Rugby: efectos colaterales no deseados

La denuncia de abuso de una joven contra un grupo de rugbiers continúa ocupando la agenda diaria mendocina y algunos sponsors se alejan de la actividad para despegarse de la polémica.
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MDZ

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Rugby: efectos colaterales no deseados

Con cruce de cartas por parte de la denunciante, de dos de los jugadores imputados y del padre de otro de ellos, la conmoción por la denuncia de abuso de una joven contra un grupo de rugbiers, que fueron imputados, continúa ocupando la agenda diaria mendocina.

Los efectos de lo enunciado impactan también en el propio juego, por encima de los involucrados en forma directa.

OSDE, patrocinador de los equipos de Marista y Los Tordos, decidió retirar su apoyo económico a esos clubes, y es obvio que el estrépito de lo acontecido influyó para la toma de decisión de la empresa vinculada a la salud.

El rugby es un juego amateur, donde la inmensa mayoría de los jugadores lo practican por placer y con mucha pasión. Sólo un pequeño grupo de elegidos son profesionales, dedicando todo su tiempo y sus expectativas y esfuerzos al juego.

Siendo el deporte amateur, el apoyo de los sponsors a los clubes es imprescindible para que éstos presten la mejor atención, infraestructura e instrumentos para el juego a todos los deportistas, desde los infantiles hasta la división superior.

Lo señalamos ya en nuestra editorial "Vergüenza y Reflexión" y hoy debemos insistir en el daño que causa la pobre e ineficiente tarea de dirigentes y entrenadores, cuyas consecuencias impactan de lleno en el puro deporte. 

El retiro de OSDE como patrocinador es una de ellas.

Buenos maestros, y claros e inteligentes dirigentes, hubieran evitado o minimizado las conductas violentas y frecuentes de algunos jugadores desubicados e incluso no se hubiera llegado ni por asomo a la instancia en que se encuentra todo el deporte por la reciente acusación.

Fue patético el comunicado de la Unión de Rugby de Cuyo, desligándose de todo frente a la denuncia sobre los jugadores que festejaban la obtención del campeonato en el torneo nacional de Seven.

¿No era motivo suficiente de ocupación por parte de la máxima autoridad mendocina? ¿Cuándo sino en esta instancia?

La ineficiente tarea de entrenadores y dirigentes, provocó el retiro de apoyo económico de OSDE e incluso limita la posibilidad para ampliar esa colaboración por parte de otras empresas. Y esto es necesario para que los clubes puedan mejorar su diaria actividad.

Son los mismos actores del rugby los que deben comenzar, sin apuros pero desde ahora y con convicción y capacidad la tarea reconstructiva, apuntando a que mejore sustancialmente la calidad de directivos y entrenadores.

Se debe poner foco intenso en sostener e internalizar los principios y la filosofía del juego. Deporte como medio de relacionamiento para divertirse, mejorarse físicamente e incorporar valores de respeto, autocontrol, superación y equilibrio en la victoria y la derrota, son algunos de los principios que deben ser inculcados y sostenidos diariamente con pasión y decisión. 

La tarea requiere de involucramiento, no de mirar para otro lado como hizo la Unión de Rugby de Cuyo.

Hay que hacerlo, no se puede seguir evitando, mirando para otro lado o buscando excusas.