Thomas, un campeón con los pies en la tierra

El británico, flamante campeón del Tour de France, dejó una declaración que lo retrató a la perfección.
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Cuando su victoria en el Tour de France empezó a ser una evidencia, con un Christopher Froome sin demasiadas fuerzas y un Tom Dumoulin incapaz de amenazarlo, el británico Geraint Thomas dio una declaración que lo retrató.

"Obviamente quiero ganar", dijo esta semana. "Pero al mismo tiempo, es solo una carrera ciclista. No es una cosa de vida o muerte. No es que vayamos a Afganistán aquí. Eso es la vida real. Simplemente somos unos privilegiados por estar en la posición en la que estamos", consideró el pedalista del Sky.

Thomas estaba cerca de conseguir la victoria de su carrera, pero lo asumía con una inusual normalidad. El británico, coronado hoy en los Campos Elíseos, prefiere el perfil bajo.

Es un campeón con los pies en la tierra, ambicioso pero leal, innegociable en el compromiso y, además, muy querido por el pelotón.

"Es un buen tipo", dijo Froome, su compañero de equipo y quien partía como favorito a ganar un quinto Tour. El holandés Dumoulin, que subió al segundo escalón del podio hoy en París, reconoció que "el más fuerte ganó". "Estoy muy feliz por G", agregó el propio Froome, su amigo.

El galés, a quien llaman "G" en el Sky, se impuso después de tres duras semanas partiendo como gregario de lujo para Froome, que llegaba a la ronda gala tras ser exonerado de un doping por salbutamol.

Y si bien el tema centró la atención durante los primeros días, con frecuentes abucheos del público al cuádruple campeón, la buena forma de Thomas planteó el dilema de esta edición de la carrera: ¿qué hacer cuando el ayudante supera al líder? Thomas lo resolvió con deportividad, sentido común y transparencia.

"Su lealtad y su ética de trabajo es algo a lo que aspirar en la vida, no solo en el ciclismo. Muy orgulloso de ti, amigo", lo felicitó Mark Cavendish, a quien Thomas ayudó alguna vez a ganar un oro mundial.

Thomas surgió como una de las grandes promesas del ciclismo británico a principios de este siglo. Siguiendo la tradición de la isla, fue formado en la pista, aprovechó su talento y fue doble medallista olímpico, en 2008 y 2012, en la persecusión por equipos.

En el camino, el nacido en Cardiff no había arriesgado más que ser un gran gregario. Después de sus primeros años como profesional en el Barloworld, en 2010 llegó al Sky y desde 2013 fue el principal ayudante de Froome.

Pero en medio de los éxitos del jefe, a Thomas a veces le faltó suerte, como el año pasado, cuando un accidente lo obligó a retirarse del Giro d'Italia, en el que era favorito. Tampoco pudo terminar aquel Tour tras otro choque, después de comenzar de líder.

Después de ganar el Critérium del Dauphiné, unas semanas antes del Tour, Thomas habría podido mostrar ostensiblemente las buenas piernas con las que llegaba. Pero su victoria fue de a poco, pese a dos triunfos en los Alpes, uno de ellos en el mítico Alpe d'Huez.

Y fue construyendo su triunfo en silencio, sin estridencias, muy concentrado. Pero ya el sábado, tras la crontrarreloj de Espelette, el británico sí fue más elocuente.

"He ganado el Tour de France, hombre, no sé qué decir, es simplemente abrumador", alcanzó a balbucear Thomas mientras abrazaba entre lágrimas a Dave Brailsford, jefe del Sky Team.

Thomas, aun muy tranquilo, no rechaza una cerveza cuando es el momento adecuado. "Si tuviera que vivir como un monje las 24 horas, colapsaría", expresó quien parece tener un buen equilibro entre ciclismo y vida privada. Y gracias a eso no llegó a este Tour con la "silueta de un bebedor de cerveza", como lo vio el periódico "L'Équipe" hace algunos años.

Pero el campeón nunca olvida los detalles importantes. Según contó su entrenadora de la infancia al diario "The Guardian", Thomas le envió durante la carrera un video a su hija de 14 años, que estaba enferma.

"La animó a seguir luchando y felicitó a su hermano pequeño por ser tan buen hermano. Toda la familia estaba en lágrimas", contó Debbie Wharton. "No creo que el triunfo lo cambie en nada. Ya asumió tremendamente bien sus éxitos olímpicos", añadió la entrenadora.

Incluso como el nuevo rey del ciclismo, Thomas no olvidará lo que es esencial en la vida.