentos que cuentan con la complicidad de la policía, de la clase política y de los propios dirigentes de los clubes. Sumado a un clima social en el que ser hincha de otro club o tener afinidad política con tal o cual sector son motivo de agresiones verbales y físicas que traspasan todo tipo de límites.

Da miedo ir a la cancha porque lo que pueda pasar es una lotería. Se pueden tomar mil recaudos, pero si a un imbécil se le ocurre acusarte de ser hincha del clásico rival y el resto hace la vista gorda, todos podemos ser Emanuel. Todos.

¿Será que el dolor de esta nueva muerte traerá la luz y dará conciencia? Ojalá. Espero que sí. Creo que no.