¿Por qué eligieron a Luis Enrique como DT de España?

Liderazgo, carácter y fútbol moderno son las características que encarna el nuevo técnico de la selección española.
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¿Por qué eligieron a Luis Enrique como DT de España?(Barcelona oficial)

¿Por qué eligieron a Luis Enrique como DT de España? | Barcelona oficial

¿Por qué eligieron a Luis Enrique como DT de España?(Barcelona oficial)

¿Por qué eligieron a Luis Enrique como DT de España? | Barcelona oficial

 Liderazgo, carácter y fútbol moderno son las características que encarna el nuevo técnico de la selección española de fútbol, Luis Enrique, que deberá encargarse de reconstruir un equipo desorientado tras un mes de convulsión mundialista.

"Buscamos un líder", aseguró el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, poco antes de confirmar el nombre del elegido. De su elegido.

Se trata de una apuesta decidida y personal por un entrenador que, para empezar, confirmó su alto compromiso con el proyecto al renunciar a ofertas mucho más importantes económicamente, según reseñó el propio Rubiales.

A sus 48 años, Luis Enrique llega al equipo nacional tras acumular un bagaje importante como entrenador y que logró sus cotas más excepcionales con el Barcelona. Y particulamente en la temporada 2015/16, en la que ganó el "triplete" -Liga de Campeones, Liga española y Copa del Rey- con el equipo azulgrana.

Jugador reconocible por su intenso carácter y profesionalidad, llevó tales cualidades a su carrera como entrenador. Además, añadió un gusto por mezclar talento técnico con despliegue físico, algo que por otra parte también generó rechazo entre los sectores más "puristas" del barcelonismo.

Ahora, y tras un año sin entrenar, llega a la selección española con el ánimo de intentar resucitar a un equipo demolido durante los últimos cuatro años -con fracasos en los dos últimos Mundiales y la pasada Eurocopa- y que tan mal sabor de boca dejó durante su participación en Rusia 2018.

Pese a que llevaba dos años invicto, Rubiales decidió despedir a Julen Lopetegui dos días antes del debut en el Mundial después de que el entrenador anunciara su fichaje por el Real Madrid. El paso de Fernando Hierro por el banquillo nacional estuvo lejos de ser fructífero.

Quizá para desviar responsabilidades por sus decisiones, Rubiales quiso hablar únicamente de "futuro" durante su discurso de confirmación de Luis Enrique como seleccionador.

Junto a sus demostradas cualidades como entrenador, el nuevo seleccionador también deberá hacer frente a los peajes de su fuerte temperamento, a una forma muy particular y sensible de trasladar su enérgica forma de ser al trato con futbolistas y medios de comunicación.

En Barcelona todavía recuerdan sus ruedas de prensa, convertidas a menudo en algo parecido a un combate de boxeo. Y también rememoran episodios complicados con futbolistas.

"No vivimos en una burbuja y sabemos que es una persona con carácter y que ha tenido problemas con la prensa, pero la selección es otro tema y esperemos que todo se lleve bien. Queremos que el ambiente interno sea el mejor y la relación, aunque sea escasa, queremos que sea la mejor posible", expresó Rubiales.

Pero nada de eso tendrá relevancia si Luis Enrique, el tercer seleccionador español en menos de un mes, consigue revitalizar el ánimo de la hinchada y la facultad de competir de un equipo que se había acostumbrado a ganar y lleva demasiado tiempo sumido en la derrota, por unas u otras razones.

La federación española sólo desea encontrar a otro Lopetegui, a un hombre que regenere en poco tiempo el espíritu ganador y que vuelva a hacer jugar bien a la selección. Pero con un mayor grado de compromiso personal.

Luis Enrique será presentado la próxima semana y será entonces la primera toma de contacto para saber qué tipo de relación quiere y, sobre todo, qué espera de un equipo que el 8 de septiembre debutará en la recién creada Liga de Naciones ante Inglaterra. Rubiales eligió un "tratamiento de shock" para intentar recuperar cuanto antes a la selección española.