Pacífico: que un estúpido no dañe la alegría

El defensor Federico Allende ensució la alegría de una hazaña que fue por 48 horas de todos los mendocinos.
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Deborah Puebla

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Pacífico: que un estúpido no dañe la alegría(Télam)

Pacífico: que un estúpido no dañe la alegría | Télam

Pacífico: que un estúpido no dañe la alegría(Sport Club Pacífico)

Pacífico: que un estúpido no dañe la alegría | Sport Club Pacífico

Pacífico: que un estúpido no dañe la alegría(Télam)

Pacífico: que un estúpido no dañe la alegría | Télam

La Copa Argentina es ese torneo dónde los sueños se hacen realidad. Un equipo que milita en una categoría del Ascenso puede ser más grande que un plantel de Primera División. 

En esta edición 2017 pudimos observar varias hazañas:

  1. Deportivo Riestra a Tigre

  2. Sacachispas a Arsenal

  3. Deportivo Morón a Patronato

  4. Gimnasia a Quilmes

  5. Defensores de Villa Ramallo a Gimnasia de La Plata

  6. Atlanta a San Martín de San Juan

Pero un cruce llamó la atención de todos: un tal Sport Club Pacífico eliminó a Estudiantes. Si, nuestro humilde Lobo del Sur borró del mapa a un múltiple campeón y alcanzó, probablemente, el triunfo más importante en la historia del club y uno de los más impactantes del torneo. 

Nadie lo podía creer. El sacudón fue tal que Nelson Vivas dejó de ser el entrenador de Estudiantes. La foto del plantel mendocino fue tapa de todos los diarios del país, y hasta incluso, medios internacionales hablaron de esto.

Pero en tan solo en 48 horas, ese héroe, con el que todos nos identificamos, fue mutando y se convirtió en un villano gracias a Federico Allende y su declaración. 

Esto es para vivos. Se dio así, sabíamos que teníamos que ensuciar el partido y pinchaba con agujas a los delanteros de Estudiantes. Sabemos que el jugador de Primera no le gusta el roce, que le hagas tiempo, que le juegues sucio. Veíamos que esa era la forma, el fútbol es así".


La indignación fue grande y nos sentimos abatidos. El domingo eramos todos de Pacífico y hoy no queremos ser parte de esta vergüenza.

Ahora, ¿el Lobo ganó gracias a esta trampa? No. El equipo mendocino fue el justo ganador del encuentro pero esta mancha ensució todo. ¿Merece sanción? Allende, en su defensa, dijo que no pinchó y que todo fue una broma, pero Juan Otero, jugador de Estudiantes, aseguró sentir pinchazos durante el partido. 

La mancha está y viene de un papelón muy grande. El jugador deberá aprender lo que significa esta profesión y las consecuencias que se derivan de sus actos, los cuales pueden ser fatales para su carrera y el futuro de Pacífico. 

Algunos dirán "quien este libre de pecado que arroje la primera piedra". Las picardías y vivezas inundan al fútbol. Pero una cosa es hacer tiempo, molestar al rival y otra cosa, si es que se comprueba, es llevar un elemento para dañar a otro.

Del cielo al infierno, de héroe a villano. 

Que una estupidez no dañe la alegría de la clasificación, que no ensucie la historia del fútbol mendocino.