River - Boca: ¡Mendoporteños, a llenar el estadio!

En una lamentable situación que vive el fútbol mendocino, el Malvinas explotará por única vez en el año.
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Ariel Fernández

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River - Boca: ¡Mendoporteños, a llenar el estadio!(Web)

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Obviamente el título cargado de sarcasmo manifiesta justamente todo lo contrario a lo que pretendo que ocurra y en contrapunto de mis valores y amores. Aunque esta es una larga discusión y, que desde hace tiempo viene ocurriendo, nada mejor que reflotar la idea clara del sentir mendocino a pocos días de que se juegue la final de la Supercopa argentina en Mendoza entre River y Boca.

El 14 de marzo podremos observar un Malvinas Argentinas colmado. Y hasta ahí todo parece fantástico. La pena sobre el mendocino recae cuando nos damos cuenta que ese, justamente ese encuentro, será el único, a no ser que ocurra algo anormal, que se disputará a estadio repleto y que los equipos mendocinos, nuestros equipos mendocinos, seguirán transitando sus caminos solo con aquellos fanáticos y no con una provincia arraigada a sus raíces, a sus costumbres.

Y tal vez esta sea una larga y estéril lucha de algunos que nos animamos a decir que es más sustancial y delicioso ser parte de una costumbre y un sentimiento genuino, unido por un sentido de pertenencia, que aquel sentimiento popular sin cimientos. Algunos dirán que la pasión es inexplicable. Y podrán tener razón. De hecho nadie puede juzgar un sentimiento de amor del tipo y contexto que sea. 

Pero si podemos decir que el público de Mendoza seguirá frío con lo suyo y con la capacidad de consumir mucho más de lo foráneo que lo autóctono. Pero no es difícil de entender que en Mendoza pasan cosas raras, fuera de lo común. Claro que hay explicaciones que pueden tener sustento cuando analizamos la historia del fútbol mendocino y la falta de fútbol grande en la provincia durante casi toda su historia. Por eso podemos entender cómo en otras provincias las canchas se llenan con equipos locales. Es lógico, por nombrar ejemplos al azar, que el nacido en Tucumán sea hincha de Atlético o San Martín. Inclusive en el exterior sucede lo mismo: el nacido en Manchester difícilmente simpatice por Liverpool o Chelsea. Acá somos de River o Boca. ¿Raro no? Es nuestra realidad, a mi modo de ver con la intención de que esto de a poco se revierta.

Prefiero ver a un pibe con su remera de Godoy Cruz, Independiente, Gimnasia, Maipú, Huracán o San Martín, por nombrar solo algunos equipos de aquí, y no camisetas de los cinco grandes y ni hablar de clubes que ni siquiera sabemos dónde quedan en Europa. Puede sonar conservador todo, aunque las consecuencias reales se reflejan en las tribunas semi vacías de los estadios mendocinos.

El fútbol mendocino en su faceta emocional y popular está inmerso en una crisis desde hace muchísimos años, con simpatizantes que prefieren más ver el fútbol por televisión que en la mismísima cancha alentando por los colores del barrio. Que es capaz de pagar fortuna por una entrada para un Superclásico y nada por un equipo mendocino en una instancia decisiva. Cuestiones de valores, de arraigo. En fin, cosas de mendocinos.